CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) - El hijo de la presidente fue operado este fin de semana (sábado 10-11) por un absceso hepático. En las últimas horas trascendió que un día antes habría pasado por el Sanatorio Otamendi porque sufría dolores en la parte derecha de su estómago, pero llamativamente se volvió a su domicilio. Según el portal Expediente político, al día siguiente regresó para otro chequeo y terminó operándose a media tarde.
A CUIDARSE
Ajustarse el cinturón: Pólipos y una dieta obligada para Máximo
Dolores en la parte derecha del estómago de Máximo Kirchner habrían provocado una intervención quirúrgica en el Sanatorio Otamendi este fin de semana. Según trascendió, el hijo dela presidente sufriría ed pólipos intestinales (una forma de hemorroides) y tendría que llevar a cabo una estricta dieta.
La misma web relata que "cerca de las 19 horas del sábado, Cristina lo fue a visitar. Ingresó escoltada por una moto y dos autos de su custodia y se retiró tres horas más tarde".
Máximo todavía se recupera en el Otamendi, pero los médicos ya le dijeron que deberá cuidarse mucho con las comidas en los próximos meses porque tiene pólipos intestinales.
El único parte médico oficial se dio el sábado a la noche. Luego no hubo ningún dato oficial sobre la salud del hijo de la Presidenta. Los médicos le habrían dicho que deberá seguir internado al menos hasta el martes.
Los pólipos hemorroidales son otra forma de llamar a las hemorroides o venas hinchadas y dolorosas localizadas en el recto o ano. La causa más común es la tensión durante las evacuaciones, según el Centro Nacional de Información Biotecnológica o NCBI (por sus siglas en inglés).
También afectan a muchas mujeres durante el embarazo y después del parto. Se recomienda que además de usar las cremas de tratamiento tópico, ropa interior de algodón y evitar el uso papel higiénico y jabones perfumados, se deben realizar cambios en la dieta para facilitar el control de los síntomas. Para obtener los mejores resultados, solicita el consejo de tu médico o nutricionista.
Se trata de protuberancias, la mayoría benignas, de la mucosa intestinal que pueden medir desde unos pocos milímetros hasta varios centímetros. Son tumores benignos muy frecuentes, con un porcentaje de incidencia del 40%.
Los pólipos intestinales se suelen desarrollar a partir del epitelio glandular o pólipos adenomatosos, que pueden degenerar y convertirse en malignos. La probabilidad de que se conviertan en malignos está relacionada con el tamaño de los pólipos. Cuanto más grandes más probabilidad de que sean tumores malignos. Los pólipos intestinales crecen muy despacio, aproximadamente, a una media de un milímetro al año y por este motivo, suelen tardar muchos años en degenerar. Aproximadamente, el 75% de los cánceres intestinales se desarrollan a partir de los pólipos adenomatosos. Por eso es muy importante reconocer los pólipos intestinales a tiempo y extirparlos para prevenir el cáncer.












