La Quinta de Olivos atraviesa una profunda reestructuración puertas adentro. Javier Milei desplazó a buena parte del personal civil que trabajaba en la residencia presidencial y decidió cubrir algunas de esas funciones con integrantes de las Fuerzas Armadas, en medio de un clima de fuerte malestar por filtraciones y por el funcionamiento cotidiano del lugar.
ESCÁNDALO
Milei hizo una "limpieza" en Olivos: Echó a 12 empleados y puso militares hasta en la cocina
Javier Milei desconfía hasta de su sombra y echó a todo el personal civil de Olivos. Ahora todo está a cargo de las Fuerzas Armadas.
En total, 12 trabajadores quedaron afuera y el plantel civil de la residencia quedó reducido prácticamente a su mínima expresión. Cocineros, mozos y hasta personal encargado del mantenimiento fueron alcanzados por los cambios.
La versión oficial vincula la decisión con una reorganización de la seguridad presidencial. Sin embargo, el alcance de las desvinculaciones abrió interrogantes debido a que también fueron desplazados empleados que realizaban tareas domésticas y de mantenimiento y que, en algunos casos, llevaban años trabajando en la residencia.
Detrás de la decisión habría, además, otros motivos.
Javier Milei se hartó de las filtraciones
Según publicó La Política Online (LPO), citando fuentes con acceso a la residencia presidencial, Milei se enfureció después de que tomara estado público una contratación para abastecer de alimentos a la Casa Rosada y Olivos, con un presupuesto cercano a los $500 millones y grandes volúmenes de productos cárnicos.
La documentación de la contratación contempla miles de kilos de distintos cortes y alimentos destinados al abastecimiento de ambas dependencias oficiales durante varios meses. Al tratarse de una modalidad de compra abierta, las cantidades y montos establecidos funcionan como máximos previstos y no significan necesariamente que todo ese volumen haya sido efectivamente adquirido o consumido.
Del personal civil a los militares
En ese contexto llegó la decisión de reducir drásticamente la cantidad de civiles trabajando en Olivos.
Entre los desplazados aparecen empleados encargados de distintas tareas de funcionamiento de la residencia, incluido el jardinero. De acuerdo con la información publicada, apenas un puñado de trabajadores civiles habría permanecido en sus puestos.
Pero lo más llamativo fue la solución elegida para cubrir parte de las vacantes.
Personal de las Fuerzas Armadas comenzó a ocupar funciones que hasta ahora estaban en manos de civiles. Incluso la cocina presidencial habría quedado a cargo de un teniente.
La medida generó inquietud entre quienes todavía continúan trabajando en la Quinta, ante la posibilidad de que la reestructuración avance sobre los pocos puestos civiles que quedan.
El episodio con uno de los perros de Milei
La filtración sobre la contratación de alimentos no habría sido el único episodio que molestó al Presidente.
Otro hecho que habría terminado de profundizar su enojo fue la descompensación de uno de sus perros, que debió recibir atención veterinaria dentro del dispositivo sanitario preparado en la residencia.
De acuerdo con las fuentes consultadas por el portal LPO, en el entorno presidencial surgieron sospechas alrededor de lo sucedido con el animal. Hasta el momento, sin embargo, no trascendieron elementos públicos que permitan determinar que haya existido una intoxicación intencional.
La combinación de ambos episodios habría acelerado una decisión que terminó modificando de manera considerable el funcionamiento interno de Olivos.
La cocina de la quinta de Olivos, otro foco de tensión
Los problemas alrededor de la cocina de la residencia tampoco serían nuevos.
En Casa Rosada circulan desde hace tiempo versiones sobre dificultades para mantener estable al personal encargado de preparar las comidas del Presidente.
Uno de los episodios comentados entre trabajadores involucra a un cocinero que habría terminado dejando su puesto luego de una noche particularmente tensa con Milei.
Según esa versión, el Presidente rechazó tres churrascos consecutivos porque no tenían el punto de cocción que pretendía. El último habría sido servido prácticamente crudo después de varios intentos fallidos.
El episodio también habría ocurrido durante la madrugada, otro de los factores que generaba dificultades para quienes trabajaban en la cocina debido a los horarios del mandatario.
Los despidos también rozaron al entorno de Karina Milei
La reorganización tuvo además una derivación política inesperada porque entre los empleados desplazados aparece Javier Sosa, jardinero de Olivos y primo de Belén Agudiez, funcionaria cercana a Karina Milei.
Agudiez quedó bajo la lupa en los últimos meses por contrataciones dentro del área que conduce y por sus vínculos familiares con algunas de las personas incorporadas.
A ese escenario se suma una denuncia de la diputada Marcela Pagano sobre otra licitación, en este caso destinada al mantenimiento y jardinería de la residencia presidencial y la Casa Rosada.
Pagano cuestionó el procedimiento y planteó sospechas sobre las empresas oferentes y sus posibles vinculaciones. Se trata de acusaciones formuladas por la legisladora que deberán ser eventualmente comprobadas por los organismos correspondientes.
Mientras esas controversias siguen su curso, la transformación dentro de Olivos ya comenzó. La residencia presidencial quedó con una dotación civil mucho más reducida y algunas tareas cotidianas pasaron a manos de integrantes de las Fuerzas Armadas. Una decisión que, más allá de la explicación oficial vinculada a la seguridad, deja expuesto el clima de tensión que se vive puertas adentro de la Quinta presidencial.
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