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EL CEREBRO Y SUS CONEXIONES

El adulto mayor reconoce, ya de "grandecito", a un vago en el cuerpo viralizado como fake news

Un adulto mayor identificó un nervio que recorre el cuerpo y puede alterar el ritmo cardíaco y el equilibrio. Una fake news lo relacionó con sacar la lengua.

Sin embargo, en los últimos días, unos vídeos aparecieron en las distintas plataformas asegurando que con solo sacar la lengua 40 segundos se puede activar el nervio vago y 'apagar' el cortisol. De inmediato, fueron desmentidos por la ciencia.

El nervio vago es una de las piezas clave del sistema nervioso autónomo y, al mismo tiempo, una de las más desconocidas.

El adulto mayor ignora en general la existencia del nervio vago, su extenso recorrido por el cuerpo y cómo transmite al cerebro las señales de los demás órganos y las emociones que registra.

El adulto mayor ignora en general la existencia del nervio vago, su extenso recorrido por el cuerpo y cómo transmite al cerebro las señales de los demás órganos y las emociones que registra.

Al ser el 80% de esos cables sensores, significa que en toda su extensión está reportando al cerebro lo que pasa en todos los órganos del cuerpo.

Con los años, la menor actividad del nervio vago puede acelerar problemas del ritmo cardíaco y causar mareos o desmayos al cambiar de postura

Una menor señal vagal vuelve más lenta la digestión, provocando reflujo, constipación o saciedad precoz.

Puede asimismo afectar los músculos de la garganta, complicando la deglución segura.

El adulto mayor se encomienda al vago

Su papel va mucho más allá de la relajación: interviene en la regulación del corazón, la digestión, la respiración, el sistema inmune y la respuesta al estrés.

Es el principal nervio del sistema parasimpático. Cuando se pregunta cuál es el nervio vago, la respuesta es clara: se trata del nervio craneal más largo y con mayor influencia sobre los órganos internos.

Ese cable biológico recorre el cuerpo desde el cerebro hasta el abdomen, tocando el corazón, los pulmones y el sistema digestivo por el camino.

Le dicen nervio vago, ya que su nombre viene del latín "vagar", porque los anatomistas antiguos se sorprendieron de lo lejos que llegaba.

"Su raíz significa deambular, y realmente describe la forma en que deambula por el cuerpo, así como un vagabundo", detalló la psicóloga Kimberley Wilson

Como principal componente del sistema parasimpático, la rama del sistema nervioso encargada de frenar la alarma y devolver al cuerpo a un estado de calma y recuperación.

Mientras el sistema simpático se prepara para actuar, el vago ayuda a descansar, digerir y reparar.

Hay un dato que cambia la perspectiva: la mayor parte de sus fibras son aferentes, es decir, llevan información desde los órganos hacia el cerebro, y no al revés.

Corazón e intestino le reportan a la cabeza mucho más de lo que la cabeza les ordena a ellos.

Se escucha el cuerpo todo el tiempo, aunque no de modo consciente.

Los científicos miden la actividad de este sistema a través de la variabilidad de la frecuencia cardíaca: las pequeñas diferencias de tiempo entre un latido y otro.

Una variabilidad saludable se asocia con mejor capacidad de adaptación al estrés y recuperación más rápida tras un susto o un esfuerzo.

Se estudian varias prácticas cotidianas asociadas a mayor activación parasimpática, como ser, respiración lenta con exhalación alargada, canto o tararear (por la vibración en la garganta, donde pasan ramas del vago), exposición breve a agua fría en el rostro, ejercicio regular, contacto social positivo y sueño suficiente.

Ninguna de ellas es un interruptor mágico ni sustituye tratamiento cuando hace falta.

Pero todas apuntan a lo mismo: la capacidad de calmarse no es solo mental.

Autopista física

Tiene una autopista física, y esa autopista responde a lo que se hace con el cuerpo.

En los últimos años, el nervio vago se ha popularizado en redes sociales como explicación de todo tipo de molestias.

Sin embargo, no todo lo que se dice sobre su estimulación tiene respaldo científico.

El nervio vago puede ser sometido a una neuromodulación.

El nervio vago puede ser sometido a una neuromodulación.

Comprender qué es el nervio vago, dónde se encuentra y qué ocurre cuando se altera permiten separar la evidencia médica real del ruido informativo.

El nervio vago se origina en el tronco del encéfalo y desciende por el cuello hacia el tórax y el abdomen.

A lo largo de su recorrido enerva estructuras fundamentales como el corazón, los pulmones, el estómago, el intestino y parte del sistema inmunológico.

Por este motivo, el nervio vago actúa como un canal de comunicación constante entre el cerebro y el resto del cuerpo.

Su función es enviar señales que reducen la frecuencia cardíaca, facilitan la digestión, regulan la inflamación y permiten que el organismo salga del estado de alerta.

Los síntomas del nervio vago suelen afectar a varios sistemas a la vez, lo que explica por qué muchas personas pasan años con pruebas normales sin una causa clara.

Entre los síntomas más habituales se encuentran:

  • Digestiones pesadas, lentas o con sensación de hinchazón.
  • Palpitaciones, especialmente en reposo o tras las comidas.
  • Ansiedad sin causa clara, que aparece incluso en momentos de calma.
  • Fatiga persistente, física y mental.
  • Sensación de cuerpo en alerta constante, dificultad para relajarse.

    Estos síntomas suelen fluctuar y empeorar en periodos de estrés, falta de sueño o enfermedad.

    En muchos casos se atribuyen únicamente a ansiedad, cuando en realidad existe una base fisiológica relacionada con el sistema nervioso autónomo.

    El nervio vago regula múltiples áreas.

    El nervio vago regula múltiples áreas.

    Causas más frecuentes de disfunción

    Las causas más frecuentes de la disfunción del nervio vago, que no aparece de forma aislada y suele ser consecuencia de varios factores que se acumulan con el tiempo y alteran el equilibrio entre activación y descanso, incluyen:

    -Estrés crónico. La activación prolongada del sistema simpático inhibe la acción del nervio vago y mantiene al organismo en modo alerta.

    -Sedentarismo. La falta de movimiento reduce la variabilidad de la frecuencia cardíaca, un marcador indirecto del tono vagal.

    -Infecciones previas. Algunas infecciones virales o digestivas pueden dejar una alteración persistente en la regulación nerviosa.

    -Respiración superficial. Respirar de forma rápida y torácica refuerza la señal de amenaza al cerebro.

    -Problemas digestivos crónicos. El eje intestino-cerebro depende en gran parte del nervio vago, por lo que ambos se influyen mutuamente.

    Este conjunto de factores explica por qué la disfunción del nervio vago es más frecuente en personas con ritmos de vida exigentes o con antecedentes de estrés mantenido.

    El interés por cómo activar el nervio vago ha crecido de forma exponencial, pero no todas las propuestas tienen respaldo científico.

    Conviene diferenciar entre estimulación del nervio vago con evidencia clínica y técnicas sin base sólida.

    Estrategias con respaldo médico

    Respiración lenta y diafragmática. Es una de las formas más eficaces de estimular el nervio vago. Exhalaciones largas y controladas activan el sistema parasimpático.

    Ejercicio físico moderado y regular. Caminar, nadar o montar en bicicleta mejora la regulación del sistema nervioso autónomo.

    Rutinas de sueño estables. Dormir mal reduce la actividad vagal y perpetúa el estado de alerta.

    Exposición breve y controlada al frío. El agua fría en la cara o duchas cortas pueden activar reflejos vagales en personas sin contraindicaciones.