DINERO Martín Guzmán > FMI > Casa Rosada

YA SE HABLA DE DEFAULT

Muy complicado, Martín Guzmán juega al "FMI golpista"

El ministro Martín Guzmán generó más sospechas sobre la posibilidad de que la Argentina no cierre un acuerdo con el FMI en los términos que espera el mercado.

¿Habrá acuerdo o no habrá acuerdo? Y si lo hay, ¿cuáles serán los términos? Luego de la foto del presidente Alberto Fernández y el ministro de Economía Martín Guzmán con los gobernadores para evitar el déficit cero en 2024, revelando el poco interés de la política nacional para terminar con la inflación, en el mercado se encendieron las alarmas por la negativa de Estados Unidos para aprobar los planes de la Casa Rosada.

Desde entonces, el ministro Guzmán no ha hecho más que instalar la idea de que no habrá acuerdo o que se podría llegar a un entendimiento provisorio hasta 2023 a revisarse con quien triunfe las elecciones. Las dos alternativas no son las esperadas por el mercado, principalmente por los fondos de inversión que cerraron un acuerdo que hoy la Administración Fernández no está cumpliendo en sus metas y presionan al organismo multilateral hacerlas cumplir porque eso había prometido.

En medio del arribo del canciller Santiago Cafiero a Washington para reunirse con el jefe del Departamento de Estado, Antony Blinken, y la amenaza geopolítica de la Casa Rosada mediante la prensa oficialista de buscar financiamiento con China y Rusia -¿a cambio de qué?-, Guzmán jugó una carta que no hizo más que aumentar las sospechas sobre un eventual default.

La pregunta de AFP fue muy concreta: "¿Qué panorama tiene Argentina para 2022? ¿Es posible que no se alcance un acuerdo con el FMI? Se habla de default: ¿hay preocupación?".

Él respondió:

"El panorama puede ser muy virtuoso. Argentina tiene un superávit comercial muy alto, que está en los niveles más altos que hemos logrado. Fue superior a los 15.000 millones de dólares en 2021. ¿Cuál es el problema de balanza de pagos que enfrenta Argentina en 2022? Es justamente la deuda con el FMI. Es al revés de lo que naturalmente ocurre. Es la deuda con el FMI la que genera el problema de balanza de pagos. Y por eso es importante poder refinanciarla. Es importante para el país y también para el FMI".

Si el FMI empuja a Argentina a una situación desestabilizante, va también a tener una legitimidad menor en el futuro, cuando otros países requieran del multilateralismo para poder resolver junto a la comunidad internacional sus problemas Si el FMI empuja a Argentina a una situación desestabilizante, va también a tener una legitimidad menor en el futuro, cuando otros países requieran del multilateralismo para poder resolver junto a la comunidad internacional sus problemas

Si queremos protegernos entre todos y proteger el funcionamiento del multilateralismo, es importante acordar algo que sea creíble. Y creíble quiere decir implementable.

Tenemos un conjunto de objetivos económicos y sociales, y por supuesto queremos cumplir con nuestros compromisos, pero necesitamos tiempo. Necesitamos poder refinanciar estas deudas. Necesitamos que por ese tiempo no nos cobren una condicionalidad tal que detenga la recuperación y que inhiba la capacidad de desarrollo de Argentina en el mediano y en el largo plazo".

La realidad es que el presidente Alberto Fernández y su vicepresidenta Cristina Kirchner temen la ruptura total del Frente de Todos si se recortan la obra pública, los planes sociales y el gasto discrecional que va hacia los espacios que lo componen.

Consultado sobre las diferencias en el tema fiscal, el funcionario nacional graficó:

"Prácticamente hay acuerdo sobre hacia dónde hay que converger, cuál es el resultado fiscal primario (ndlr: antes del pago de intereses de la deuda). La diferencia está en las velocidades y eso tiene que ver con que se están mirando objetivos diferentes.

En 2021, con una economía creciendo al 10%, el déficit fiscal primario cayó 3,5 puntos del Producto (Interno Bruto). El déficit fiscal de 2021 fue de entre 2,9 y 3% del PIB, esta cifra se va a conocer el 20 de enero. Es una caída muy fuerte. Se está dando una consolidación fiscal virtuosa.

Lo que el FMI ha planteado es que debe haber una consolidación fiscal más rápido. Pero hay dos problemas: el primero es que la forma cómo ellos lo plantean detendría la recuperación económica en el corto plazo. El segundo es que el punto en el cual se enfocaría la más rápida consolidación fiscal sería en una expansión menor de la inversión en infraestructura pública (...). Para nosotros eso es crítico, porque esa inversión es la que más necesita Argentina, desde el punto de vista productivo. Es ahí donde está la tensión".

Sobre el final, agregó: "No existe un acuerdo perfecto. Cuando hay una situación en que se negocia algo es porque hay una inconsistencia, y lo que se define es cómo se distribuyen las cargas".

Lo que buscamos es dar un paso adelante en vez de dar el paso atrás. Diría que estamos un poquito mejor que hace una semana, pero hay un camino importante por recorrer. La frecuencia (de los contactos con el FMI) no solamente es diaria, sino que es de varias veces al día Lo que buscamos es dar un paso adelante en vez de dar el paso atrás. Diría que estamos un poquito mejor que hace una semana, pero hay un camino importante por recorrer. La frecuencia (de los contactos con el FMI) no solamente es diaria, sino que es de varias veces al día

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