La crisis interna que transita el Frente de Todos se agravó desde que las elecciones 2021 advirtieran una fuerte erosión del electorado de centro-izquierda y centro-derecha por la recesión, la inflación y la falta de liderazgo del presidente Alberto Fernández, quien ahora intenta relanzar la gestión desesperadamente de cara al 2023 desde la Plaza de Mayo.
LA IZQUIERDA PRESIONA
De "Plaza de Mayo para el FMI" a una contra la Corte Suprema
Atormentado por la fuga de votos, el Frente de Todos intenta relanzar el relato desde la Plaza de Mayo con ataques a a la Justicia mientras negocia con el FMI.
El acuerdo con el FMI es una de las piedras en el zapato del oficialismo y genera mucha preocupación en intendentes y gobernadores, motivo por el cual Fernández dijo ayer (9/12) que "cuando escuchen voces que dicen que acordar con el FMI va a significar bajar la ejecución en obras públicas o parar las viviendas, no les crean".
Claramente, no le hablaba a Don José y Doña Rosa sobre la obra pública. El principal temor de la Casa Rosada es que se rompa el Frente de Todos, que para algunos ya no existe más como tal.
Claudio Lozano, dirigente Unidad Popular y director de Banco de la Nación, fue uno de los militantes de la Izquierda del FDT que se sumó al reclamo de un sector del kirchnerismo, que está totalmente en contra de arreglar con el organismo multilateral:
En conversación con el militante del Partido Obrero y periodista, Alejandro Bercovich, por la pantalla oficialista de C5N, Lozano insistió:
En este marco, luego de lo que el kirchnerismo definió como la Plaza para apoyar el acuerdo con el FMI el pasado 17 de octubre, donde el único orador fue el jefe de Estado, ahora ese mismo espacio intenta relanzar el espacio y la gestión con una Plaza de Mayo que le demuestre al propio mandatario cómo se llena el microcentro porteño de militantes.
Pero no solo eso. En los últimos días, desde el kirchnerismo lanzaron nuevos dardos contra el Poder Judicial y la Corte Suprema luego de la reunión del ministro de Justicia, Martín Soria, con los cortesanos y la foto del expresidente Mauricio Macri con el procurador bonaerense, Julio Conte Grand, almorzando en Kansas.
Días atrás, hablando sobre el acto en Plaza de Mayo de este viernes, el diputado reelecto radical K, Leopoldo Moreau, dijo en esa misma señal de noticias por cable que "si tuvieran un mínimo de dignidad, deberían renunciar todos los ministros de la Corte Suprema", adelantando de qué tratarán los discursos, siendo uno de sus ejes la situación judicial de la vicepresidenta Cristina Kirchner.
Ayer (9/12), el diputado K, Rodolfo Tailhade, posteó:
"'No existe crisis de legitimidad alguna en la Justicia argentina, desde la Corte al más remoto juzgado', dicen los propios jueces. Se nos ríen en la cara estos sinvergüenzas. Para empezar a cambiar todo este circo infame, hay que reformar la Corte Suprema de punta punta".
De esta manera, el Frente de Todos se enfrenta a una negociación muy con el FMI que atenta contra la estabilidad de la coalición en un 2022 que ya se sabe que la Argentina no crecerá como lo prevé el ministro Guzmán.
Una vez más, los medios y la Justicia vuelven a escena para intentar relanzar la teoría del enemigo interno en común y buscar nuevas excusas para la unidad. ¿Lo logrará? Barrios de Pie y Libres del Sur ya lanzaron el hashtag #MarchaNOalFMI.











