4 horas antes de que entren en vigencia los contratos de transporte de combustibles para centrales eléctricas, la Secretaría de Energía pidió que se deje sin efecto la licitación, y los anuló en lo que se tradujo como un papelón sin precedentes... pero con trasfondo, y un gran costo que pagaremos todos.
PIERDE EL ESTADO
Energía: Decisión de último momento, papelón y cristinismo
4 horas antes de entrar en vigencia los contratos de transporte de combustibles para centrales eléctricas, Energía anuló todo. Un papelón con trasfondo...
La polémica viene desde hace días cuando la empresa Maruba denunció (aunque no oficialmente) a la naviera Antares, la gran ganadora de la licitación, por la presunta presentación fuera de plazo de documentación respaldatoria de los buques ofertados. El conflicto llegó a los despachos oficiales pero la posibilidad de que se revisara la decisión de Cammesa antes de hoy, viernes 1 de octubre, cuando entraban en vigencia, resultaba muy difícil.
"La decisión final se verá este mismo viernes al ver si los nuevos adjudicatarios asumen o no los servicios". Con esa frase, Urgente24 finalizó su artículo hace solo 2 días, a sabiendas de que en el universo K todo es posible...
Tal es así que sobre las 20:00 de ayer jueves 30 de septiembre, de manera intempestiva, el Gobierno paró todo.
Según publica el sitio especializado 'EconoJournal', "la nota está firmada por Darío Martínez, pero en los hechos la decisión se tomó fuera de la Secretaría de Energía y explota en la estructura de poder que responde a (Federico) Basualdo. ¿Por qué? Porque después de que La Cámpora desplazara a Ariel Kogan, mano derecha de Martínez, de la vicepresidencia de Cammesa, en junio de este año, el subsecretario de Energía Eléctrico tomó el control total de la compañía encargada del despacho eléctrico. Darío Martínez firmó la resolución que la cancela, pero en términos operativos esta licitación la gestionó Sebastián Bonetto, gerente general de Cammesa y hombre de confianza de Basualdo, que hoy queda en el centro de escena".
Según su versión, de boca de un colaborador directo de Federico Basualdo y referente de La Cámpora en materia energética, la licitación cancelada reducía el costo del combustible y ahorraba al Estado casi US$55 millones en costo logístico.
El Estado, el perdedor de siempre
La abrupta decisión favorece a Maruba, la empresa asociada al SOMU en cuyo directorio supo sentarse por años Omar 'Caballo' Suárez, como también la empresa Bahía Grande, vinculada al peronismo cordobés, donde tendría acciones Horacio 'el flaco' Miró, y National Shipping.
Maruba, que había perdido 2 líneas de servicio, había amenazado con presentar un recurso administrativo o avanzar con un reclamo en la Justicia si el gobierno confirmaba el resultado de la licitación.
La nota que envío Martínez a Cammesa anulando la licitación de buques alijadores ya estaba aprobada por el Directorio de la empresa que administra el Mercado Eléctrico Mayorista (MEM). En ese espacio tienen representación tanto Basualdo como el secretario de Energía, Darío Martínez.
"Si bien en la compulsa referenciada se continúa por el sendero de baja de costos de fletes navales, es para esta Secretaría necesario profundizar en acciones y procesos que redunden en una disminución en general de los costos operativos de Cammesa, y del costo fiscal asociado, valorando y protegiendo siempre el esfuerzo de los trabajadores. En tal sentido, corresponde instruir a Cammesa a que procure un nuevo proceso competitivo a fin de obtener mejores condiciones económicas para la prestación del servicio de transporte marítimo y fluvial de gasoil y fueloil para el abastecimiento de centrales térmicas del MEM. Por ello, se instruye a Cammesa a dejar sin efecto la convocatoria de la referencia". Esa fue la orden.
El dilema es que hasta ahora todos defendían el proceso licitatorio. En efecto, tal como publicó Urgente24, Cammesa contrató a un estudio jurídico (uno de los tres grandes bufetes de la city porteña) para que realice un dictamen externo de lo ocurrido. Y tanto estos abogados externos como el área de Legales interna de empresa administradora, respaldaron la posición de Antares, por lo que la empresa chilena pudo participar y terminó siendo una de las principales ganadoras cuando, en un principio, la mayoría la daba fuera de juego.
Pero ayer todo cambió. Una instrucción desde más arriba en el armado cristinista ordenó que se cancele la licitación. Y, por supuesto, Darío Martínez accedió a firmar la nota, dado que por una cuestión administrativa está entre sus competencias.
Antares y Horamar, que habían sido los grandes ganadores de la compulsa, con tres líneas de servicio cada una son los grandes perdedores, que además, ya estaban navegando hacia las terminales de carga de combustibles dispuesto por Cammesa para comenzar a operar a partir de esta mañana.
Por supuesto, es de esperar que las empresas analicen el tema con abogados y evalúen también acciones legales contra el Estado por los daños y perjuicios ocasionados. Lo que generará un costo aún mayor para el gran perdedor: El Estado.
Otro dato: resultó extraño que junto a la anulación, que no hace referencia a la detección de irregularidades ni fallas administrativas y hasta destaca lo actuado por Cammesa, se decidiera extender los actuales contratos por 60 días, lo que implican también un perjuicio económico para el Estado.












