CÓRDOBA. El peronismo de Córdoba, comandado por Juan Schiaretti, planea ser una piedra en el zapato para la gestión de Alberto Fernández en este 2022. En su carrera para formar una propuesta alternativa dentro del peronismo, el gobernador cordobés busca mostrarse como opositor al Gobierno nacional, y pretende atacar las bases más sólidas de la administración actual para poder abrir el debate interno.
INTERNA PJ
Parte del peronismo quiere sacarle las retenciones a Alberto
El peronismo del centro busca terminar con las retenciones al campo en el corto plazo. Se viene una nueva batalla en el Congreso.
Para ello, los frentes de discusión son múltiples, pero hay uno que podría ser la madre de las batallas en una carrera por abrir una interna en el peronismo. Se trata de la política agropecuaria que el Gobierno nacional tomó desde el inicio del mandato de Fernández.
Como es sabido, esta política se caracteriza por una fuerte intervención estatal en las actividades de los productores agropecuarios. Esto se realiza mediante diversas medidas impositivas y restrictivas, que aumentan considerablemente la presión fiscal sobre el campo, el principal motor productivo del país.
En la vereda del frente a esas políticas, se encuentra el peronismo de Córdoba. De hecho, con más de 20 años de gestión provincial, el espacio de Hacemos por Córdoba comprendió que el campo es el protagonista principal de la economía provincial y nacional, adoptando políticas de fomento y apoyo a la actividad agropecuaria.
En ese orden, el objetivo cortoplacista de la gestión de Juan Schiaretti es remarcar esa diferencia con el kirchnerismo. Y para ello, buscará que las retenciones dejen de ser lo que son: un castigo.
Si bien desde el peronismo de Córdoba entienden que el aporte fiscal del campo es el ingreso más importante que percibe el Gobierno nacional, sienten que la politización de los diversos impuestos surgen como una “persecución pasiva” hacia los productores. En ese orden, la intención del PJ cordobés es instalar el tema en la agenda para poder empezar a reducir la presión.
Para marzo próximo, el bloque de congresistas de Córdoba Federal (tres diputados y una senadora) planea introducir en la agenda un proyecto de reducción gradual de las retenciones al campo. Esta discusión podría ser un nuevo eje de debate, aunque esta vez introducido por el peronismo más alejado del kirchnerismo.
En caso de lograr instalar la temática, la victoría ya estará consumada para el gobernador cordobés. Y sobre ello, hay una buena probabilidad de que Juntos por el Cambio se sume a la medida que pueda ser planteada ya que es una materia pendiente de la oposición.
La idea principal es reducir los impuestos a las exportaciones a cero en un plazo de cuatro años desde una eventual sanción. Esto le quitaría una buena fuente de ingresos al Estado nacional, aunque se sostendría la presión tributaria local.
Así, el peronismo de Córdoba y del centro, ya que la medida sería acompañada por el interbloque Federal en Diputados, buscará plantarse en la escena nacional. Habrá que ver si los dos lados de la grieta están dispuestos a poner una tercera silla en la mesa de discusión o no.















