Para poner paños fríos y limar asperezas entre la tensa relación y reiterados cruces entre Patricia Bullrich y Horacio Rodríguez Larreta, el PRO organizó un almuerzo con el fin de firmar la paz y seguir avanzando unidos hacia el 2023. Sin embargo, esa paz duró poco y el partido atraviesa horas de máxima tensión.
MÁXIMA TENSIÓN
La paz en el PRO duró poco: qué acuerdo se rompió
A solo horas de haberse realizado el almuerzo del PRO y firmar la paz, la tensión volvió al partido por un acuerdo incumplido entre sus dirigentes. Qué ocurrió:
Sucede que en el almuerzo que realizó el PRO este mediodía en un restaurante de la costanera, se acordó que tras el encuentro, la única vocera autorizada para hablar -pero sin dar demasiados detalles- a la prensa era la diputada nacional y exgobernadora María Eugenia Vidal. En ese acuerdo, la idea era no sumar más tensión y que los dos protagonistas de la grieta, Larreta y Bullrich, no se expusieran a la prensa para describir u opinar sobre lo que pasó en esa comida.
Sin embargo, el acuerdo se rompió: halcones y palomas salieron a dar declaraciones a la prensa, filtrar información y dar detalles de lo ocurrido, por lo que se generó, nuevamente, un clima de extrema tensión en ese sector de la oposición.
De por sí ya el almuerzo de este mediodía no fue de los mejores del PRO, pero ahora, se le sumó el condimento de que varios de sus integrantes, como Cristian Ritondo, Diego Santilli y hasta la propia Bullrich, salieron a emitir declaraciones, dejando del lado el acuerdo previo que se acordó en la mesa. La situación enojó así a su máximo referente: Mauricio Macri, quien habría tratado de ser el punto de equilibrio durante todo el encuentro y buscó desdramatizar el conflicto.
“Una cosa es la unidad y otra la unanimidad. Acá no hay pensamiento único. Si Patricia tiene una idea la tiene que defender, y si Horacio toma una decisión está bien también. Está claro que hay miradas distintas respecto del diálogo, el orden público, cómo manejar un gobierno”, habrían sido las palabras del expresidente durante el almuerzo en la costanera.
Otro dato a resaltar es que el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, se retiró antes del almuerzo, y según describieron los periodistas en el lugar, estaba "visiblemente molesto".
Además de Larreta, Bullrich y Vidal, también participaron del almuerzo el ministro de gobierno porteño Jorge Macri, el titular del bloque PRO en Diputados Cristian Ritondo, el diputado nacional Diego Santilli, el exvicepresidente del Senado Federico Pinedo, el titular del bloque PRO en el Senado Humberto Schiavoni y Federico Angelini, diputado y vicepresidente del PRO.
Qué se dijo después del almuerzo PRO
En primer lugar, María Eugenia Vidal, quien era la única vocera autorizada según el acuerdo pactado en el almuerzo, dijo tajante: "para nosotros es un tema terminado, ya hemos discutido todo en este almuerzo".
"Las discusiones internas del partido no son de interés público, la Argentina tiene hoy muchos y graves problemas", agregó la exgobernadora de la provincia de Buenos Aires para dar por cerrado el hecho.
Sin embargo, el acuerdo se desmoronó en minutos, ya que otros miembros del PRO salieron a emitir opinión.
El primero fue Cristian Ritondo, que en un guiño a Horacio Rodríguez Larreta disparó:
"Fue una reunión buena... el que resuelve es el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, que es el que tiene que gobernar. Después cada uno puede dar su opinión, yo intento darla dentro del espacio".
Alineado con Larreta, también aportó lo suyo el diputado Diego Santilli, pero fue más cauto a la hora de hablar: El episodio ha sido dialogado. Esas cosas las hablamos entre nosotros”, sostuvo.
Luego, ignorando el acuerdo previo de la mesa, Patricia Bullrich eligió no quedarse callada y describió lo hablado en el almuerzo:
"Hemos estado deliberando acerca de las miradas de cómo tratar asuntos como el de este fin de semana... A partir de ahora hemos decidido dar por cerrado este hecho concreto".
Y añadió: "hemos decidido también que cuando el Gobierno de la Ciudad toma previas consultas a todos nosotros respecto al apoyo que necesita, debe mantener la posición tomada. En caso contrario, lo que tiene que hacer es no preguntar y entonces hacerse cargo de las decisiones que toma, y en consecuencia las decisiones serán su decisión y no la decisión de todos".










