PARANÁ (AIM Digital). “En el futuro si un político necesita de alguien para que se encargue de hacer mal un mandado, lo único que debe hacer es conseguir el teléfono de Emilio Monzó”, rezongaba anoche un joven militante del Pro en la sede paranaense de ese partido, ante el estupor que se generaba en ellos al conocer que las listas del frente que integrará su partido no tendrá a ningún candidato del mismo en algún lugar expectante. Es que, aunque supuestamente Alfredo De Ángeli es candidato por el Pro, todos acá saben muy bien que este nunca quiso mostrarse como tal e intuyen que si logra la senaduría lo que menos hará será representarlos y buscará establecer un bloque con algún otro sector del peronismo, al que siempre dijo pertenecer.
Entre Ríos, otro fracaso más para el PRO
Cuando en una fuerza política ocurre un enorme fracaso, no puede culparse a un integrante de la 2da. línea. El responsable es su líder. Más allá de las responsabilidades que tenga Emilio Monzó en la frustración del proyecto de expansión nacional de PRO, hoy día apenas un partido vecinal (lo de Miguel del Sel en Santa Fe es neoperonismo, para mantener sus posibilidades, como si Cristian Ritondo fuese cabeza de lista a diputado nacional o senador nacional en la capital federal), Mauricio Macri es el gran fracaso 2013. En provincia de Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos y otros distritos, se responsabiliza a Mauricio Macri como el obstáculo para acuerdos interesantes para el PRO. No hay horizonte presidencial 2015 para el PRO, más allá del resultado electoral 2013, y como es un partido político unipersonal, tampoco nadie pedirá las explicaciones del caso.
20 de junio de 2013 - 10:12
Por ello el enojo con Monzó, el operador de Mauricio Macri para el armado del Pro a nivel nacional, que además de este engendro hecho en Entre Ríos viene teniendo otros desaciertos en el resto de los distritos donde intentó hacer algún acuerdo. Pero el caso de esta provincia es paradigmático, porque demuestra que Monzó tenía un desconocimiento mayúsculo acerca de las personas que han representado al Pro hasta ahora, como así también una total ingenuidad con respecto a la realidad política del distrito.
El acuerdo firmado por Monzó es rechazado por la mayoría de los dirigentes y afilados del Pro, al punto tal que el actual presidente en Entre Ríos, el ingeniero Armando Saliva, pidió una licencia por seis meses, a la vez que se supo hoy que otros dirigentes y sobre todo integrantes de la juventud del Pro, no van a movilizarse durante la campaña ya que, según manifiestan, sienten que este acuerdo no los convoca desde los principios y los postulados que siempre defendieron desde su acercamiento a la participación política.
“Este acuerdo ha sido hecho a espaldas de los afiliados y en base a todo lo que siempre rechazamos de la política” señalan los jóvenes Pro entrerrianos, en conversaciones off the record en las que dejan ver su enojo y desazón por la situación que les toca vivir. Otros dirigentes del Pro, con menos visión política y que solo se animaban a enfrentar a Saliva cuando tenían algún micrófono cerca, creen sin embargo que esta es una oportunidad para que el Pro tenga un nuevo impulso. Pero lo concreto es que no miden, como tampoco lo hizo Monzó, que si no consiguen un lugar expectante en las listas de candidatos del frente será imposible lograrlo.
De acuerdo a lo que se acordó con Unión por Entre Ríos, frente integrado por el FEF de Jorge Busti, Nuevo Espacio de Luís Leissa y Martínez Garbino, el PPR y el partido de Moyano, es que estos se encargan del armado de la lista de diputados, mientras que el Pro, Unión por la Libertad, Agrupación Pancho Ramírez y partidos vecinales con el armado de la lista de senadores. Para colmo ayer trascendió que la dirigencia nacional del Pro le habría ofrecido la segunda candidatura a senador a la ex intendenta de la ciudad de Victoria y ex diputada nacional por la UCR, Gracia Jaroslavsky, algo que enervó más aún los ánimos de la dirigencia local del Pro.
En declaraciones reflejadas en AIM Digital, un importante dirigente macrista de Paraná despotricó duramente a la conducción nacional del Pro, manifestando que “Vamos a hacer todo lo que esté a nuestro alcance para frenar semejante atropello a quienes integramos la fuerza en Entre Ríos. Tenemos en nuestras filas hombres y mujeres capaces y de prestigio que podrían formar parte de la propuesta, sin necesidad de acudir a extrapartidarios”.
En diálogo con esa Agencia, la fuente reveló que “hay mucha bronca, porque desde Buenos Aires pretenden incorporar en las listas a gente que no es del palo, para competir en las elecciones legislativas. Eso va a provocar un cisma en el partido; estamos cansados que desde Buenos Aires quieran digitar todo. En 2011 hicieron lo mismo y así nos fue, los resultados estuvieron a la vista”, protestó.
En concreto, el dirigente macrista entrerriano confió que “se dejó de lado nuestra opinión, siendo que somos los que hemos sostenido el partido durante años, y que, además, ponemos la cara todos los días ante la militancia. Hay mucha bronca y haremos todo lo posible para evitar que se incluya a Jaroslavsky al menú de candidatos con el que competirá PRO en las elecciones legislativas”.
El dirigente entrerriano contó que el ministro de Gobierno porteño, Emilio Monzó y sus “armadores” dialogaron con Jaroslavsky luego que la ex intendenta de Victoria y ex diputada nacional asistiera a la última visita oficial de Macri a Tucumán. “Nos parece fantástico que se quiera sumar, pero no a costas de romper el partido, o lo poco que queda de él en esta provincia. Ese menosprecio de los porteños para con la gente del interior, acá no va”, fustigó.
En definitiva, Monzó le sirvió en bandeja al peronismo opositor el candidato que más mide en las encuestas, puso el nombre del partido, pero no consiguió nada a cambio.








