ARGENTINA

¿A quién prefiere Cristina en Bariloche?

¿Podrá Cristina Fernández de Kirchner imponer el 01/09 el próximo alcalde/la próxima alcaldesa de San Carlos de Bariloche? No es lo mismo derribar a un cuestionado intendente municipal (que era aliado suyo, hasta los famosos saqueos más recientes) que llevar a la victoria a uno propio, en días cada vez más difíciles para el Frente para la Victoria.

 

 
 
"Bariloche presagia el litigioso futuro electoral del Frente para la Victoria en Río Negro? ¿Un candidato justicialista o uno frentista? Bien puede ser. Pero la humanidad política hoy está metida en el bendecido del kirchnerismo para esa elección municipal de setiembre.
 
El justicialismo despunta con la intendenta interina, María Eugenia Martini, o refuerza su pretensión con la diputada Silvina García Larraburu. El Frente Grande se amuralla en las reales posibilidades del concejal Carlos Valeri, garabateadas en los sondeos. El gobernador Weretilneck y el senador Pichetto soslayan cualquier intromisión directa. Corean recados universales y piden acuerdos de unidad. Ese itinerario está enredado.
 
Martini y Valeri pujan por cada maniobra. La jefa local impuso su fecha y la elección será el 1 de setiembre, aun con la oposición del concejal. Éste, pese al rechazo justicialista, patrocinó el aprobado proyecto del radicalismo que instauró la boleta única.
 
Weretilneck valoriza la imagen de Valeri y no irá más allá de eso. Pichetto ya relativiza esos gráficos. "Martini ha emparejado", advierte. Introduce, por las dudas, a García Larraburu. Todo sirve en el resguardo de esa postulación, que el PJ no está dispuesto a conceder. ¿Alcanzará con nuevas encuestas? Weretilneck y Pichetto depositan sus empeños en ese resquicio frente al actual embrollo.
 
A Martini, el mando municipal poco le sirvió al fortalecimiento. El respaldo de La Cámpora se diluye en Río Negro y la gestión le resta apegos nativos. En ocasión de los festejos del aniversario, la intendenta no logró mitigar la protesta callejera de los taxistas y, sin más, derivó esos reclamos por seguridad a los visitantes, Weretilneck y Pichetto. Lógica o no, la actitud no agradó. Ambos observan, reposan y esperan que la solución electoral arribe nuevamente de los moradores de Casa Rosada.
 
Valeri desarmaría su postulación sólo si advierte una firme petición presidencial. Por ahora el edil continúa, sin tropiezos, su tránsito proselitista. Martini podría ceder, pero en favor de un peronista. ¿García Larraburu? Es posible, con requerimiento nacional. No hay certezas, salvo que el redoblado paso del FpV se encamina con dos candidatos.
 
Frente a dos listas suyas, el oficialismo no está preocupado por el radicalismo –cuya boleta encabezará el diputado Hugo Castañón– aunque sí lo inquieta el sostenido avance de Gustavo Gennuso (Pueblo). Podría darse un escollo jurídico, reparable con otra estructura partidaria. Bariloche demostró su atracción por las incursiones municipalistas, alertan.
 
Hay miradas al despacho de Cristina Fernández por el proceso de Bariloche. Igual atención se anticipa por la confección de las boletas al Congreso. Poco queda para resolver en Río Negro. Los gobiernos de las provincias, por convicción o carencia, subsisten adosados a los recursos y las concreciones ofrecidas por Nación. Dos tercios de las obras consignadas en el Presupuesto 2013 dependen de partidas federales. Esta semana una corte de intendentes, con Pichetto, repasó proyectos técnicos de Planificación. En el próximo paso, estimado para la segunda quincena, el ministro Julio De Vido delineará el plan de inversiones para esos municipios. El funcionario sí estará escoltado por el gobernador y por el senador. Los anuncios valen por sus concreciones.
 
En esa obviedad trastabilla el presente gobierno provincial por las dificultades administrativas, que se perpetúan a 17 meses de su asunción. La frecuencia en esos desvíos distrae a la gestión de las reales medidas públicas. (...)".