Polonia lo había intentado hacia 1982 pero luego abandonó la iniciativa en Zarnowiec, cuenta James Shotter en Financial Times. Polonia decidió que podía seguir dependiendo un tiempo más del contaminante carbón... y se le pasó el tiempo.
El plan de Polonia de convertirse en nuclear es un ejemplo de las duras decisiones que enfrentan los estados de la UE a medida que adaptan sus economías y sistemas energéticos a los ambiciosos objetivos climáticos del bloque.
Hay gente tonta en todos lados. Shotter cuenta que hay polacos reclamando contra el proyecto nuclear pero, agrega Urgente24, ellos nunca exigieron el final del carbón.
No les resultaba tan grave esa contaminación quizás porque preferían no reciclar la mano de obra minera. Mucho costo social y político que mejor diferir como si el tiempo pudiera extenderse en forma indefinida. El negacionismo es una plaga. Ni siquiera les importó que resulte tan antieconómica.
FT afirma que para Polonia, "la descarbonización será una tarea particularmente difícil".
Hora de ajustar
En julio, la Comisión Europea estableció planes radicales para garantizar que el bloque reduzca las emisiones de gases de 'efecto invernadero' en un 55% desde los niveles de 1990 para 2030. Para 2050, quiere lograr 0 neto, y convertirse en pionero en la batalla para limitar los efectos dañinos del calentamiento global. Detrás de todo esto hay una apuesta por la nueva economía que todo esto supone. No se trata solamente de ambientalismo ni de energía sino de una reconversión total del capitalismo. Quien no lo vea así, no entenderá la película.
Polonia fue uno de los pocos estados del antiguo bloque soviético que se quedó sin un reactor nuclear cuando se embarcó en el cambio hacia el capitalismo tras la caída del Telón de Acero.
Su economía siempre fue muy dependiente del carbón que, durante gran parte del siglo 20, se consideró el garante de la prosperidad y la seguridad energética de Polonia.
Hasta la década de 1980, Polonia fue 1 de los 5 principales productores del mundo. En 2020 obtuvo casi el 70% de su electricidad del combustible fósil, y los sindicatos mineros todavía tienen una influencia política y social considerable.
Sin embargo, esa estructura de generación de energía es insostenible.
El aumento de los precios de los permisos de carbono presiona sobre las empresas de energía hambrientas de carbón de Polonia. Y la creciente falta de voluntad de los bancos para otorgar préstamos a empresas involucradas con el carbón les reduce la posibilidad de conseguir financiación.
La pregunta a James Shotter, de Financial Times: ¿La culpa es de la UE por decidir el cambio climático o de Polonia que ignoró / demoró todos los recaudos ambientales?
La estrategia
Joanna Flisowska, directora de la unidad de energía y clima de Greenpeace en Polonia: "No hay otra salida que la transición".
- El gobierno polaco separará los activos de carbón de las empresas energéticas estatales, dejándolas que se enfoquen en energías más ecológicas.
- Aplicará 28.000 millones de euros en proyectos eólicos marinos.
- Invertirá en un programa nuclear.
- Reducirá la participación del carbón en la generación de electricidad polaca de casi el 70% en 2020 al 37% en 2030 y al 11% en 2040.
Michal Kurtyka, ministro de clima y medio ambiente de Polonia, promete:
Para 2040, las nuevas plantas nucleares de Polonia aportarán el 16% de la producción de electricidad polaca.
Wojciech Dabrowski, director ejecutivo de PGE, una de las mayores empresas de energía de Polonia: "[Mantener la seguridad energética sin energía nuclear durante la transición energética] es imposible en Polonia".
Kurtyka dice que la ubicación del reactor N°1 se elegirá en 2021 y el modelo de financiamiento y la tecnología del proyecto en 2022.
Polonia, que es una adversaria de Rusia -que vía Rosatom tiene la tecnología líder- negocia con empresas estadounidenses y francesas. Por una decisión geopolítica se considera que Estados Unidos es el favorito.
Sin embargo, hay dudas sobre el cronograma. Lo expresa Flisowska, de Greenpeace:
Alternativas
El contexto político es incierto. La coalición gobernante perdió 1 de los 3 partidos políticos que la integran ¿podrá seguir en el podere?
Los partidos de oposición tienen opiniones encontradas sobre la energía nuclear. Desde el desastre de Fukushima, Japón, en 2011, la opinión pública polaca objeta la idea nuclear pero una encuesta realizada por CBOS en junio encontró 39% a favor y 45% en contra.
“Por el momento, el gobierno no está haciendo nada para convencer a la gente sobre la energía nuclear en aquellas áreas donde podría ubicar una planta”, dice Tomasz Nowak, del grupo de oposición Civic Coalition.
A partir de 2025, la UE endurecerá sus reglas para quienes utilicen energía no renovable. Sucede que la mayoría de los países están realizando avances notables. Los escandinavos, incluyendo Dinamarca, avanzan ya hacia el autoabastecimiento. España construye la mayor planta de hidrógeno verde de Europa. Alemania está intentando ponerse en línea con Europa del Norte.
Muchas plantas de carbón polacas serán inviables con las nuevas reglas europeas, acelerando el abandono del combustible. ¿De dónde obtendrá la energía Polonia?
En mayo, una falla en la red eléctrica apagó 10 de las 11 unidades en la gran planta Belchatow de carbón en el centro del país, que genera alrededor del 20% de la electricidad nacional. Alemania, Suecia y República Checa fueron al rescate de Polonia para compensar su déficit.
Pero en la crisis, Polonia también activó las antiguas plantas de generación de electricidad a carbón, por ejemplo en Wielkopolska.
Robert Tomaszewski, analista de energía de Polityka Insight, un centro de estudios con sede en Varsovia: "Esas viejas unidades a carbón fueron extremadamente importantes en esos pocos minutos y horas cruciales después del incidente en Belchatow. Y nos salvaron. Así que pueden imaginarse que si esta situación volviera a ocurrir en unos pocos años [cuando tengamos menos capacidad de reserva], estaríamos en un gran problema”.
Con el argumento de Tomaszewski, toda la energía contaminante seguiría en pie. ¿Para qué establecer metas de no contaminación?
En verdad, el lobby pro-carbón es muy fuerte. Pero se queda sin argumentos al evaluar los costos.
Sin embargo, el gobierno de derecha no parece muy decidido hacia dónde ir y acumula marchas y contramarchas. Así ha perdido tiempo valioso que otros países de la región han aprovechado.
El gobierno polaco apostó por la geopolítica de la energía, en especial creyendo que habría Donald Trump para siempre.
De acuerdo con la estrategia energética del gobierno, una gran parte del trabajo para compensar el retiro de las centrales eléctricas de carbón se realizará con gas.
Polonia ha construido una terminal de GNL (gas natural licuado) en el puerto báltico de Swinoujscie para permitirle acceder a suministros de países como Estados Unidos. Y construye un gasoducto debajo del Báltico para acceder a los yacimientos de gas de Noruega.
La participación del gas en la combinación energética polaca aumentará de 10 por ciento en 2020 a 29% en 2030. Para 2040, será el 33%. Los analistas dicen que si el proyecto nuclear de Polonia se retrasa, debería ser mayor.
El riesgo es la inseguridad energética: ¿quién garantiza el suministro de gas?
Tomaszewski, sin embargo, dice que a corto plazo "no hay otra opción" que el gas para reemplazar las plantas de carbón a medida que se desconectan.
Su conclusión es inadmisible para la política:












