ENDEUDAMIENTO, ¿Y DESPUÉS QUÉ?

Socialistas con la ñata contra el vidrio

El socialismo sufrió un cross en la mandíbula tras la negativa del Concejo Municipal al endeudamiento. Pero en Argentina nadie pierde por nocaut y el partido de la rosa ya empieza a delinear un plan B que apuntará a dejar en offside a Mauricio Macri y compañia de cara a la campaña electoral que está en preparto.

ROSARIO. El socialismo se dio la ñata contra el vidrio y arrancará la campaña electoral con el desgaste de una gestión infructuosa como fue la del endeudamiento. Sucede que Fein y compañia pisaron el acelerador a fondo y movilizaron a todos sus escuderos para lograr que el Concejo Municipal apruebe el pedido de US$ 146 millones.

La cercanía de la campaña + la desconfianza hacia la administración de Mónica Fein + mezquindades políticas, configuraron un cóctel que pusieron bien al fondo de un freezer al pedido de tomar crédito público.

Cabe destacar que fue el 2do. intento frustrado para el socialismo en cuanto a lograr el aval para endeudarse. Ya lo había intentando el año pasado, con la campaña todavía lejana, pero en las vísperas de las fiestas los concejales no se mostraron entusiasmados con la propuesta oficialista. Para aquel entonces no corría la excusa opositora de "lo piden para su campaña". Pero tampoco allí les resultó buena idea la posibilidad de darle ese dinero a la gestión socialista.

La historia reciente indica que el socialismo no estuvo ni cerca de conseguir los 19 avales para habilitar el endeudamiento. Para peor, ni siquiera logró sortear la Comisión de Gobierno del Concejo Municipal donde, para desgracia del Ejecutivo Municipal, participan los más acérrimos opositores al endeudamiento: Jorge Boasso y Diego Giuliano.

Boasso deslizó que el socialismo buscaba endeudarse para pagar su fiesta y Giuliano dijo que no confiaba en la intendenta. El proyecto había tenido un éxito limitado en la Comisión de Presupuesto donde se habilitó a tomar crédito por US$ 146 millones, US$ 54 millones menos que lo que buscaban desde el Palacio de los Leones, el edificio de la intendencia municipal. El proyecto logró el apoyo de la presidenta de la comisión, Caren Tepp, edil de Ciudad Futura. El bloque izquierdista había logrado introducir reformas al proyecto y, por eso, habían pasado a engordar las filas de los que pedían por el endeudamiento. Pero no alcanzó.

Además de los concejales afiliados al Frente Progresista y los de Ciudad Futura, fueron muy pocos los que en el Palacio Vasallo se entusiasmaron con el proyecto. El bloque del PRO tenía la llave para destrabar el pedido oficialista, pero con distintos recursos argumentativos dejaron en claro, una y otra vez, que se pronunciarían en contra. Efectivamente eso sucedió, y a otra cosa.

El socialismo se embarcó tras el endeudamiento y lo convirtió en un parteaguas. Fein y su gestión salen debilitadas políticamente de esta disputa en un momento complejo. La campaña golpea la puerta de la política y el shock de obras que prometía el oficialismo con el dinero del endeudamiento va a tener que esperar.

La estrategia del socialismo ahora pasa por ubicar a los concejales del PRO como los malvados que no quisieron que se pavimenten los barrios, se iluminen los parques, se revitalicen los centros comerciales a cielo abierto, se mejore el barrio Saladillo y se capitalice el Banco Municipal, entre otras. Apenas se cayó el proyecto en la Comisión de Gobierno del concejo, los funcionarios y ediles socialistas salieron a pegarle a sus colegas macristas.

"Le tienen que explicar a los rosarinos porque se van a quedar sin las obras que les van a mejorar la calidad de vida", disparó la edil que buscará renovar su mandato en octubre próximo, Verónica Irizar. El concejal Horacio Ghirardi, por su parte, ligó al PRO con "una mirada bien porteña", y su compañero Enrique Estevez afirmó que el PRO tomó las decisiones según lo que ordenó "por control remoto desde la Legislatura provincial", el presidente del PRO Santa Fe, Federico Angelini.

El socialismo ahora activará un plan B mediante el cual se pueda capitalizar el Banco Municipal y reestructurar viejas deudas. Para eso, deberá recurrir a Miguel Lifschitz en busca de un adelanto de los fondos de cooparticipación provincial. Las obras, extraordinarias no por lo que son sino por la magnitud de las mismas, deberán esperar. Si el partido de la rosa logra emparentar a las huestes macristas con los obstáculos para el desarrollo local podrá empezar a enderezar su actualidad de cara a una campaña que está en preparto.