Resulta a esta altura poco entendible el silencio de Mauricio Macri y de buena parte de la corporación política sobre la nominación Ariel Lijo para la CSJN cuando sectores como IDEA (Instituto para el Desarrollo Empresarial de Argentina) , AmChan (Cámara de comercio EEUU y Argentina), la Red por Independencia Judicial y Colegio de Abogados han condenado la propuesta.
LA "MAFIA DE LA ADUANA"
Otra razón por la que Mauricio Macri no critica la nominación de Ariel Lijo
Carlos Pagni sugirió (25/3) que Mauricio Macri no se opone a designación de Ariel Lijo porque el juez maneja la causa del Correo. Pero, desconoce una más voluminosa.
¿Por qué no se expresa el flamante titular del Pro, Mauricio Macri?
¿Por qué no lo hacen orgánicamente los radicales y apelan a una cuestión de género ya que Ariel Lijo reemplazaría a una mujer (Elena Highton de Nolasco).
Un tema “cajoneado” por Ariel Lijo, la mafia de la Aduana
A principios de 2016, cuando Mauricio Macri llevaba pocos meses como presidente, estalló un escándalo con el Director de Aduanas, Juan José Gómez Centurión.
El ex militar fue fotografiado en el subsuelo del shopping de Recoleta Buenos Aires Design recibiendo un sobre de un empresario paraguayo denunciado y encarcelado por sus manejos con importaciones y exportaciones: Oldemar Barreiro Laborda.
La causa recaló en el estrado del doctor Ariel Lijo quien llegó a contar con un arsenal de 3.000 grabaciones de llamadas telefónicas que probaban el vínculo entre organizaciones mafiosas y Gómez Centurión.
Sin embargo, en un gambito memorable, el magistrado de Comodoro Py resolvió no avanzar con la causa ya que: “los teléfonos identificados y utilizados por Gómez Centurión no registran comunicaciones con aquellos identificados y utilizados por Oldemar Barreiro Laborda”.
El escrito conformó una mezcla de infantilismo y tomada de pelo al sentido común.
¿Puede ser que un hombre con semejante responsabilidad en la justicia sea tan ingenuo y piense que los jefes de una organización mafiosa utilizan sus propios aparatos declarados a la hora de comunicarse de manera interna?
¿No evaluó Ariel Lijo que, tal vez, se hayan comprado uno, dos o cien celulares alternativos y descartables?
Bajo esta línea de razonamiento “lijista”, nunca se hubiera avanzado sobre el ex Secretario de Obras Públicas de la Nación José López, a quién le llegaron a encontrar nueve celulares distintos, muchos de ellos a nombres de terceros.
Además, otra pregunta obvia.
Si no existían llamadas entre ambos protagonistas: ¿cómo coordinaban encuentros como el registrado en el Buenos Aires Design, reconocido por el propio Gómez Centurión?
¿Señales de humo? ¿Telepatía?
¿Hubo un seguimiento de las casillas de mail y de las IP de los dos involucrados?
Cuestionamientos a la actuación del magistrado
El contenido del escrito del doctor Ariel Lijo fue tan desafortunado que le valió la inmediata apelación del fiscal federal Guillermo Marijuán, quién marchó en queja hacia la Cámara Federal para pedir que la investigación fuera profundizada en lugar de ser abandonada.
Entendió el fiscal que las maniobras de ingreso de mercaderías sub facturadas, extorsión, contrabando de estupefacientes y abuso de autoridad debían continuar siendo investigadas.
Marijuán explicó en su dictamen que el ex director de Aduana reconoció que “mantenía cierto contacto con Barreiro Laborda como así también el hecho que este último haya tenido contacto fluido con funcionarios de la Aduana muy ligados a Gómez Centurión”.
La fiscalía sospechaba que la modalidad de engaño ideada desde Aduana involucraba desde la confección de conocimientos de embarque apócrifos, la adulteración de datos a través de los sistemas informáticos de la Dirección y la solicitud de rectificación de la documentación que acompaña las cargas.
Concretamente, los integrantes de “la Mafia de la Aduana” falsificaban documentos sobre el verdadero contenido de las grandes "latas".
De esa forma, lograban liberarlas.
Lo hacían a cambio de fuertes sumas de dinero en dólares que pagaban aquellos que querían recuperar los contenedores interdictos.
El "método" de la mafia
Falsearon la información provista a través de los formularios informáticos presentados a las áreas claves de la Aduana con el objetivo de ingresar a territorio nacional las mercaderías que conducían a una maniobra de contrabando.
Primero, detectaban contenedores bloqueados o en situación de rezago.
Segundo, les cambiaban el CUIT o el conocimiento de embarque y desde la Terminal Portuaria N° 5 los agentes aduaneros les daban curso por los canales oficiales para destrabar el ingreso al país.
Tercero, las cargas de ropa importada desde China arribadas al puerto de Buenos Aires con etiquetas cosidas de “industria argentina” eran liberadas para inundar las calles de las principales ciudades del país.
¿Cuántos conteiners iban a ser liberados por la mafia de la Aduana?
Entre 10 mil y 12 mil.
¿Cuánto dinero hubiera representado la operación?
Si cada “lata”, puesta en las veredas del AMBA, podía generar hasta un millón de dólares, entonces la operación frustrada equivalía, hace diez años, a la renta anual de la soja para Argentina: entre 10 mil y 12 mil millones de dólares.














