CÓRDOBA. El femicidio de la influencer cordobesa Catalina Gutiérrez que sacudió a Córdoba el pasado jueves 18 de julio ingresó en terreno judicial luego de la imputación que el fiscal José Mana aplicó sobre el principal sospechoso, Néstor Soto. Según la Justicia, el rionegrino habría incurrido en homicidio agravado por alevosía y violencia de género, empeorando su pronóstico de potencial sentencia.
ACUSADO COMPLICADO
Femicidio en Córdoba: Fiscal abre la puerta a posible perpetua
En Córdoba, la Justicia cambiará la imputación de Néstor Soto, acusado de matar a la influencer. Empeora una posible sentencia.
La primera carátula aplicada por Mana, quien es responsable del Distrito 1, Turno 3, era la de homicidio simple. Con el avance de la investigación y el surgimiento de varios testimonios que dieron cuenta de la relación entre el acusado y la víctima, esa imputación habría sufrido cambios a cuenta de la existencia de una gravedad mayor.
La nueva carátula que aplicaría el fiscal sobre Soto le abriría la puerta al imputado a un camino que lo puede llevar a la prisión perpetua. Así, el estudiante de arquitectura que confesó haber matado a Gutiérrez podría encarar la pena máxima prevista por el Código Penal.
Por otra parte, se conoció que la querella de la familia de la víctima sería ejercida por el viceintendente de Córdoba, Javier Pretto. El funcionario sostendría una relación de amistad muy cercana con los Gutiérrez.
Lo que se sabe del femicidio
Hasta aquí, la investigación oficial pudo determinar que el encuentro entre la víctima y el acusado se originó por una juntada entre amigos que debía tener lugar en el Patio Olmos. Según testigos, la joven influencer acostumbraba pasar a buscar a su compañero para los eventos sociales y facultativos, algo que se repitió el miércoles 17 de julio por la noche.
Aparentemente, la coordinación del transporte terminó con Gutiérrez en la vivienda de Soto, donde se habría producido una discusión y posterior agresión que terminó con la mujer muerta. Según el círculo íntimo de ambos, el presunto agresor habría estado enamorado de la joven, que cursaba una relación con otro estudiante del grupo que asiste a la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional de Córdoba.
Al respecto, la autopsia señaló que Gutiérrez murió a consecuencia de una asfixia mecánica. Luego del hecho, Soto habría conducido el vehículo de la familia de la joven hasta barrio Kennedy, donde intentó deshacerse de las pruebas y el cadaver.












