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NUEVOS ESTUDIOS

Mira cómo daña el cerebro ver demasiada televisión en la adultez

Cuidado con pasar demasiadas horas frente a la pantalla del televisor durante la cuarentena, porque sería muy perjudicial para tu salud cognitiva y cerebral: Mira los resultados de esta investigación.

¿Quién no ha escuchado la popular frase "no veas tanta televisión"? ¿A quién no le han reprochado que pase horas y horas frente al televisor, sobre todo, siendo niños? Estas advertencias que, muchas veces provienen de los padres, tienen un fundamento científico, no sólo para los menores, también para los adultos. Y es que, estudios  recientes publicados en Livesciencie y la Asociación Americana del Corazón, advierten sobre el deterioro cognitivo y cerebral en las personas que vieron demasiada televisión en la mediana edad.

"Adoptar comportamientos saludables durante la mediana edad, entre las edades de 45 y 64 años en el contexto de nuestro estudio, puede ser un factor importante para mantener un cerebro sano en el futuro", dijo Kelley Pettee Gabriel, MS, Ph.D., FAHA, autora principal de uno de los estudios y profesor de epidemiología en la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Alabama en Birmingham.

 

¿Adicto a la televisión?

Los estudios encontraron que las personas que informaron haber visto cantidades moderadas a grandes de televisión en sus 40, 50 y principios de los 60 años experimentaron un mayor deterioro en la cognición, es decir en las propias habilidades para recordar, pensar, razonar, comunicarse y resolver problemas.

Además, tenían menores volúmenes de materia gris en sus cerebros durante sus 70 y 80 años, en comparación con las personas que informaron ver muy poca televisión en la mediana edad. Recordemos que la materia gris está involucrada en muchas funciones cerebrales, incluido el control muscular, la visión, la audición y la toma de decisiones.

Sin embargo, en lo que respecta al sedentarismo, no todas las actividades tienen el mismo efecto.

"Las actividades sedentarias no estimulantes, como ver televisión, están relacionadas con un mayor riesgo de desarrollar deterioro cognitivo, mientras que las actividades sedentarias estimulantes cognitivas (como la lectura, la computadora y los juegos de mesa) se asocian con una cognición mantenida y una probabilidad reducida de demencia", aclaró el autor principal del tercer estudio Ryan Dougherty, MS, Ph.D., becario postdoctoral en el departamento de epidemiología de la Escuela de salud pública Johns Hopkins Bloomberg en Baltimore, Maryland.

 

 

¿De qué trataron los estudios?

Dos de los nuevos estudios utilizaron datos del Estudio neurocognitivo de riesgo de aterosclerosis en comunidades (ARIC-NCS) especifica Livescience.

Las investigaciones -explican- comenzaron a mediados de la década de 1980, cuando los participantes tenían entre 45 y 64 años. En ese entonces, se les preguntó cuánto veían la televisión durante su tiempo libre, y las respuestas se registraron como "nunca o rara vez" (poco tiempo que se ve la televisión), "a veces" (media / moderada visualización de la televisión) o "a menudo / muy a menudo" ( alta televisión).

Los investigadores hicieron un seguimiento de los participantes en la década de 1990, cuando nuevamente respondieron preguntas sobre sus hábitos de ver televisión y completaron pruebas cognitivas. Durante otra evaluación, entre 2011 y 2013, recibieron resonancias magnéticas cerebrales para buscar marcadores estructurales de la salud cerebral, incluido el volumen de materia gris.

 

¿Cuáles fueron los resultados?

El primer estudio dirigido por Priya Palta, profesora asistente de ciencias médicas y epidemiología en la Universidad de Columbia descubrió: en comparación con las personas que informaron que nunca o rara vez veían televisión, los participantes que informaron que a veces o con frecuencia veían televisión tenían un declive 6.9% mayor en la función cognitiva durante 15 años, lo que sugiere peores cambios en el rendimiento en las pruebas cognitivas durante el transcurso del estudio.

Otro estudio a cargo de Kelley Pettee Gabriel mostró: en comparación con los participantes que dijeron que nunca o rara vez veían televisión durante la mediana edad, aquellos que dijeron que a veces o con frecuencia veían televisión tenían volúmenes más bajos de materia gris profunda más de una década después en la vida, lo que indica mayor atrofia o deterioro cerebral.

Dougherty hizo el tercer estudio, utilizó datos del estudio Coronary Artery Risk Development in Young Adults, con 599 participantes (edad media de 30 al inicio del estudio y 50 en el seguimiento) y notaron que los patrones de visualización de televisión se mantuvieron estables con el tiempo (20 años), y luego  de tomar resonancias magnéticas encontraron que, una mayor visualización de televisión en la edad adulta temprana o media se asoció con un menor volumen de materia gris.

Asimismo, teniendo en cuenta las estimaciones del efecto, un tiempo medio de televisión de una hora más se asoció con una reducción de aproximadamente un 0,5% en el volumen de materia gris, que es similar a la tasa anual de atrofia a lo largo de la edad adulta media y tardía.