SOCIEDAD

GUSTAVO "POCHO" INSÚA

Estaba vacunado pero falleció por Covid: cómo se explica la muerte del chofer de River

La triste noticia se dio a conocer ayer miércoles al mediodía. Insúa había recibido la primera dosis el 5 de mayo, pocos días antes de contagiarse de coronavirus.

La triste noticia del fallecimiento por coronavirus del chofer de River, Gustavo "Pocho" Insúa, se dio a conocer ayer miércoles (26-5) al mediodía. El trabajador de Vía Bariloche de 58 años estaba ingresado en un hospital hace varios días en estado grave

El último viaje que había realizado con el plantel fue el jueves 13 de mayo, cuando los fue a buscar a su vuelta de Barranquilla, Colombia, previo al superclásico. En aquellos días, gran parte de la delegación terminó contagiada de COVID-19.  

River emitió un comunicado lamentando la pérdida, aunque no hizo mención de aquellos polémicos contagios. “El Club Atlético River Plate lamenta el fallecimiento de Gustavo Insúa”, sucedida “pese a todos los cuidados y protocolos sostenidos”. 

Paula, una de las hijas del chofer, declaró a los medios respecto a su padre que “el viernes (14 de mayo) se hizo el hisopado para ver si podía ir a la Bombonera, para el partido contra Boca, y le dio positivo. Vino a casa y tenía fiebre, se sentía cansado y le faltaba el oxígeno”. 

Insúa falleció en el Hospital Municipal de Trauma y Emergencias Dr. Federico Abete, de Pablo Nogués, estando en coma farmacológico

Además de la lamentable pérdida, la noticia trascendió porque el trabajador había recibido una dosis anti Covid poco antes, el 5 de mayo.  

Riesgo de muerte tras la vacuna  

El caso de Insúa despertó dudas acerca de la seguridad de las vacunas Covid. No obstante, lo cierto es que la respuesta inmune esperada tras la inyección demora hasta 28 días en generarse.

De forma similar a lo sucedido con el periodista Mauro Viale, que falleció por coronavirus en los primeros días de abril poco después de recibir la primera dosis, hay tres situaciones que ponen en riesgo la efectividad de las vacunas.  

En primer lugar, ninguna fórmula es 100% eficaz, por lo que existe un riesgo muy bajo de enfermar gravemente tras completar el esquema.

En segunda instancia, las personas pueden recibir la inyección anti Covid mientras incuban el virus, pasando inadvertido porque aún no tienen síntomas. Se cree que esto es lo que sucedió en el caso de Viale. 

Y, por último, las personas pueden infectarse pocos días después de la inoculación, cuando el sistema inmune aún no está lo suficientemente fortalecido

De hecho, la protección no es inmediata, sino que en la mayoría de los casos requiere dos dosis y al menos dos semanas después de la segunda.  

Las recomendaciones son, entonces, no asistir al turno de vacunación con síntomas. Cabe resaltar que en ninguna de las vacunas actualmente distribuidas en Argentina tiene capacidad replicativa del virus. Por este motivo, no hay riesgo de que se pueda desarrollar la enfermedad a causa de la inoculación. 

Finalmente, si los efectos adversos luego de la inyección persisten por más de 48 horas, se debe consultar al médico. Según el Ministerio de Salud de la Nación, el 99% de los eventos adversos de las vacunas contra COVID-19 son leves y moderados, y se desarrollan hasta dos días después de la inyección.