CÓRDOBA. La ambición de Cristina Kirchner para presidir el PJ nacional reactivó la acción política para la ex vicepresidenta de Alberto Fernández, quien se puso en campaña para montar una estructura que sostenga su candidatura en el universo peronista. Buscando volumen, la ex mandataria plagó su agenda inmediata con reuniones clave para impulsar su proyecto interno.
INTERNA
Cristina Kirchner reagrupa piezas en territorio hostil
La ex mandataria busca montar una estructura nacional para sostener su candidatura en el PJ. La mira también está en Córdoba.
En ese orden, CFK atendió ayer a dos de sus armadores en lo que tal vez sea uno de los territorios más hostiles hacia su figura y todo lo que ella representa: Córdoba. Allí, la imagen de la ex presidenta es una de las más bajas entre todos los políticos desde hace años.
La reunión encontró a la líder del kirchnerismo con el intendente de Leones y antiguo armador Fabián Franicioni junto al único legislador kirchnerista de Córdoba, Federico Alesandri. Ambos llegaron al despacho de CFK para mantener un encuentro político y comenzar a tender las primeras directrices en torno a la candidatura interna del PJ.
Al respecto, Kirchner le comentó a los cordobeses su intención de presidir por primera vez el partido a nivel nacional, con la oportunidad de hacer pesar su nombre propio ante el desorden inocultable que experimenta el movimiento actualmente.
Cristina Kirchner y Córdoba, una historia difícil
La histórica relación que Fernández de Kirchner sostuvo con la provincia mediterránea casi siempre tuvo marco de conflicto. Plagada de capítulos, el vínculo entre CFK y la provincia mediterránea se terminó por romper cualquier en diciembre de 2013, con el acuartelamiento policial que sufrió la “Docta”, sin envío inmediato de fuerzas federales para contener la anarquía.
Ese accionar político, que al día de hoy es materia de debate, fue consecuencia de una política de enfrentamiento que el kirchnerismo propinó al PJ cordobés por mantener una estructura aislada, sin someter a la filial local a la lógica de premios y castigos que regía en todo el país. Así, se fueron tejiendo diversos conflictos que llegan a la actualidad.
De hecho, el PJ cordobés aún mantiene alambrada su estructura para sostenerla lejos del kirchnerismo duro. Algo que fue manifestado hace pocos días por numerosos exponentes del oficialismo provincial, quienes se anticiparon a la movida de la ex presidenta y le acusaron de haber “colonizado al peronismo”.
Sin acceso al grueso del peronismo cordobés, Cristina Kirchner buscará abrirse paso con una estructura propia. La estrategia será capitalizar la colaboración del oficialismo cordobés con el Gobierno libertario.















