CÓRDOBA. La Justicia de Córdoba decidió la convocatoria de acreedores de Molino Cañuelas Sacifia, garante de la Compañía Argentina de Granos S.A, uno de los emporios alimenticios más grandes del país y la región. La encargada de dar inicio al proceso fue la jueza María Martínez de Alonso, de Río Cuarto.
NO HAY QUIEBRA
Córdoba: Molino Cañuelas en convocatoria de acreedores
Desde Córdoba se dictó la convocatoria de acreedores de Molino Cañuelas, una de las empresas productoras de alimentos más grandes del país.
La compañía dedicada a la fabricación de productos agroalimentarios acumula un pasivo de al menos $44 mil millones de pesos. Por esta situación, Molino Cañuelas ingresó en la categoría de incobrable según el Banco Central, ya que se le volvió imposible poder hacer frente a sus deudas.
Ante esta situación, la dirigencia de la empresa decidió acudir a la Justicia de Córdoba para poder reorganizar su deuda en un intento de evitar la quiebra definitiva y la posterior liquidación de sus bienes. Cabe aclarar que gran parte de la deuda que acumula Molino Cañuelas es en dólares, algo que desestabilizó a la compañía en los últimos años fruto de las corridas cambiarias que se generaron.
“El concurso preventivo se abre porque se comprobó objetivamente el estado de cesación de pagos de la empresa; es decir, que no puede hacer frente a sus obligaciones exigibles”, dice el fallo de la Justicia que da inicio al concurso de acreedores de manera formal. En este proceso, la empresa en cesación de pagos debe entablar diálogos con los acreedores para poder encontrar una forma de cancelación de deudas.
La empresa es propiedad del grupo Navilli, una familia cordobesa que dio orígen a la corporación desde Laboulaye. Entre los productos más destacados, Molinos Cañuelas fabrica las famosas 9 de Oro, harina Pureza, aceite Cañuelas y otros cientos de productos derivados.
Según los directivos, la empresa de origen cordobés ubicada en la provincia de Buenos Aires tenía un plan para cancelar las deudas generadas por inversiones de infraestructura mediante una salida al mercado bursátil. Sin embargo, la volatilidad de los últimos tiempos habría impedido la medida, dejando que la deuda creciera y cayera en manos de la Justicia.
“Con el fin de asegurar la continuidad de sus actividades productivas propias de una industria esencial, proteger a sus más de 3.000 trabajadores, sus activos y los intereses de los propios acreedores, Molino Cañuelas, en conjunto con Cagsa, debió presentarse en concurso preventivo de acreedores”, había asegurado la empresa en un comunicado. Desde la cúpula directiva confirmaron que la actividad productiva seguirá siendo normal en la medida de que sea posible, “continuando con lanzamientos de nuevos productos y esperando llegar a una negociación definitiva a corto plazo”.












