SOCIEDAD

"VAMOS A MORIR DE HAMBRE"

Gastronómicos protestaron frente a Olivos contra las nuevas restricciones

Los gastronómicos llevaron a cabo una protesta frente a la Quinta de Olivos para rechazar el cierre de bares y restaurantes a las 23.00 (y a la medianoche en la Ciudad). “Es peor el remedio que la enfermedad. Un país que no trabaja no puede existir", aseguran. También hubo protestas en otras ciudades.

Cabe recordar que, ante la segunda ola de coronavirus que azota a la Argentina, el Gobierno nacional decidió que los restaurantes y bares cierren a las 23, aunque la Ciudad de Buenos Aires decidió que los clientes pueden permanecer en el local hasta las 24, hora en que comienza la prohibición de transitar hasta las 6, excepto para el personal esencial.

En la protesta de este mediodía había propietarios y trabajadores del sector, que interrumpieron algunos carriles de la avenida Maipú. Entre los pedidos, los protestantes pedían que se permitiera la apertura dos horas más de las 23. También indicaron que están en peligro 15.000 puestos de trabajo.

“Necesitamos trabajar, nos dicen que cerremos a las 23 pero entonces a las 22 ya tenemos que cerrar la cocina, cuando a esa hora la gente está recién saliendo", afirmó un propietario a declaraciones a los medios presentes.

Otro destacó que las medidas restrictivas aplicadas al rubro gastronómico “no va a bajar los casos".

El secretario general del Sindicato de Gastronómicos porteño, Dante Camaño, dijo en declaraciones a CNN Radio que a partir de las nuevas medidas restrictivas del gobierno nacional los trabajadores del sector no se van a contagiar, se van a morir de hambre”.

“Vamos a tener muchísimos problemas y es imposible seguir en este tren. Si nos metemos en un termo posiblemente no nos contagiemos, pero vamos a morir de hambre”, expresó Camaño en diálogo con María Laura Santillán en La Mañana de CNN.

Y acotó: “No se cae una idea para ver cómo podemos continuar. Ya tuvimos un año de pérdida. Se cerraron más de 2 mil empresas en el 20 en el turismo y la gastronomía. Son 25 mil trabajadores en la calle”.

“Es una payasada. Los restaurantes están cumpliendo con todo”, lanzó sobre las restricciones de horario que prohíben la circulación entre la medianoche y las 6 de la mañana.

Por eso, consideró que es peor el remedio que la enfermedad. Un país que no trabaja no puede existir. Es una cosa evidente”.

“No se va a solucionar nada con esto. Cómo no puedo abrir un restaurante mientras salen miles de personas a la calle a protestar”, opinó, y dijo que “es una locura. Es un país que ha enloquecido y ha perdido el norte”.