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¿QUÉ HACER ANTE UN ENCUENTRO?

Santa Fe y Rosario están en alerta por el aumento de serpientes venenosas

Por la crecida del río Paraná, en Rosario y Santa Fe aumentaron los avistamientos de serpientes. La Yarará es la que más preocupa por su veneno.

En la provincia de Santa Fe, gracias a la crecida del río Paraná y sus afluentes, aumentaron los avistamientos y encuentros con serpientes en las costas de las ciudades más pobladas, como Rosario y Santa Fe. La serpiente que más preocupa es la Yarará, por su veneno. ¿Qué se debe hacer ante un encuentro? ¿Qué pasa si nos muerde?

Ante los recurrentes encuentros con las serpientes y la preocupación de la sociedad, el director de Defensa Civil de Rosario, Gonzalo Ratner, fue entrevistado por el Tres Tv, y dijo: “Por la creciente del río, se llega a aguas altas. Entonces, hay una menor superficie y una mayor posibilidad de contacto", aunque ironizó: "Ellas están en su jurisdicción”.

Compartimos el hábitat con ella, entonces la convivencia tiene que ser lo más ordenada posible, dijo Ratner. Compartimos el hábitat con ella, entonces la convivencia tiene que ser lo más ordenada posible, dijo Ratner.

La Yarará puede identificarse por los dibujos de su piel. Esta serpiente tiene un diseño de herradura negra y su cabeza es triangular. Sin embargo, Ratner avisó: “No es fácil ni recomendable identificarla” y alertó: “Son animales que son un riesgo para las personas, ya que su morderura es ponzoniosa, pero también ellos están en riesgo porque son castigados”.

Si una serpiente yarará nos muerde, tenemos que vendar sin presionar y recurrir con urgencia a un médico, para que sea él quien decida como seguir. Igualmente, Ratner dijo que la yarará "tiene mala fama, los ataques tienen porcentajes muy bajos".

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La anaconda amarilla que apareció en Santa Fe.

La anaconda amarilla que apareció en Santa Fe.

En Santa Fe apareció una anaconda amarilla

Dos semanas atrás, los guardavidas de la costanera Este de ciudad de Santa Fe avistaron una anaconda amarilla o boa Curiyú, mientras tomaba sol en la playa vacía. Aunque los santafesinos no están acostumbrados a encontrarse con esta especie, su presencia en el campo y zona de islas, por lo que la gente que habita esos lugares está totalmente familiarizada.

En Latinoamérica, la boa Curiyú tiene una distribución que abarca los 400.000 km², desde el este de Bolivia y el sur de Brasil, atravesando Paraguay, hasta los 31° Sur. En Argentina se la observa en el norte de Santa Fe, norte de Entre Ríos, Formosa, Chaco, Corrientes y sur de Misiones. Las Curiyú son inofensivas, por lo que su presencia no representa un peligro.