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ABLANDAR A LIPTON

FMI: De Stiglitz a The Economist, una ayudita para Guzmán

Tanto el premio Nobel mentor del ministro de Economía, como el semanario británico respaldaron los argumentos del Gobierno en la negociación con el FMI. 

Martín Guzmán espera que más países socios del FMI "comprendan" la situación de la Argentina y la tengan en cuenta a la hora de fijar los puntos del próximo programa, un reemplazo del fallido Stand By firmado por Mauricio Macri y por el que el país le debe US$44 mil millones al organismo multilateral.

Cuando habla de más países, el ministro de Economía se refiere especialmente a uno: USA. El Departamento del Tesoro no muestra signos de esa "compresión" que busca Guzmán de los principlaes accionistas del Fondo (la Casa Blanca es el mayoritario) y por ahora no habría acompañamiento al plan argentino que en líneas generales implica "crecer para pagar".

Guzmán no debería sorprenderse, ya que el asesor especial de la secretaria del Tesoro, Janet Yellen, es David Lipton, quien era un alto funcionario del FMI cuando fue autorizado el crédito en 2018. Lipton reprochó cualquier tipo de autocrítica del Fondo por el fallido plan.

Guzmán busca un acuerdo más concesivo en relación a lo que suele aplicar el Fondo a los países deudores. En síntesis, que el ajuste que haya que aplicar sea lo menos duro posible. Puntualmente, la velocidad de reducción del déficit fiscal es el principal escollo entre las partes.

Alberto Fernández cree que el FMI quiere para la Argentina "un plan de ajuste" tradicional que contracciones la economía. Pero evita confrontar con Washington: dice que no sabe qué piensan en el gobierno de Joe Biden y le pide respaldo.

Fernández trata de encontrar puentes ideológicos, y dice que si Biden está impulsando un mega plan expansionista en su país, lo lógico sería que acompañe la posición argentina.

¿Cómo convencer a David Lipton de las necesidades argentinas?

Una carta que desde el Palacio de Hacienda buscaron jugar fue la propia responsabilidad del Fondo en el fracaso del Stand By. Fernández insistió en eso el martes en una entrevista. Pero en principio, la posición del FMI en su informe ex- post fue insatisfactorio para el Gobierno. No había suficiente autocrítica como para sacar una ventaja en ese sentido. Y las que hubiera, Lipton las rechazó.

En auxilio de la posición argentina apareció Joseph Stiglitz, premio Nobel de Economía y mentor del ministro Guzmán. Como informó Urgente24, en una nota de su autoría el economista calificó de "milagro" la recuperación en la Argentina tras la fase más dura de la pandemia e instó al Fondo a no aplicar "anticuados requisitos de austeridad" que terminen por obturarla.

Por otro lado, el prestigioso semanario británico The Economist también le prestaría un favor al gobierno argentino, ya que dedicó su último editorial a remarcar que el Fondo avanzó con un plan con el gobierno de Cambiemos a pesar que sus riesgos eran "previsibles".

Destacando fragmentos del informe, The Economist pone el foco en la autocrítica del propio FMI que para el Gobierno resultó insuficiente.

Señala que además de los problemas económicos estructurales que enfrenta la Argentina, el gobierno de Macri tuvo "fuertes restricciones políticas", como no haber conseguido la mayoría parlamentaria en 2017 y que buscó su reelección antes de que el Stand By pudiera mostrar resultados positivos.

En base al informe, apunta The Economist:

Dadas estas dificultades, el Fondo sabía que el préstamo era riesgoso. Sin embargo, no insistió en planes de contingencia adecuados por adelantado Dadas estas dificultades, el Fondo sabía que el préstamo era riesgoso. Sin embargo, no insistió en planes de contingencia adecuados por adelantado

"¿En qué tipo de planes de contingencia debería haber insistido el fondo? La evaluación destaca una reestructuración de la deuda "temprana" (en la que el gobierno habría pedido a sus acreedores que aceptaran un retraso o una disminución en los pagos) junto con controles de capital para evitar que el dinero se vaya del país. Eso habría aliviado la carga de la deuda de Argentina. Y podría haber dejado más dinero del FMI para más adelante, ayudando a reforzar las reservas de divisas del país y reconstruir la confianza después de la condonación de la deuda", agrega el artículo.

Sin embargo, inmediatamente expone los riesgo de haber avanzado en ese sentido, ya que "si dicho plan se hubiera hecho público, habría sacudido la confianza del mercado, precipitando el daño que estaba diseñado para limitar".

Otro punto crítico del editorial es sobre las 2das intenciones que presuntamente habría tenido el Fondo con el fracasado programa:

La evaluación alude indirectamente a otro objetivo implícito del FMI en Argentina: rescatar su propia pésima reputación en el país La evaluación alude indirectamente a otro objetivo implícito del FMI en Argentina: rescatar su propia pésima reputación en el país

"Si hubiera insistido en una reestructuración temprana de la deuda junto con controles de capital, podría haberse distanciado aún más de su reputación de fundamentalismo de libre mercado. Pero haber presionado tal plan en Argentina, en contra de los deseos de su gobierno elegido democráticamente, habría afianzado su reputación de mandón", concluye.

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