Hay dos notas del fin de semana que establecen una complementación muy interesante y permiten comprender hacia dónde está yendo Alberto Fernández en el electoral año 2021.
FINAL DE LA ESPERANZA ALBERTISTA
Peronismo vs. Kirchnerismo es un tema en debate por estas horas
Alberto Fernández ha definido su estrategia 2021 y esto tiene consecuencias, en especial hacia adentro del Frente de Todos y zonas de confluencia. Algunas de las elucubraciones pueden leerse a continuación:
"El Presidente Fernández parece haber resuelto su conflicto, eligiendo el kirchnerismo y no el peronismo, como muchos esperaban de él. Primero, la Patria, después el Movimiento, por último los hombres, dice el axioma peronista, pero el presidente Fernández eligió invertir los términos y poner primero a ambos Kirchner, Cristina y Máximo, al movimiento luego, tratando de conservar para sí la titularidad de un irreconocible PJ transformado por su gesto previo en un PK, y, por último, a la desorganizada Patria, que reclama una urgente reorganización económica y laboral para poder crecer, y a la que se ha vacunado políticamente (...)".
Ferraro afirma, más allá de sus adjetivos que en ocasiones debería ahorrar para conceder mayor impacto a su texto, que Alberto, en medio de una crisis política importante, ha terminado con su conflicto estratégico: el 'albertismo' que nunca nació ha sido olvidado como opción, y decidió adherir, con fervor, al kirchnerismo, tal como ocurrió cuando así consiguió la bendición de Cristina Fernández de Kirchner para liderar el binomio del Frente de Todos.
Ferraro se pregunta y responde: "¿Dónde reside el poder del kirchnerismo para terminar de doblegar a un presidente y seguir intentando postrar, una vez más un país? En un 30% de desesperados por planes que ya no alcanzan, en una mayoría variable en Diputados, una mayoría más sólida en el Senado, y en una red de funcionarios adictos en el Estado, que dependen del Poder Ejecutivo."
Sin embargo, es posible discrepar al respecto con Ferraro. El mayor problema de Alberto es Alberto. Él no padece el supuesto 'poder del kirchnerismo' sino la debilidad propia, el zigzag permanente, la volatilidad exasperante, que le hizo perder simpatías y alianzas hasta quedar en soledad.
Ferraro convoca al peronismo a resistir al kirchnerismo en un escenario de conflicto amplio, creciente y diverso: "La rebelión ya ha comenzado, encabezada una vez más por las nuevamente atacadas entidades del campo, acompañadas por las empresas tanto exportadoras como por las productoras locales que precisan insumos importados."
Ella recuerda, y esto enlaza su texto con la otra reflexión interesante, que " el peronismo no es un movimiento socialista y ya ni siquiera estatista, siendo su preocupación principal asegurar el trabajo y el bienestar de los trabajadores, sólo posible con una intensiva inversión capitalista y una modernización y rediseño de los sindicatos para asegurar, a la vez, una máxima productividad y una protección cabal de los trabajadores. (...)".
El peronismo
Tanto Mariano Caucino como Jorge Giacobbe (padre) recomendaron la lectura de Claudio Chaves en La Prensa.
Profesor de Historia y licenciado en Gestión Educativa, él ha escrito varios textos en referencia al peronismo.
Difícil no compartir una reflexión suya de octubre 2020, acerca de Juan Perón en el período 1943 a 1955: "Perón se levantó desde el centro del Estado para combatir la filosofía de la lucha de clases, esto es derrotar al comunismo, al socialismo y al anarquismo que tenían bajo su control al movimiento obrero."
Ahora, en enero 2021, Chaves afirma, completando esa afirmación: "El general Perón en el exilio y en sus ansias de volver al poder cobijó en su movimiento a la derecha que venía de origen y a la izquierda en ascenso, categorías políticas centrales por aquellos años, en la Argentina y el mundo. Lo que hizo creer en la década del '60, y está escrito en miles de textos, que este movimiento, autotitulado 'nacional', con características poli clasistas era, además, poli ideológico. Error conceptual que en la década del '60 se transformó en error estratégico."
Si no se comprende esto tampoco se entenderá por qué Perón, luego del asesinato de su sindicalista preferido, José Rucci, decidió enmendar su enfoque y ordenó el escarmiento contra las organizaciones armadas, sus referentes, sus militantes y sus simpatizantes.
Hay 2 frases muy polémicas de Chaves pero que vale la pena debatir:
** " Cuando Alberto Fernández asuma la conducción nacional del peronismo y Máximo Kirchner el de la provincia de Buenos Aires, se habrá coronado de manera incontrastable el final anunciado: el peronismo no existe más. Algo que se viene observando desde hace más de quince años. ¿Es esto bueno o malo? Ni bueno, ni malo, es lo que es. Así pasó con el mitrismo, el roquismo, el radicalismo y naturalmente con el peronismo. La historia se abre paso de manera similar al proceso de destilación: algunas sustancias se evaporan y otras se condensan. Fin. Se trata de entender y no de juzgar."
** " El kirchnerismo retomó, en el siglo XXI, la tradición cultural de las organizaciones guerrilleras, pero sin armas. (...) El kirchnerismo desmontó la identidad peronista de origen que fue la derecha popular con base obrera y empresarial productiva, para transformarla en una corriente progresista encarnada en sectores medios intelectualizados con base en sectores sociales improductivos y marginales. (...)".
Entonces, Chavez le habla a Ferraro: "Los que se sientan herederos del peronismo de origen o de algo parecido tendrán por delante una tarea ciclópea: empezar de nuevo desde la vereda de enfrente, no hay avenida del medio."
Ferraro acepta el desafío y afirma: "Es del peronismo no kirchnerista de quien se espera hoy una rebelión manifiesta. (...) Ni siquiera se trata de hacer un partido, ni de preocuparse mucho por el PJ, sino de crear un irreversible movimiento hacia el orden y hacia la luz. (...) Se trata, sí, una vez más, de un movimiento amplio, para servir a la Patria. De un movimiento que funcionará, como muchas otras veces en el pasado, como anticuerpo para destruir todo aquello que solo llevó al fracaso."
Es una reivindicación de la historia movimientista del peronismo, nunca importó la estructura institucional, lo que Lorenzo Miguel llamaba "lo orgánico". Pero cuidado: Néstor Kirchner también conocía el movimientismo peronista y sólo se aferró a lo orgánico en sus horas bajas. Pero... mejor que lo explique Máximo.
La polémica
Ahora bien,hubo una 3ra. nota del fin de semana, que debe mencionarse porque plantea un contrapunto apasionante.
Hernando Kleimans, desde ElPaísDigital.com.ar, cuestionó el escrito de Chaves:
"(...) me suena al menos raro el afán del historiador Chaves de igualar al “mitrismo” y al “roquismo” con el radicalismo y el peronismo. Aunque sí hay algo que los identifica: es la pertenencia de cada uno de ellos a un sector social o, si me lo permite el colega, a una clase o subclase muy bien definida. (...)".
Aquí es necesario hacer una aclaración. No es cierto que Chaves compare en sus contenidos o en sus experiencias históricas al peronismo o al radicalismo con el mitrismo o el roquismo. Él sí afirma que fuerzas político-partidarias que fueron muy poderosas, luego se desinflaron.
Kleimans realiza una extensa elucubración sobre Julio A. Roca y Bartolomé Mitre para atacar a Chaves: "Todo el artículo del historiador Chaves es de una obsolescencia anticientífica que da pena."
Kleimans acude a su biblioteca y su experiencia para cuestionar los dichos de Chaves pero él no consigue fundamentar
** por qué cree que el kirchnerismo es peronista,
** cuáles son sus hipótesis para declarar vivo y dinámico al Justicialismo, y
** cómo es que Máximo Kirchner será presidente del Consejo Justicialista bonaerense por decisión de su madre, CFK, quien lidera otro partido, llamado Unidad Ciudadana, que no tiene estructura orgánica pero que conduce el PJ.
Mejor ni mencionar, ya que tanto se cuestiona al roquismo en el escrito de Kleimans, la idea de que los dirigentes de partidos populares no sean elegidos por el voto de sus afiliados sino por consejeros que tienen sus mandatos vencidos.
Muy difícil para Urgente24. Quizás algún intérprete de las democracias partidarias puedan explicar cómo se legitima a los beneficiarios de esa decisión.
Ahora bien, tiene razón Kleimans cuando afirma: "El historiador Chávez desliza una frase que me provoca alguna confusión, refiriéndose a los “grandes diarios que en términos generales siempre han tenido una mirada progresista, hasta el día de hoy”. (...)".
Concesión innecesaria del historiador.









