ARGENTINA

COMUNICACIÓN K

Dañan la moral: condenan a un conductor K por injurias

Se trata del cordobés Maximiliano Delupi (Max), quien enfrentó un juicio por calumnias e injurias desde el 2014, cuando publicó por redes datos íntimos de periodistas opositores. Además, en 2019 tuvo que dejar un medio en Córdoba por denuncias de violencia de género. Uno de los referentes K en Córdoba y un duro revés judicial, por el que deberá desembolsar 1 millón de pesos en conceptos resarcitorios. No es el primer choque con la Justicia.

CÓRDOBA. Maximiliano Delupi, el conductor cordobés ultra kirchnerista que hoy encabeza el programa “La Gran Estafa” en AM 750, fue condenado ayer por un caso de calumnias e injurias contra los periodistas Roxana Acotto e Iñigo Biain sucedido en 2014. En aquella oportunidad, Delupi había sido el tema central de una nota que las víctimas habían redactado para el medio cordobés Infonegocios.

En la misma, ambos periodistas exponían la cantidad de dinero por pauta oficial que el conductor y su productora (Hermida-Delupi) percibían del Gobierno nacional presidido por Cristina Kirchner. Según los registros, en la nota se hablaba de un presupuesto que estaría alrededor de 1,5 millones de pesos de ese entonces, que equivalía a 178 mil dólares (unos 16 millones de pesos a dólar oficial actuales).

Esto implicaba que Delupi y su productora habrían percibido casi el doble que la mayoría de los medios cordobeses en ese entonces. Al parecer, la publicación de dicha información enojó al conductor K, y lo llevó a realizar descargos contra los periodistas mencionados.

Las publicaciones, que fueron realizadas en las redes de Delupi (Facebook y Twitter) revelaban datos íntimos de Acotto y Biain, lo que llevó a los periodistas a radicar una denuncia contra el primero. Cabe destacar que las mencionadas publicaciones fueron eliminadas de las cuentas de Delupi luego de que se inició el proceso judicial. 

Casi seis años después, la jueza de primera instancia Civil y Comercial del Juzgado de Cuarta Nominación, María de las Mercedes Fontana, concluyó que “Max” había incurrido en el delito de calumnias e injurias causando un “daño moral” a los damnificados. De ese modo, Delupi fue condenado a pagar un millón de pesos a los periodistas.

Para la jueza Fontana, Delupi generó un daño que “impide una restitución del estado de las cosas a la situación anterior al acaecimiento del ilícito dañoso, ya que es materialmente imposible hacerlo, puesto que no puede volverse el tiempo atrás”, según se detalla en el fallo. Además, la magistrada sostuvo que la libertad de expresión no puede utilizarse como “una carta blanca” para efectuar cualquier manifestación, sino que debe estar comprendida en el marco de la prudencia, sin flagelar el honor y la decencia.  

El fallo sienta un precedente en cuanto se trata de un juicio por expresiones en redes sociales. Ahora bien, no es la primera vez que el conductor kirchnerista enfrenta problemas con la Justicia debido a su accionar en el ámbito “profesional”.

En 2019 debió dejar un medio por varias denuncias de violencia de género. En aquella oportunidad, Delupi se encontraba trabajando en SRT El Multimedio (Servicio de Radio y Televisión de la UNC), donde tenía programas de radio, televisión y realizaba asesorías artísticas. 

El directorio del SRT decidió separar al conductor ya que varias trabajadoras del mismo espacio lo habían denunciado por ejercer la violencia contra sus propias compañeras de trabajo. Además, Delupi se vio expuesto al repudio de todo el ámbito universitario y el colectivo de mujeres que lo integran. 

Ante tanto descrédito, incluso desde su propio bando político, Delupi pidió disculpas públicas. “Soy hijo del patriarcado, sí, pero además soy un pelotudo, soy un imbécil. El que no hizo las cosas que tenía que hacer fui yo. Pido profundas disculpas”, dijo el conductor en su momento.


Max Delupi y amado Buodou