CÓRDOBA. Los vecinos de Córdoba capital volvieron a sufrir inconvenientes múltiples en la atención municipal fruto de un nuevo conflicto entre el SUOEM (Sindicato Único de Obreros y Empleados Municipales) y la Municipalidad de Córdoba. Con medidas de fuerza en todas las reparticiones y Centros de Participación Vecinal, miles de personas quedaron impedidas de realizar sus respectivos trámites presenciales.
MUNICIPALES
Córdoba capital paralizada por el reclamo de un gremio
Los municipales cordobeses volvieron a generar inconvenientes con medidas de fuerza. Otra vez, reaparece la figura de un sindicalista de antaño.
El nuevo reclamo en torno a una actualización salarial estuvo encabezado por el histórico Rubén Daniele, secretario general del gremio y uno de los personajes más combativos vigentes en el ámbito sindical de Córdoba. Fiel a su estilo, el dirigente peronista dispuso un cese parcial de tareas con asambleas intermitentes de dos horas y una fuerte promesa de lucha contra el intendente Daniel Passerini.
Con especial afección de las prácticas médicas municipales, el servicio municipal quedó virtualmente caído. Según denunciaron los pacientes, la atención para prácticas y estudios les fue negada en varias sedes en una jornada que promete agudizarse con la masiva asamblea prevista en frente al Palacio 6 de julio (sede municipal). Allí, Daniele encabezó el acto con un discurso que incluyó la promesa de más problemas, tal y como ha ocurrido en ocasiones anteriores en la historia municipal.
Córdoba y Daniele, una relación de conflicto
El histórico sindicalista encabezó una de las etapas más combativas y violentas del SUOEM como núcleo de las luchas sindicales de la Municipalidad. En ese orden, el dirigente llegó a ser imputado en numerosas oportunidades por su accionar, aunque nunca condenado.
Más adelante en el tiempo, y con el desembarco de Martín Llaryora en la Municipalidad, la figura de Daniele perdió centralidad a partir de su jubilación. El por entonces intendente pudo así avanzar sobre ciertos privilegios municipales que llevaron al Palacio 6 de julio a serios problemas financieros.
Más adelante en la gestión de Llaryora, Daniele reapareció para volver a conducir el SUOEM. Algo que fue avalado por el oficialismo municipal que dio luz verde a pesar de la situación pasiva del empleado.
Ese retorno fue bajo nuevas condiciones, que mermaron el poder de fuego del sindicalista, cuyo gremio fue protagonista de auténticas batallas campales en el centro cordobés durante décadas. Prácticas que ya no serían admitidas por la Municipalidad, ahora coordinada con la Justicia provincial y el Gobierno de Córdoba bajo un mismo signo político.














