El Gobierno Nacional avanzaría en la revinculación parcial de los alumnos con las escuelas de forma presencial en el Área Metropolitana. El lunes el ministro de Educación, Nicolás Trotta, insistió en que no hace falta una vacuna para el regreso a las aulas, luego de que el presidente la Cámara de Diputados, Sergio Massa, pidiera por el retorno de los alumnos que están terminando sus ciclos.
GREMIOS SE OPONEN
Clases: La presencialidad sería para actividades "no escolares"
El Gobierno Nacional avanzaría en la revinculación parcial de los alumnos con las escuelas de forma presencial en el Área Metropolitana. Sería para actividades culturales y alcanzaría a quienes cursan el último año de los ciclos y a los que perdieron todo contacto con la comunidad educativa durante la suspensión del dictado en las aulas. Desde CTERA dijeron que no están las condiciones sanitarias necesarias.
Según trascendió, el ministerio de Educación admitiría la presencialidad de alumnos que transitan el último año de la primaria y la secundaria, y de los que perdieron todo contacto con la comunidad educativa durante los 7 meses que lleva la suspensión del dictado en las aulas como medida preventiva contra el coronaviru.. Este último punto es en el que venía insistiendo al Ciudad de Buenos Aires.
Pero se trataría de actividades "no escolares" que deberán realizarse en clubes u otros espacios y no en las escuelas.
La decisión final se conocerá después de la reunión pautada para las 18:00 de Trotta con los ministros del área de las provincias.
De acuerdo a clarín.com, Trotta llegará a la cumbre virtual con un borrador que incluye 2 líneas principales: por un lado, actividades “no escolares” -o bien, “actividades educativas y culturales”- que las jurisdicciones podrán hacer en clubes u otros espacios para revincular a los alumnos con más problemas educativos, y sumados a ellos los que están terminando la primaria y la secundaria. Esas actividades serán "a la medida" de cada jurisdicción.
El otro punto es la presentación del “indicador epidemiológico objetivo” que permitirá orientar a las autoridades de ciudades de más de 500 mil habitantes sobre los riesgos de la vuelta a clases presenciales. Ese indicador será una suerte de "semáforo" que les indicará a gobernadores e intendentes cuándo podrán avanzar en el regreso progresivo y escalonado a las clases presenciales. Habrá una escala de tres posibilidades: riesgo alto, moderado y bajo.
Ante las primeras versiones de este regreso parcial a la presencialidad, los gremios respondieron con críticas.
"Los docentes también queremos volver a dar clases presenciales, pero tienen que estar las condiciones. Les sugiero que nos consulten antes de discutir en nuestro nombre", advirtió la secretaria general de la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA), Sonia Alesso.
"Para que vuelvan las clases tienen que bajar los casos. Hay problemas graves en los hospitales", aseveró Alesso en comunicación con radio Futurock y subrayó: "Las escuelas no son un shopping".
La gremialista planteó respecto de las aperturas graduales que se están dando en el Área Metropolitana de Buenos Aires: "¿No es un disparate que los bares y shoppings estén abiertos cuando en algunos hospitales no hay camas disponibles?".
"En todo el mundo las escuelas se abren cuando no hay casos, así no se puede", reclamó Alesso y apuntó a los dichos de Sergio Massa respecto del regreso a las aulas: "Es insólito que un diputado esté en una sesión virtual y le pida a los docentes que vayan a dar clases a las escuelas en medio del avance de una pandemia”.
“Muchos hablan sin saber el enorme esfuerzo que venimos haciendo los docentes”, concluyó Alesso.
Sobre este punto también acordó Jorge Adaro, titular de la Asociación de Docentes de Enseñanza Media y Superior (ADEMYS), quien sostuvo en diálogo con TN: “Los docentes estamos haciendo un gran esfuerzo”.
Al igual que Alesso, remarcó que “no hay condiciones para el regreso a las aulas en el marco de la pandemia" y aclaró: "Ni focalizada ni masiva”, haciendo referencia al planteo del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires para revincular a 6.500 alumnos que perdieron total contacto con la escolaridad en los meses de pandemia.
Adaro consideró además que "en la Ciudad se han presentado distintos proyectos y todos son irrealizables”.
“Hemos dado motivos más que justificados para rechazar la posibilidad del regreso a las aulas”, puntualizó Adaro.
Asimismo, pidió a los gobiernos (nacional y provinciales) que resuelvan "de qué manera garantizan la continuidad del proceso educativo", algo que considera que "no han hecho”.
“Llevar a los chicos 2 horas semanales a la escuela no revierte lo que se perdió”, concluyó Adaro.












