En un partido histórico, Boca Juniors venció por 2-0 a River Plate en el primer Superclásico de la era del descenso. El Superclásico, el primero en Resistencia, Chaco, se disputó el 29 de enero de 2012 con el ‘Xeneize‘ en la máxima categoría y River en la B.
mal debut en el descenso
Un Superclásico inolvidable: el día que Boca venció a River en la B
Boca hizo historia al vencer a River en el primer Superclásico de 2012. La victoria resonó en la provincia de Chaco, dejando a River en la B.
Nicolás Blandi, el héroe de Boca
El partido comenzó con River como dominador, pero Boca se puso en ventaja a los 5 minutos con un gol de Nicolás Blandi. El delantero aprovechó un centro de Pablo Mouche y conectó un cabezazo para vencer al arquero Daniel Vega.
El gol descontroló a River, que a los 25 minutos vio la expulsión de Alejandro Domínguez por una fuerte entrada sobre Pablo Ledesma. El ‘Millonario‘ quedó con un jugador menos y Boca aprovechó la superioridad numérica para manejar los tiempos del partido.
En el segundo tiempo, Facundo Roncaglia también fue expulsado por Boca, pero el equipo de Julio Falcioni no se desmoronó y, de hecho, aumentó la ventaja a los 60 minutos con otro gol de Blandi. El delantero recibió un pase de Cristian Chávez y definió 2-0 final con un toque sutil ante la salida de Vega.
Llueve sobre mojado para River
La victoria de Boca fue un golpe duro para River, que atravesaba un momento muy complicado. El ‘Millonario‘ había descendido a la Primera B Nacional en 2011 y aún luchaba por regresar a la máxima categoría. “El que no salta se va a la B” y “Con estos no jugamos nunca más” resonaban en el estadio mientras 25 mil personas colmaban las gradas.
Para Boca, en cambio, la victoria fue una alegría inmensa. El equipo de Falcioni venía de ser campeón de la Copa Libertadores y la Copa Argentina en 2011, y con esta victoria reafirmó de nuevo su condición de máximo rival de River.
La victoria de Boca en el primer Superclásico de la era del descenso quedará grabada en la memoria de los hinchas de ambos clubes. Fue un partido inolvidable que marcó un hito en la historia del fútbol argentino.













