CÓRDOBA. Con poco poder de fuego, Martín Llaryora aceleró su presencia en Río Cuarto a tan solo semanas de la elección municipal que definirá la continuidad o no del oficialismo provincial al frente de esa ciudad. El gobernador cordobés, que sufre un abrupto corte de los ingresos nacionales, llevó recursos de obra pública al sur provincial en medio de la escasez.
ELECCIONES
Martín Llaryora salpica obra pública para no perder Río Cuarto
El gobernador de Córdoba direcciona algo de los pocos recursos que tiene a la capital alterna. Quiere evitar una derrota municipal.
En ese orden, Llaryora compartió los anuncios junto al actual intendente Juan Manuel Llamosas y su posible sucesor, Guillermo De Rivas. Precisamente, este último es el candidato del mandatario cordobés, quién sufrió una fractura a nivel local con la presentación de una lista alterna del peronismo encabezada por Adriana Nazario.
Para direccionar las acciones junto al candidato, el gobernador gestionó la duplicación de calzada de la ruta provincial N° 30 y presentó un proyecto para gasificar a la Universidad Nacional de Río Cuarto, que actualmente no cuenta con conexión de gas natural de red. Esas dos obras fueron anunciadas in situ por Llaryora, quien desplegará visitas periódicas al “Imperio del Sur” hasta el 23 de junio, cuando se celebren las elecciones.
Con la división del peronismo, las chances de victoria de la oposición encarnada por Gonzalo Parodi (UCR) crecieron.
Martín Llaryora, con la billetera corta
“Desarrollar todo este sector de Río Cuarto es esencial. Y para eso hay que desarrollar obras que mejoren la calidad de vida de los vecinos. Y este es un compromiso que asumimos en su momento y estamos cumpliendo”, explicó Llaryora en Río Cuarto. Su discurso estuvo claramente dirigido a la campaña.
Mientras tanto, el mandatario cordobés desanda el juego nacional en una relación que aún está calibrando con Nación. En ese orden, Llaryora sostiene la moderación de las críticas a la administración de Javier Milei a la espera de recursos que fueron abruptamente recortados a las provincias en pos de lograr el superávit fiscal.
El nuevo posicionamiento de Guillermo Francos como jefe de Gabinete abrió en el gobernador de Córdoba una postura expectante. Sin embargo, el ex ministro del Interior aún no dio curso a giros extraordinarios, y mucho menos a resolver el verdadero “agujero negro” de Córdoba: la Caja de Jubilaciones.













