En las últimas semanas, se multiplicaron las quejas de distintos sectores por el freno a las importaciones que intensificó el Gobierno ante la fuerte caída de las reservas del Banco Central (BCRA).
RETENER DÓLARES
Por las reservas, el Gobierno ajusta más el 'cepo' importador
Ante la fuerte caída de reservas del Banco Central, el Gobierno salió a frenar las importaciones y peligran los stock en muchos sectores industriales.
Muchos sectores industriales advierten que están quedándose sin stock. Entre los rubros más afectados, se ubican las cadenas de indumentaria deportiva, las concesionarias de autos, decoración y bazares.
Las automotrices también vienen con problemas para importar unidades: los autos de alta gama, prácticamente no ingresan, y entra poco de gama media.
En bazares, artículos de decoración y mueblerías, la falta de stock se nota cada vez más, puesto que que tienen cada vez más dificultades para ingresar productos y lo poco que les queda se vende a precios exorbitantes.
Es que no hay referencia de precio: el comerciante vende a cualquier costo porque la incertidumbre sobre la posibilidad de reponer producto es total.
Lo llamativo es que en todos estos rubros, la demanda ha aumentado, en algunos casos superando incluso niveles prepandemia, pero no hay oferta de producto para abastecerla y se pierden muchas ventas.
Panorama complicado
El Gobierno había aprovechado el fuerte ingreso de dólares de la cosecha del primer semestre para abrir más las compuertas a los importadores. En efecto, en el segundo trimestre y también en julio el nivel de importaciones rozó los US$6.500 millones mensuales, niveles récord.
Pero ahora si bien no hay aún datos oficiales todo indica que ese volumen habría caído significativamente, por lo que el Gobierno habría decidido avanzar con un ajuste de restricciones.
Las mayores restricciones al ingreso de productos importados coinciden con un panorama cambiario más complicado.
Cayó fuerte la liquidación de dólares del agro, como sucede en esta época del año y no levanta hasta diciembre. La consecuencia es que el Banco Central sufrió una importante pérdida de reservas en parte por motivo de la incertidumbre electoral. Desde fines de agosto van más de US$1.200 millones, además de los US$1.900 millones que se usaron para pagarle al FMI esta semana.
Pero no alcanza con la intervención, porque la cotización del contado con liquidación libre ya llegó a los $ 190 ante la presión dolarizadora por parte de las empresas. El BCRA está utilizando unos US$20 millones diarios para impedir que aumente la brecha, pero esta intervención no alcanzaría para contener la suba del dólar en el mercado financiero.
El dato que miran todos los días en el Banco Central es el nivel de reservas líquidas, que se va evaporando entre las intervenciones en el mercado oficial, lo que se utiliza para que no se dispare la brecha y los pagos a organismos. Sin embargo, el peligro es que se llegue a fin de año prácticamente sin dólares líquidos, lo que reduciría sustancialmente la capacidad de intervención en el mercado.
Algunos economistas afirman que de continuar el actual ritmo de intervención, para el momento de las elecciones el BCRA se habrá quedado sin reservas líquidas.
Claro que siempre está la expectativa de que en diciembre con el ingreso de los dólares de la cosecha de trigo el mercado se pueda ir equilibrando y esto permita aliviar el acceso a divisas para importar. Pero, con las elecciones por delante, y tras las sorpresas en las PASO, todavía queda mucha aguar por correr bajo el puente...












