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DÍA MUNDIAL DEL ALZHEIMER

Cómo saber si hay demencia: Edad y cambios de conducta

La edad potencia el riesgo de enfermarse de demencia o de Alzheimer, pero no lo determina. Los cambios en las conductas tornan aconsejable a la consulta médica.

El deterioro cognitivo del Alzheimer se podría evitar en un país como Argentina, donde el 15% de la población ya supera los 60 años.

No se trata sólo de la edad. El Alzheimer puede aparecer por múltiples razones y hasta la demencia guarda una particular relación con la vacuna contra el herpes zóster.

No se trata sólo de la edad. El Alzheimer puede aparecer por múltiples razones y hasta la demencia guarda una particular relación con la vacuna contra el herpes zóster.

La edad no es determinante

La memoria cambia a lo largo de la vida y algunas fallas ocasionales pueden ser esperables.

Lo importante es observar la frecuencia, la evolución y, sobre todo, el impacto en la vida cotidiana.

Es recomendable consultar cuando una persona comienza a tener dificultades para resolver tareas que antes hacía con normalidad, se desorienta, repite constantemente las mismas preguntas o pierde autonomía.

La demencia, de hecho, no es una consecuencia normal ni inevitable del envejecimiento.

¿Qué puede ser normal y qué debería generar una consulta?

-Olvidar dónde se dejaron las llaves: puede ser habitual. Colocarlas repetidamente en lugares inusuales y no poder reconstruir qué se hizo con ellas merecería atención.

-Olvidar ocasionalmente una cita o un nombre y recordarlo después: puede ocurrir con la edad. Olvidar repetidamente información reciente o hacer varias veces la misma pregunta es una señal para consultar.

- Tardar en encontrar una palabra: es frecuente. Perder el hilo de una conversación, tener problemas reiterados para expresarse o utilizar palabras que dificultan hacerse entender requiere atención.

- Confundirse alguna vez con el día de la semana y luego darse cuenta: puede suceder. Perder con frecuencia la noción del tiempo o desorientarse en lugares conocidos no debería naturalizarse.

- Cometer un error ocasional al hacer una cuenta: no necesariamente indica un problema. Empezar a tener dificultades para pagar facturas, seguir una receta conocida o resolver tareas cotidianas que antes eran habituales puede ser una señal de alerta.

- Tomar alguna mala decisión: le puede pasar a cualquiera. Los cambios reiterados en el juicio, la conducta o la capacidad para tomar decisiones también justifican una consulta.

El camino del Alzheimer tiene siete etapas para recorrer. Recién en la cuarta se revela la enfermedad.

El camino del Alzheimer tiene siete etapas para recorrer. Recién en la cuarta se revela la enfermedad.

Las siete etapas

La pérdida de memoria no significa automáticamente Alzheimer. Estrés, depresión, alteraciones del sueño, algunos medicamentos y diferentes problemas de salud pueden afectar la memoria y la concentración, y algunas de sus causas pueden tratarse.

Por eso, ante cambios persistentes, la evaluación profesional es fundamental para intentar determinar qué está ocurriendo.

Además de prestar atención a las señales, cuidar la salud cerebral forma parte de la prevención a lo largo de toda la vida.

Mantener actividad física, evitar el tabaco y el consumo perjudicial de alcohol, sostener vínculos sociales y actividad cognitiva y controlar factores como la presión arterial, el colesterol y la glucemia son algunas de las medidas asociadas con un menor riesgo de deterioro cognitivo.

La clave no está en alarmarse ante cada olvido, sino en reconocer cuándo deja de ser algo ocasional y empieza a modificar la vida cotidiana.

El Alzheimer tiene siete etapas, pero recién en la cuarta se da por iniciada la demencia.

1) Sin deterioro cognitivo (Normalidad): la persona no muestra problemas de memoria ni síntomas de demencia. Funciona con total normalidad y los exámenes médicos no detectan alteraciones.

2) Deterioro cognitivo muy leve: aparecen pequeños olvidos cotidianos, como olvidar dónde se dejaron las llaves o el nombre de un conocido. Estos signos suelen atribuirse al envejecimiento normal y no afectan la vida diaria.

3) Deterioro cognitivo leve: los familiares o amigos cercanos empiezan a notar pequeños déficits. Hay dificultad para concentrarse, retener nueva información o recordar palabras. Se pueden repetir preguntas de manera constante.

4) Deterioro moderado (Demencia leve): corresponde al inicio clínico de la demencia. La persona tiene problemas con hechos recientes y tareas complejas, como administrar dinero, cocinar o planificar eventos. Mantiene autonomía para su aseo personal básico.

5) Deterioro moderadamente severo (Demencia moderada): los déficits de memoria son muy evidentes y la persona necesita ayuda para elegir la ropa adecuada o realizar actividades diarias. Puede haber desorientación temporal (olvidar el día o el lugar donde está) y datos personales básicos.

6) Deterioro cognitivo severo (Demencia moderada-grave): la persona olvida detalles de su propia vida y deja de reconocer a familiares cercanos. Aparecen problemas de control de esfínteres (incontinencia) y cambios de conducta importantes, como agitación o alucinaciones. Requiere supervisión constante y ayuda para vestirse o bañarse.

7) Deterioro cognitivo muy grave (Fase terminal): es la etapa final, caracterizada por la pérdida total de la capacidad de hablar, responder al entorno y caminar. El cuerpo pierde movilidad y control postural, y se necesita asistencia total y cuidados paliativos.

Los cambios en las personas

El límite lo marca el neurólogo del CMC de Salta de Boreal Salud, Facundo Frissia: “Más que un olvido aislado, lo que debería llamar la atención es un cambio respecto de cómo funcionaba habitualmente esa persona. Si empieza a repetir preguntas, tiene dificultades para realizar tareas conocidas o los problemas de memoria interfieren con su autonomía, es importante realizar una consulta y no atribuirlo simplemente a la edad”, explica.

La consulta médica debe realizarse si una persona empieza a repetir preguntas, tiene dificultades para realizar tareas conocidas o los problemas de memoria interfieren con su autonomía.

La consulta médica debe realizarse si una persona empieza a repetir preguntas, tiene dificultades para realizar tareas conocidas o los problemas de memoria interfieren con su autonomía.

Los países con mayor esperanza de vida y poblaciones envejecidas, como los nórdicos y europeos, suelen reportar mayores tasas de diagnóstico y mortalidad por Alzhéimer.

Finlandia registra la tasa de mortalidad más alta del mundo por enfermedad de alzhéimer y demencias, con más de 54 muertes por cada 100 000 habitantes, según datos de la World Life Expectancy.

Cada 21 de septiembre se conmemora el Día Mundial del Alzheimer, una fecha que busca generar conciencia sobre una enfermedad que afecta principalmente a las personas mayores, aunque no forma parte del envejecimiento normal.

FUENTE: Urgente24