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Nuevo testimonio del caso Próvolo: la monja la tocó y la entregó al cura violador

Mie, 18/09/2019 - 7:42pm
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Por Urgente24

Avanza el megajuicio del caso Próvolo y nuevos testimonios salen a la luz. Esta vez se trata de la víctima que, en 2016, fue la primera en denunciar y marcó el camino para muchos de sus compañeros. Además de declarar que el sacerdote Horacio Corbacho la violó, complicó a la monja Kumiko Kosaka: dijo que fue quien la envió a la habitación del cura, que la tocó y que hacía que las chicas se toquen y se besen mientras se bañaban.

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El juicio sobre el caso Próvolo en Mendoza avanza y, a medida que aparecen nuevas declaraciones de víctimas, la historia se vuelve más terrible. En el instituto religioso para sordos Antonio Próvolo (Luján de Cuyo) muchos alumnos fueron abusados por quienes debían cuidarlos: curas, monjas y otros adultos que allí se encontraban. Algunos de los chicos vivían en los albergues del lugar. 

Las víctimas ahora tienen entre 20 y 30 años y declaran ante la Justicia. Son varios juicios los que se están desarrollando. En este caso, los imputados son dos sacerdotes, Nicola Corradi y Horacio Corbacho, y el exjardinero Armando Gómez. Pero hay otros involucrados que serán juzgados en el futuro próximo. Entre estos otros se encuentra una monja de origen japonés, Kumiko Kosaka, que aparece en varios testimonios como maltratadora, violenta y abusadora. 
 
Ahora se conoció la declaración de una nueva víctima: una ex alumna de 29 años que se presentó en el juicio el pasado lunes 16/9 y el martes 17/9. Fue quien en 2016 hizo la primera de las denuncias y abrió el camino para que el resto también lo haga. 

La joven indicó que fue abusada en reiteradas oportunidades por el sacerdote Horacio Corbacho, y declaró que una de las violaciones ocurrió cuando tenía 16 años y estaba en la habitación del religioso. A ese lugar había sido enviada por la monja Kumiko Kosaka con la misión de llevarle una canasta con tortitas que habían elaborado quienes participaban del taller de panadería de la entidad.

No fue la única vez que tuvo que enfrentarse a las atrocidades del instituto: en otra ocasión tuvo que ayudar a una compañera. Esta joven también había sido abusada por Corbacho y ya declaró en el juicio. La víctima que declaró dijo que luego de ese hecho, observó a su compañera llevando pañales y que le contó que se los había puesto la monja.

También reveló otro detalle sobre la monja: ordenaba a las chicas a que, mientras se bañaban, se tocaran y se besaran (otra víctima dijo que la monja las filmaba bañándose). Esta víctima también también afirmó que la monja la tocó. 

Todos los testimonios de las víctimas fueron realizados en cámara Gesell. En este caso, se trató de tres entrevistas, pero aún resta que se reproduzcan 90 minutos que fueron grabados durante la investigación.

Hasta el momento han declarado 15 personas en las 19 jornadas del juicio, de las cuales 13 han sido ex alumnos. Siete fueron víctimas de algunos de los tres imputados y solo uno de estos siete declaró en vivo, en cámara Gesell desarrollada en simultáneo a la audiencia, aunque en otra sala. El resto de las declaraciones se basan en reproducciones de las cámaras Gesell grabadas entre 2016 y 2017.

El resto de los ex alumnos declaran en calidad de testigos. En cámara Gesell hecha en simultáneo al debate declararon 4 ex alumnos, mientras que 2 lo hicieron a través de la reproducción de una entrevista ya realizada. 

Todavía restan 5 declaraciones más de ex alumnos (2 con cámaras Gesell en vivo y 3 grabadas), y luego será el turno de la presentación de 97 testigos que fueron propuestos por las partes y autorizados por el tribunal. 

Este caso conmocionó a la Argentina cuando se conoció en 2016 los abusos sexuales que le hacían a los alumnos del instituto para hipoacúsicos. Entre sus declaraciones, aseguraban que fueron abusados sexualmente en reiteradas oportunidades, que los tocaban y además, los obligaban a mirar pornografía. 

Lo que hace especialmente desgarrador lo ocurrido en el Instituto Antonio Provolo para Sordos, en la provincia de Mendoza, no es solamente que las víctimas eran niños, incluyendo a pequeños de hasta 4 años, sino que también por su discapacidad no podían comunicar lo que les estaba sucediendo.

La causa de los abusos en el Instituto Próvolo tiene más de 20 víctimas, que declararon durante casi 3 años y aseguraron que fueron atacadas sexualmente cuando tenían entre 5 y 16 años mientras estudiaban y dormían en los albergues del establecimiento. Por otro lado, son 14 los acusados (13 imputados y un condenado), el fiscal a cargo es Gustavo Stroppiana.

Los 2 religiosos acusados son Nicola Corradi, italiano de 83 años, y Horacio Corbacho, argentino, de 59. También está imputado Armando Gómez (49 años), además del ex monaguillo (Jorge Bordón) que fue condenado y otro ex administrativo (Luis Ojeda) que ha sido declarado inimputable, por "no comprender la criminalidad de los hechos", según dictaminó el Cuerpo Médico Forense en diciembre de 2017.