En un contexto en el que la figura del político argentino perdió credibilidad y respeto, hay quienes están decididos en renovar su fe y depositar todas sus esperanzas en un outsider que promete sacar al país de la miseria. Conscientes de esta realidad, gran parte de la dirigencia tradicional e histórica del país busca que esa fe no se desvirtúe y sea puesta en ellos -nuevamente-. Por esa razón y de cara a las elecciones 2023, la Iglesia Evangélica empezó a tomar mucho más protagonismo.
CAZAN VOTOS
Elecciones 2023: la Iglesia Evangélica toma protagonismo
De cara a las elecciones 2023 la dirigencia política tratan de vincularse o tener mayor cercanía con la Iglesia evangélica. Cazan votos para ganar la contienda.
El culto evangelista no es cosa nueva. Dicha religión explotó en Argentina en la década de los 90 y desde entonces no ha parado de crecer. La política -de izquierda y derecha- lo sabe y camino a las elecciones tratará de sacarle provecho y captar la mayor cantidad de votos posibles.
En ese sentido, y según datos oficiales del CONICET en la República Argentina más del 15% de la población se congrega en iglesias evangélicas. Ese crecimiento va de la mano también con el trabajo social que ejercen, lo que ha llamado la atención de algunos dirigentes que esperan poder convencer a los evangelistas de poner en la urna un voto a su favor.
Larreta un paso al frente
El primero que incluyó a los evangelistas formalmente en su armado político fue el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, que incluso antes de ser precandidato a presidente de la nación le abrió las puertas de su partido a Cynthia Hotton, una "política" conocida en el campo religioso y que estuvo -en la última elección de medio término- a pocos votos de ganarse una banca en la Cámara de Diputados, donde ya ejerció como legisladora por allá en el 2007 de la mano de Ricardo López Murphy.
Así las cosas, y con el fin de acercar el electorado evangelista a él, su espacio y candidatos, Larreta le otorgó la titularidad del Consejo Social de la Ciudad a Cynthia Hotton, quien en los últimos meses se ha encargado además de desembarcar evangelistas-partidarios del larretismo en algunos distritos del conurbano históricamente administrados -y ganados- por el peronismo.
El nombramiento de Hotton, que es conocida no sólo por su fe cristiana sino por su extrema posición provida, fue en enero de este año y según Larreta, la idea de que ella ocupara el puesto se dio con el fin de "tener una mayor interacción con ONGs, entidades religiosas, empresariales y fundaciones".
"Cynthia tiene una muy sólida formación como economista, fue diputada nacional, diplomática de carrera, conoce mucho los temas internacionales, nos ayudará en el Gobierno, obviamente en los temas sociales, pero también con una mirada más integral. Necesitamos integrar la Ciudad de Buenos Aires, la Argentina, al mundo, y contamos con Cynthia", dijo Larreta al momento de su designación. Sin embargo, la idea del jefe de gobierno porteño no es sólo ganar algunos votos evangelistas, sino probablemente disputarle votos al libertario Javier Milei, precandidato con el que los ultraconservadores y provida también se sienten identificados.
Oficialismo y oposición y un guiño a los evangélicos
Siguiendo esa línea en la que el culto evangélico gana cada vez más terreno, diputadas del oficialismo y la oposición impulsaron, en la Comisión de Legislación General de la Cámara baja, que se cree y declare el Día Nacional de las Iglesias Evangélicas y Protestantes. Se trata de un proyecto de ley que reconoce el protagonismo y el trabajo social que llevan adelante las iglesias evangélicas o protestantes en Argentina.
Se trata de las diputadas nacionales Agustina Propato (FdT Buenos Aires) y Dina Rezinovsky (PRO CABA), quienes remarcando ese 15% de la población argentina que se congrega en este tipo de Iglesias, reclamaron que se cree el Día Nacional de las Iglesias Evangélicas y Protestantes, que se celebraría de forma anual cada 31 de octubre, fecha en la que mundialmente conmemora el inicio de la Reforma protestante.
Durante la reunión en Diputados, que se celebró el pasado viernes, estuvieron presentes el presidente de la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina (ACIERA), Christian Hooft, y el director ejecutivo Jorge Gómez.
En ese sentido, la diputada Rezinovsky dijo que al declarar un día específico se busca “reconocer el trabajo que hacen las más de 15 mil iglesias evangélicas que hay en el país, no solo en lo que tiene que ver con la fe y el culto, sino también el trabajo social que hacen en hospitales, en cárceles y en escuelas en la prevención de adicciones”.
Por su parte, la legisladora del FDT, Agustina Propato “el protagonismo de las iglesias evangélicas en la Argentina” y añadió que “es un honor poder contribuir al derecho a profesar libremente el culto, a tener libertad y elección religiosa, ponderando y destacando el protagonismo de las iglesias evangélicas en la República Argentina”.
Asimismo, resaltó que “tienen una tarea invaluable en lo que tiene que ver con la gestión penitenciaria, así que son muchas cuestiones relacionadas al acompañamiento social y espiritual que aporta la iglesia evangélica”.
La Iglesia evangélica y el vínculo con la política
Si bien en Argentina parece un fenómeno o relación que recién empieza a consolidarse, hay países de la región en donde la influencia de la Iglesia evangélica puede condicionar los resultados de una elección. Por ejemplo, cuando el expresidente de Brasil, Jair Bolsonaro, llegó al poder hace cuatro años atrás, su apoyo más incondicional provino de la población cristiana evangélica, que se unió a sus promesas de defender los “valores familiares tradicionales”. Incluso, durante su presidencia, Bolsonaro nominó para la Corte Suprema de ese país a un pastor evangélico ultraconservador. En Brasil los seguidores de la Iglesia evangélica actualmente representan el 30% de la población, el doble que hace dos décadas, con lo que su crecimiento resulta innegable.












