CÓRDOBA. Sobre el cierre de la semana pasada (16/5), la Franja Morada de la Universidad Nacional de Córdoba se impuso ampliamente en siete facultades durante las elecciones de representantes por los cuatro claustros para el Consejo Superior de la Universidad y los consejos directivos de sus 15 casas de estudio. En total, los comicios congregaron alrededor de 80 mil personas.
UNC
Franja Morada y el caso del alumno superando al maestro (UCR)
La Franja Morada se impuso ampliamente en la UNC. En Córdoba, el radicalismo vive una sequía de éxitos electorales.
La organización, que se identifica con el radicalismo universitario, logró quedarse con el control de los centros de estudiantes de Ciencias Agropecuarias, Ciencias Económicas, Ciencias Químicas, Lenguas, Arquitectura, Psicología, Medicina y Ciencias Exactas, donde ya venía gestionando. Además, recuperó Derecho, una de las casas más populares de la UNC.
En total, la Franja Morada cosechó 34.176 votos (47,7%), logró también seis posiciones en el Consejo Superior (egresados), y postergó a otros espacios representativos del peronismo, el kirchnerismo y centros independientes. Del total de votantes, 65 mil fueron estudiantes que pudieron votar de manera presencial y virtual.
El vehículo de la victoria morada fue la alianza “Reforma”, con la cual logró nuclear varios espacios y así poder llevar adelante la avanzada. Incluso obteniendo apoyo de sectores no radicales, que le dieron potencia en facultades cordobesas más “ajenas” históricamente.
La Franja Morada y una lección para la UCR
La victoria de la Franja Morada en Córdoba expuso aún más la crisis interna que experimenta el radicalismo “adulto”. El partido, que en Córdoba supo ser dominante y llegó a ser gestión en varias oportunidades en el siglo pasado, sufre una carencia notable de liderazgos firmes.
A eso se suma la falta de resultados electorales en los últimos años. El último tropezón lo tuvo Rodrigo De Loredo, que ensayó fórmula con Juntos por el Cambio en su carrera para recuperar Córdoba capital, un antiguo bastión radical.
El más grave de ellos fue el de 2019. En esa oportunidad, el radicalismo dividido entre Mario Negri y Ramón Mestre destrabaron una paliza electoral de Juan Schiaretti, algo que en la UCR no parecen superar.
A contramano, la Franja Morada cosecha buenos resultados. Todo ello gracias a su capacidad de gestión repetida y demostrada entre los estudiantes, algo que tal vez haga falta imitar en el radicalismo que intenta subsistir a los cambios de época.













