CÓRDOBA. La discusión sobre la Ley ómnibus que inició esta semana en el Congreso encontró a la mayor parte de los diputados de Córdoba en una misma vereda, a pesar de las diferencias de partido. Los mismos expresaron, en gran medida, la necesidad de desglosar el combo de más de 600 normas que el Gobierno nacional intentó introducir vía DNU para tratar, parte por parte, cada una de ellas.
REGIÓN CENTRO
Ley ómnibus: Los cordobeses piden luz amarilla
Sobre la Ley ómnibus, diputados cordobeses coincidieron en el pedido de desglose. Hay equilibrio incluso entre distintos partidos.
Entre los espacios mayoritarios de la representación cordobesa, se encontraron los del radicalismo y del PJ cordobés, hoy al frente del Gobierno provincial. En ambos casos, el pedido común fue atender punto a punto las reformas que fueron planteadas.
Según el oficialismo provincial, que hoy cuenta con seis bancas cordobesas en Diputados, el avance de buena parte de los cambios introducidos por el Gobierno nacional serían necesarios e incluso contarían con el apoyo de buena parte del bloque de Hacemos por Córdoba, que hoy se integra al interbloque Hacemos Coalición Federal. Sin embargo, los legisladores del “partido cordobés” señalaron que es imposible avanzar en semejante ley a libro cerrado.
De hecho, luego de un estudio de semanas, el Gobierno provincial ya instaló varias líneas de negociación con el Gobierno nacional respecto a tres grandes temas. Esos son las retenciones, los biocombustibles y los cambios en políticas de desmonte.
Para el PJ cordobés, se trata de tres temas innegociables y que, con el DNU planteado originalmente, Córdoba se vería perjudicada. Una suba de las retenciones, la liberación de la promoción de biocombustibles y el levantamiento de sanciones por quemas de suelo son reformas inaceptables para el oficialismo provincial.
Además, el “partido cordobés” tendría planeado poner en discusión el régimen planteado sobre la obra pública. Uno de los pilares de la gestión peronista en Córdoba, que ahora está en manos de Martín Llaryora.
Entre esos, y otros puntos, se habría tendido el diálogo con el oficialismo nacional. La postura sería acompañar gran parte de la reforma introducida, sobre todo aquella referida al ordenamiento fiscal.
Por otro lado, el radicalismo planteó lineamientos similares. Con cuatro bancas, la necesidad de discutir norma a norma la Ley ómnibus fue justificada en un marco de institucionalidad.
El principal vocero de los radicales cordobeses fue Rodrigo De Loredo, quien es nada menos que el presidente del bloque radical en Diputados. El ex candidato a intendente de Córdoba aseguró que su espacio será colaborativo, pero no a libro cerrado.
“Le vamos a dar las herramientas al Gobierno para que lleve adelante su plan de gestión, sobre todo las más urgentes para que salgamos de este contexto. Pero nos preocupa la actitud del presidente”, aseguró esta mañana en el debate de la Bicameral, señalando la agresividad con la que el mandatario quiere hacer marchar la Ley ómnibus. La postura de sus compañeros de bloque y comprovincianos sería la misma.
Equilibrio entre extremos
Asimismo, los apoyos y rechazos también encontraron un equilibrio entre los diputados cordobeses. Todo en ambos extremos de la “nueva grieta”.
Sin mediar ninguna queja, la Ley ómnibus tendría el apoyo de los diputados libertarios de Córdoba, en compañía de los del PRO. Con seis bancas en modo de apoyo total, el oficialismo tendrá en Córdoba buena parte de su capital para hacer marchar la reforma.
En contraposición, los cordobeses de Unión por la Patria serían el rechazo contundente. Las dos bancas de la oposición negarían el avance de la mega norma en lineamiento orgánico con el kirchnerismo.
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