CÓRDOBA. El dengue volvió con todo en este 2024 y Córdoba es uno de los focos por una gran proliferación de mosquitos. Con dos muertos confirmados en las últimas horas, la provincia ingresó en un terreno complejo desde lo epidemiológico con un aumento exponencial de casos.
CASOS
Dengue: Córdoba ya tiene dos muertos y poca memoria
Córdoba registró las dos primeras muertes por dengue del año. Proliferan los casos y hay poco trabajo preventivo.
El incremento de la circulación del dengue estuvo empujado por un cambio notable en la tendencia climática, que llevó lluvias al suelo cordobés luego de cuatro años de sequía extrema. Eso, sumado al poco trabajo preventivo, llevó a una proliferación de mosquitos importante en áreas rurales y urbanas.
Ahora, con una ola de contagios en marcha, la Provincia confirmó los dos primeros decesos. Se trata de dos pacientes de 75 años de edad, oriundas de Capital y Villa María.
En ambos casos, las mujeres presentaban comorbilidades compatibles. Al mismo tiempo, eran pacientes de riesgo, al igual que los niños, las mujeres embarazadas e inmunocomprometidos.
Desde el Gobierno provincial extendieron una campaña de prevención, aunque no con la fuerza que se reprodujo en años anteriores a la sequía. Durante cuatro años, no se registraron mayores problemas con el dengue, algo que generó una relajación natural en la población, que olvidó medidas de prevención sanitarias básicas.
Qué es el dengue
Se trata de un virus que tiene como vector de contagios a los mosquitos. Concretamente, al Aedes Aegypti, muy común en Argentina y la región.
La enfermedad es epidémica a nivel mundial, y tiene una alta incidencia en América Latina. Sus principales síntomas son dolor de cabeza, detrás de los ojos, muscular y/o de articulaciones, náuseas y/o vómitos, cansancio intenso, aparición de manchas en la piel, picazón y sangrado de nariz y/o encías.
Por otra parte, existen vacunas disponibles que previenen la infección. Sin embargo, en Córdoba y con casi 3500 casos confirmados, no es sencillo lograr vacunarse.
Por eso resultan fundamentales medidas preventivas como despejar pastizales o zonas de proliferación de mosquitos como contenedores de agua, usar repelente, ropa que cubra la piel, evitar zonas verdes durante el amanecer y atardecer, y proteger a niños y ancianos o personas de riesgo.














