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ASBESTO CANCERÍGENO

La pregunta de una mujer destruyó el talco de Johnson & Johnson 20 años después

Mie, 20/05/2020 - 3:21pm
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Por Urgente24

En 1999, Darlene Coker inició una demanda a Johnson & Johnson alegando que el asbesto (un minera cancerígeno) en el polvo de bebés le había causado su mesotelioma. Su abogado sabía que el talco y el asbesto a menudo ocurren juntos en la tierra, y por lo tanto el talco extraído podría contener asbesto. Coker abandonó la demanda por no conseguir que se obligara a la compañía a divulgar registros internos. Pero la información, años después, salió a la superficie. Las ventas del producto cayeron muchísimo mientras una ola de demandas judiciales azotó a Johnson & Johnson. Hoy decidieron no vender más el producto en USA y Canadá.

Talco de bebé Johnson & Johnson: No más.
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La empresa Johnson & Johnson anunció que dejará de vender su talco para bebés en Estados Unidos y Canadá. La compañía vio un fuerte declive en las ventas de este producto luego de que en los últimos años le cayeran encima una ola de demandas judiciales por la acusación de que el producto trae cáncer.

"La demanda del talco Johnson's Baby Powder en Norteamérica ha disminuido en gran parte debido a cambios en los hábitos del consumidor y por información errónea relacionada con la seguridad del producto y una constante descarga de publicidad de litigios", señaló la compañía en un comunicado.

En concreto, Johnson & Johnson enfrenta más de 19.000 demandas de consumidores, que aseguran que el talco de bebés les provocó cáncer debido a la contaminación por asbesto, también llamado amianto, y con efectos nocivos para la salud.

La compañía insiste, sin embargo, en que el producto, hecho a base de almidón de maíz, es seguro y no causa cáncer.

"Independientemente de si el talco causa cáncer o no, la gente se volvió reticente a usar el producto", dijo Erik Gordon, profesor de la escuela de comercio de la Universidad de Michigan, según el portal Milenio.

Usuarias afirman que desarrollaron cáncer ovárico al utilizarlo para higiene femenina, o mesotelioma, que afecta pulmones y otros órganos.

De los 34 casos que ya han sido juzgados, J&J ganó 12, perdió 15 y otros 7 han sido declarados nulos. Todos los casos perdidos han sido anulados al ser apelados o continúan bajo apelación.

El talco de bebé ha sido discontinuado junto a alrededor de otros 100 productos. La compañía asegura que prefiere priorizar los productos de alta demanda por la pandemia de coronavirus.

El congresista de Illinois, Raja Krishnamoorthi, que preside un subcomité centrado en defensa al consumidor, investigó durante 14 meses a la compañía y concluyó que "Johnson & Johnson supo durante décadas que su producto contiene asbestos y la empresa luchó para seguir empleando un método de pruebas que nunca permitiría que fuera detectado”.  

Según una información hecha pública por la periodista Lisa Girion, de Reuters, en 2018, J&J no le dijo a la Agencia de Medicamentos y Alimentación (FDA, según sus siglas en inglés) que al menos 3 pruebas realizadas por 3 laboratorios diferentes entre 1972 y 1975 habían encontrado asbesto en su talco, en un caso reportando a niveles "bastante altos".

Al menos desde 1971 y hasta el año 2000, el tema preocupó a la compañía. Otros estudios posteriores dieron positivo para pequeñas cantidades de asbesto. Aunque Johnson & Johnson se preocupó por cómo resolver el problema, esto nunca fue revelado al público. 

El absesto fue vinculado al cáncer de ovarios por primera vez en 1958.

El caso emblemático y que dio lugar a todas las demandas que vinieron después fue el de Darlene Coker, una masajista de Texas. En 1999, junto a su abogado Herschel Hobson, inició una demanda contra Johnson & Johnson alegando que el asbesto en el polvo de bebés le había causado su mesotelioma.

"Desearía que mi madre pudiera estar aquí para ver este día", dijo Crystal Deckard, su hija, tras conocerse que el polvo dejará de comercializarse.

Coker abandonó la demanda tras perder la lucha para obligar a J&J a divulgar registros internos. Pero con los años, la información que la empresa se negaba a mostrar, empezó a salir a la superficie.

El abogado de Coker sabía que el talco y el asbesto a menudo ocurrían juntos en la tierra, y por lo tanto el talco extraído podría contener asbesto.

Coker murió de cáncer en 2009.

Documentación persentada en los juicios que vinieron a continuación motivó investigaciones más profundas como la del Congreso y también la del departamento de Justicia, entre otros.

En octubre de 2019, la compañía retiró 33.000 botes de talco del mercado luego de que la FDA  detectara asbesto en uno de esos botes, comprados por internet. La empresa asegura que las pruebas realizadas por sus expertos no habían encontrado asbesto.

De acuerdo al sitio Cancer.org:

"El asbesto se conforma por un grupo de minerales que se da naturalmente en forma de conjunto de fibras. Estas fibras se encuentran en el suelo y las rocas en muchas partes del mundo. Están hechas principalmente de silicio y oxígeno, aunque también contienen otros elementos. Existen dos tipos principales de asbesto:

  • El crisotilo, conocido también como asbesto blanco, es el tipo de asbesto más común en las aplicaciones industriales. Al observase con un microscopio, las fibras del crisotilo se encuentran enrolladas entre sí en un espiral, razón por la cual a esta forma de asbesto también se le conoce como asbesto serpentina o de fibras rizadas.
  • Las fibras de asbesto anfíbolas están en forma de agujas rectas. Existen varios tipos de fibras anfíbolas como amosita (asbesto marrón o café), crocidolita (asbesto azul), tremolita, actinolita y antofilita.

Ambos tipos de asbesto han sido asociados con el cáncer."