Esta semana, la liga de gobernadores tenía pautada una cumbre en la paradisíaca ciudad de Bariloche, pero la incertidumbre por el salto del dólar y su impacto en los precios, la preocupación por las trabas a las importaciones, la tensión con el campo y la interna oficialista tiñó por anticipado la foto, y la cumbre se trasladó a la Capital Federal para el miércoles.
RECLAMOS A NACIÓN
La incertidumbre borró la postal que buscaban gobernadores
Gobernadores trasladaron a CABA la cumbre para retomar demandas a Nación: suba del dólar, inflación, energía y subsidios no admiten la postal de Bariloche.
La última reunión se había realizado el 24 de junio en Chaco, donde se puso un plazo prudencial para un nuevo cónclave: el 27 de julio en Bariloche. La intención de tomar un respiro para que se apaciguaran los dardos cruzados en el Gobierno en verdad terminó siendo un lapso que reconfiguró el mapa inicial. Desde ese momento se acrecentaron los problemas y se agregaron nuevos condimentos, como la renuncia de Martín Guzmán a inicios de julio y la semana pasada la escalada del dólar paralelo con las subsiguientes medidas que emanaron de la Casa Rosada para contener sus efectos.
"En acuerdo con todos los gobernadores y gobernadoras, la reunión prevista para el próximo miércoles 27 de julio en Bariloche cambiará de sede y se realizará en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El récord de visitantes en nuestra ciudad andina por la temporada invernal produjo la saturación de las conexiones aéreas y el alojamiento, imposibilitando la recepción de las autoridades. Por supuesto que nuestra provincia los esperará en otra oportunidad y serán muy bienvenidos", se excusó la gobernadora Arabela Carreras en la misiva enviada desde la gobernación.
Lo cierto es que en las provincias reina el desconcierto ante el contexto nacional, en momentos en que el Gobierno de Alberto Fernández atraviesa su crisis más profunda, e incluso habrían mociones de algunos gobernadores para freezar el encuentro de pasado mañana.
"No queremos que se vea como una presión justo en este momento", explicaron desde la cercanía de los gobernadores al diario 'Ambito Financiero'.
Los encuentros de la liga son comandados por jefes provinciales del peronismo, aunque la agenda original ligada a problemas transversales como el reparto de subsidios al transporte o la falta de gasoil hizo que se buscara ampliar la representación. Por ello, la sede barilochense era ideal para mostrar esa diversificación, ya que allí gobierna el provincialismo Juntos Somos Río Negro.
Pero la postal vacacional en plena temporada de invierno no era la más propicia para esta coyuntura. Asimismo, se prefirieron evitar las connotaciones de albergar una cumbre que a pesar del cuidado político tendrá demandas concretas a la Casa Rosada: el pedido de federalismo, de reparto equitativo de ingresos, soluciones respecto al acceso a la energía y el combustible estarán en el punteo. Por eso, asomó el terreno neutral de CABA.
La estrategia desde Nación, con el jefe de Gabinete Juan Manzur al frente, fue convocar a los gobernadores aliados por tanda. En los encuentros en Buenos Aires en los últimos días también participó Silvina Batakis, quien cosechó respaldo de los mandatarios antes de su gira clave por los Estados Unidos.
Perotti y Schiaretti defendieron al agro
Sin embargo, luego, dos mandatarios peronistas que no conforman la liga de gobernadores, como el santafesino Omar Perotti y el cordobés Juan Schiaretti, salieron a despegarse de las declaraciones del Presidente contra empresarios del agro.
"No salimos de nuestro asombro ante las expresiones del Presidente echándole la culpa de la crisis al sector agropecuario. El Gobierno busca permanentemente culpables fuera de su interna", dijo Schiaretti.
Mientras que Perotti señaló: "No comparto las expresiones del Presidente", y reiteró que no se ve "ninguna especulación en el sector productivo" santafesino. Y pidió cambiar la lógica de "presionar siempre sobre la producción agroindustrial".














