CÓRDOBA. El rechazo a los cambios en Ganancias que se produjo en el Senado el miércoles pasado (12/6) fue una de las manchas que opacaron el avance de la Ley Bases para el Gobierno nacional. La negativa de la Cámara alta, que no es definitiva, dejó a una buena porción de la recaudación prevista en el paquete fiscal al borde del nocaut.
12 MIL MILLONES
Bache de Ganancias: A Córdoba no la golpea como a Nación
Desde la Provincia aseguran que la negativa a la baja del piso de Ganancias no mueve el amperímetro para peor. Llueve sobre mojado.
En ese orden, los gobernadores de varias provincias comenzaron de inmediato a empujar para que la Cámara baja reflote la baja del piso del gravamen, que hoy supera los 3.5 millones en bruto. Cabe recordar que se trata de un impuesto coparticipable de manera obligatoria, por lo que representa un flujo importante de recursos para las provincias en medio de la sequía de giros discrecionales practicada por Nación.
Sin embargo, no todas las provincias se vieron igualmente afectadas. Un ejemplo de ello es Córdoba, provincia con una recaudación propia que le permite funcionar de manera escueta, pero funcionar al fin, sin necesidad de recibir grandes flujos del Gobierno nacional.
Al respecto, funcionarios provinciales admitieron que el potencial rechazo a los cambios propuestos en Ganancias no empeoraría la situación financiera a nivel local, que ya es “mala”.
Ganancias y el contrapeso de Bienes Personales
“Tampoco es determinante para Córdoba. Porque lo que se gana por Ganancias queda neutralizado por Bienes Personales. Si queda como aprobaron los senadores, las provincias no recibirán casi nada de Ganancias, tal como es ahora”, expresó el ministro de Finanzas de Córdoba, Guillermo Acosta, al medio local La Voz. Eso, sumado al costo político de agrandar el espectro de trabajadores formales tributando Ganancias, podría anticipar la postura de los diputados cordobesistas en el Congreso.
Cabe recordar que el bloque del “partido cordobés” fue determinante en el avance de la Ley Bases, tanto en la Cámara alta como en la Cámara baja. Sin ese apoyo, la norma no habría pasado ningún filtro.
Restará por ver si el gobernador Martín Llaryora considera que la pérdida política vale los 12.000 millones de pesos extra que entrarían para Córdoba con el proyecto del oficialismo.














