Edmundo Ezequiel Pérez Nami es famoso ahora, por un fallo polémico, que le concede privilegios previsionales a Cristina Fernández de Kirchner.
PÉREZ NAMI
El amigo de los neuquinos que falló a favor de CFK y el debate que viene
Edmundo Ezequiel Pérez Nami es conocido en el bloque del Movimiento Popular Neuquino aunque bastante antes fue conocido por María Servini. Él quiere trascender en lo Judicial, y probablemente ahora lo consiga.
Muchos creen que él es un militante del Frente de Todos. En verdad, es un asesor jurídico del bloque Movimiento Popular Neuquino, egresado en 1988 de la Universidad de Belgrano, donde también fue profesor, y a la que ingresó apenas concluyó sus estudios secundarios en el Colegio Ward.
La relación con los neuquinos se remonta a comienzos del siglo 21 ya que en 2003 la entonces senadora nacional Luz María Sapag, fallecida en 2010 (tan neuquina como el también senador K Oscar Parrilli), le agradeció especialmente su trabajo para la redacción del proyecto de ley de modificación de tasas judiciales.
En 2007, él obtuvo un reconocimiento y agradecimiento especial de la jueza federal con competencia electoral en Ciudad de Buenos Aires, María Servini, por entonces de Cubría, por su colaboración en los comicios que llevaron a CFK a su 1er. mandato presidencial.
También logró un postgrado en Estrategia en la Universidad del Ejército Argentino pero antes, en 2012, se decidió trabajar en la Justicia y realizó el Programa de Formación de Aspirantes a Magistrados del Consejo de la Magistratura de la Nación en la Escuela Judicial.
La notoriedad
Pérez Nami hizo lugar a un planteo de la vicepresidenta de la Nación y líder del Frente de Todos, CFK: ella cobrará su jubilación como expresidenta más la pensión de su marido, el fallecido expresidente Néstor Kirchner, beneficio suspendido en su momento por decisión del Ministerio de Desarrollo Social durante la gestión de Carolina Stanley.
CFK cobraría $830.000 de pensión mensuales por su marido fallecido (que no cobra desde hace 4 años) y $1.247.000 de su jubilación como exjefa de Estado.
El pago retroactivo desde fines de 2016 -cuando dejó de percibir los 2 beneficios- se estima en $100 millones en base a una tasa de interés pasiva y una alícuota del 30% del pago de Ganancias, que no abonará porque fue aceptado su pedido judicial.
El tema previsional se encuentra intenso pero lo será mucho más en el curso del electoral año 2021. Por supuesto que el fallo que favorece a CFK y el inmediato depósito que hará la ANSeS en la cuenta de la vicepresidenta, regresará una y otra vez. Se desconoce, y será clave conocer, el impacto que tendrá en los jubilados, en forma individual y silenciosa, más allá de la polémica pública.
Suecede que la reforma impulsada por María Fernanda Raverta, según el Ieral, de la Fundación Mediterránea, le provocará al Estado un ahorro de $100.000 millones respecto al régimen anterior.
Hay que recordar un texto de Chequeado de hace un tiempo:
"La ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner destacó la política jubilatoria entre los principales logros de los gobiernos kirchneristas. En ese sentido, en el programa Economía Política de C5N afirmó que “la mitad, prácticamente, de los que hoy cobran una pensión o una jubilación es por las moratorias previsionales” impulsadas por su gobierno.
Según datos de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES), el 51,2% de las jubilaciones y pensiones actuales fueron incorporados gracias al Plan de Inclusión Previsional. El organismo agrega que el total de Jubilaciones y Pensiones aumentó 109,5% desde 2003 a 2015, llegando a los 6.617.587 beneficios y alcanzando así la cobertura del 97% de las personas en edad jubilatoria, la más alta de Latinoamérica."
Esta verificación le llevó a Joaquín Morales Solá a afirmar en el diario La Nación:
"(...) Al sistema previsional lo quebraron Cristina y Sergio Massa , que establecieron moratorias para los que no hicieron aportes. Sumaron casi 3 millones de jubilados que no habían hecho los aportes necesarios al sistema. A esa anomalía se le agrega la insensible realidad de que más del 40 por ciento de los trabajadores están en negro. No figuran, no existen, no aportan. Otro elemento nuevo, un problema ciertamente universal, es el aumento de la expectativa de vida. La gente vive más, pero los aportantes son cada vez menos. ¿Por qué no crearon un subsidio para las personas mayores que no pueden jubilarse, pero separado de la Anses, donde deberían estar solo los jubilados que aportaron? ¿Por qué le sumaron a la Anses una carga enorme de subsidios y ayudas sociales que nada tienen que ver con los jubilados? Así, el sistema no solo está en bancarrota; también es definitivamente inviable. O, dicho de otra manera, es solo viable para Cristina. (...)".










