El clima institucional en la Reserva Federal (Fed) suma tensión y expectativa. En un contexto atravesado por presiones políticas y conflictos dentro de la administración Trump, los rumores de una posible renuncia del presidente de la Fed, Jerome Powell, comenzaron a tomar fuerza.
¿Y AHORA?
La Fed entra en crisis: Jerome Powell, al borde de su salida
Con el respaldo público de William J. Pulte, y bajo fuerte presión de la Casa Blanca, el presidente de la Fed, Jerome Powell, enfrenta su momento más crítico.
Las repercusiones no tardaron en llegar: William J. Pulte, presidente del directorio de Fannie Mae y Freddie Mac, emitió un sorpresivo respaldo público a esa posibilidad. “Estoy alentado por los informes de que Powell está considerando renunciar. Creo que será la decisión correcta para Estados Unidos, y la economía prosperará”, declaró en un comunicado oficial emitido por la Federal Housing Finance Agency (FHFA).
La declaración generó revuelo no sólo en los pasillos de la Fed, sino también en los mercados, donde el futuro de la política monetaria norteamericana se encuentra en un punto de inflexión. Powell, al mando de la Fed desde 2018, enfrenta ahora una embestida directa del ala política republicana encabezada por el presidente Donald Trump, en medio de un escenario institucional convulsionado que también involucra al FBI y al Departamento de Justicia.
¿Qué está en juego si Powell renuncia?
La posibilidad de una salida anticipada del titular de la Reserva Federal reabre interrogantes profundos sobre la independencia del banco central y el rumbo de la política monetaria de la mayor economía del mundo. Powell, que en su segundo mandato buscó reencauzar la lucha contra la inflación postpandemia con un agresivo sendero de suba de tasas, fue blanco reiterado de las críticas de Trump, quien reclamó en múltiples oportunidades un recorte más decidido en los tipos de interés.
En una carta dirigida al propio Powell, Vought lo cuestionó no solo por su enfoque económico, sino también por “una ostentosa renovación” de la sede central del banco en Washington D.C., que fue interpretada por el ala dura del trumpismo como un despilfarro en un contexto de restricciones fiscales.
En este contexto, Trump evalúa opciones. Si Powell decidiera dar un paso al costado o fuera desplazado, el presidente podría nominar un reemplazo más alineado con sus intereses, lo cual daría un giro radical a la política monetaria norteamericana.
Además, la salida de Powell podría convertirse en una señal de alerta para los bancos centrales del mundo: se pondría en jaque el principio de autonomía institucional que históricamente caracterizó al Sistema de la Reserva Federal, una piedra angular de la credibilidad del dólar como moneda de reserva global.
Un contexto explosivo: FBI, escándalo Epstein y pugnas internas
La tormenta institucional no se limita al plano económico. El nombre de Powell aparece en un tablero de tensiones más amplio que sacude al corazón del gobierno federal. Según informes difundidos por CNN y Axios, el subdirector del FBI, Dan Bongino, no se presentó a trabajar el viernes, en lo que sería una señal de ruptura interna con el Departamento de Justicia.
De acuerdo a esas versiones, Bongino, junto a Pam Bondi y otros altos funcionarios como Kash Patel y Susie Wiles (jefa de gabinete de la Casa Blanca), fueron confrontados esta semana sobre su rol en la presunta filtración de que el FBI estaba listo para avanzar con nuevos datos, pero que fue frenado políticamente. El escándalo no solo sacude al ámbito judicial, sino que erosiona la base de confianza entre agencias clave del gobierno federal.
¿Qué puede pasar en los mercados?
Con la renuncia de Powell aún sin confirmación oficial, los operadores ya ajustan posiciones ante un eventual viraje. Si Trump logra colocar una figura más dócil en la Fed, se espera un giro dovish (más expansivo) en la política de tasas. Esto podría derivar en:
- Revalorización de activos de riesgo, como acciones y criptomonedas.
- Mayor presión sobre la inflación si el recorte de tasas es percibido como prematuro.
- Caída del rendimiento de los bonos del Tesoro, si se anticipa una política más laxa.
- Debilitamiento del dólar, con efectos globales, particularmente en mercados emergentes.
Del lado político, la eventual salida de Powell también podría ser utilizada por Trump como una muestra de fuerza rumbo a las elecciones, reforzando su narrativa contra el “Estado profundo” y los “tecnócratas del sistema”, en sintonía con las críticas lanzadas contra el FBI y el Departamento de Justicia.
¿Quién es William J. Pulte y por qué es clave su declaración?
Pulte, descendiente del fundador del gigante inmobiliario PulteGroup, ocupa hoy el cargo de presidente del directorio de las dos agencias hipotecarias más importantes de Estados Unidos: Fannie Mae y Freddie Mac. Estas entidades, reguladas por la FHFA, son clave para el financiamiento de vivienda y acumulan una cartera combinada que supera los US$ 8,5 billones en activos.
Que una figura como Pulte se pronuncie públicamente a favor de la renuncia de Powell no es un detalle menor. Implica que sectores relevantes del ecosistema financiero –y particularmente del mercado hipotecario– verían con buenos ojos un cambio en la conducción de la Fed.
Su declaración, concreta, pero contundente, fue canalizada a través de un comunicado oficial de la FHFA, organismo que supervisa las operaciones de Fannie Mae y Freddie Mac. “La economía va a prosperar”, sentenció, alineado con la visión de un recorte más agresivo de tasas y estímulos al crédito.
Otras noticias en Urgente24
En River nadie puede creer lo que se dice sobre Diego Milito de Racing
Se acabó el ¡viva la Pepa! Trenes Argentinos tomó el control
La nueva estafa que tiene en alerta máxima a todos los hogares
Atentos argentinos: Vuelos regalados a Brasil y Europa en vacaciones
Google lejos de la competencia: Liberó revolucionaria herramienta de IA













