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MERCADO AEROCOMERCIAL

"A Flybondi siempre le encuentran la mosca en la sopa"

Mar, 11/02/2020 - 12:22pm
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Por Urgente24

El sito de noticias cordobés, Alfil el diario para leer, publica una nota donde analiza como la compañía de bajo costo, es sometida a un tratamiento distinto respecto de los incidentes que suelen ocurrir en el día a día de las líneas aéreas. Detalló como el mismo problema en un avión Aerolíneas Argentinas tuvo una dimensión que lo llevó al olvido.

Flybondi bajo la lupa
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Ningún avión vuela, pertenezca una Low Cost o una tradicional sin estar habilitado y certificado por la ANAC. Tampoco una empresa puede definir libremente como mantiene operativa de su flota.

El 2 de febrero pasado, un Boeing 737 – 800 de la empresa Flybondi despegó desde El Palomar con destino a Bariloche. Unos minutos después, el piloto al mando constató una indicación de temperatura anormal en uno de sus motores.

Como es obligatorio, decidió dirigirse a su alternativa, en este tramo, era el aeropuerto internacional de Ezeiza, sin importar si se trataba de una lectura errónea del instrumento o si, efectivamente, el impulsor tenía un desperfecto.

El episodio, en sí mismo, no tuvo nada de excepcional. El aterrizaje fue normal y los pasajeros solo se enteraron del problema porque el comandante les informó los motivos de la interrupción del vuelo.

Muchos, seguramente, se habrán sentido molestos por no poder llegar a destino tal como lo tenían previsto, pero en ningún momento sus vidas se encontraron en peligro. Los protocolos de la aviación exigen que, en estos casos, la seguridad sea lo primero, aunque, al final, se haya tratado sólo de una falsa alarma.

Este tipo de complicaciones ocurren con cierta frecuencia y ninguna línea aérea está exenta de tenerlas. Aunque raramente, los aviones suelen experimentar algunos inconvenientes que, no obstante que menores, obligan a sus pilotos a cancelar vuelos o a abortarlos si es que ya están en el aire. Por algo la aviación es la industria más segura del mundo.

Cuando sucede un incidente o un accidente, no importa cuán leve o grave sea, un organismo del estado -la Junta de Investigación de Accidentes de Aviación Civil (JIAAC)  toma intervención a fin de investigar sus causas. Luego un proceso exhaustivo, la Junta emite un informe de seguridad operacional con recomendaciones para que, en lo posible, no ocurran episodios similares en el futuro. El Boeing de Flybondi, como cualquier otro, fue sometido a tal escrutinio tan pronto la empresa denunció el inconveniente sufrido.

Generalmente, luego de la intervención de la Junta de Investigación de Accidentes de Aviación Civil (JIACC), que investiga lo ocurrido y sus causas la organización emite un informe de seguridad con las recomendaciones del caso para que no se repitan.

Paso siguiente las reparaciones deben hacerse por personal calificado y debidamente certificado por la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) dependiente del Ministerio de Transporte de la Nación. Ningún avión vuela en el país, pertenezca una Low Cost o una tradicional y sin importar su antigüedad, sin estar habilitado y certificado por la ANAC.

Tampoco una empresa puede definir libremente como mantiene operativa de su flota: según el tipo y modelo de aparato, debe cumplir obligatoriamente con los programas de mantenimiento que establece el fabricante y la autoridad aeronáutica. Esto equivale a decir que, entre una aerolínea de bajo costo y otra que no lo es, no existen diferencias, ni legales ni técnicas, con relación a como se mantienen sus aeronaves.

Después de aterrizar en Ezeiza y de la intervención de la JIAAC, un juez, ordenó que el Boeing permaneciera en tierra hasta mejor proveer. Casi nunca ocurre esto en el caso de fallos menores. El motivo de la insólita decisión, aparentemente, es la falta de seguridad en la operación de la empresa. Una gran tontería. Los aviones vuelan porque cumplen las condiciones de seguridad que el Estado les exige, de lo contrario no pueden hacerlo. Cuando se verifica una falla, sus comandantes proceden tal y como lo hizo el piloto de Flybondi. Lo inseguro hubiera sido que mantuviera el vuelo a pesar de la indicación que le devolvían los instrumentos.

Según reflexiona el sitio de noticias Alfil de Córdoba, los jueces, en definitiva, no sorprenden con estas liviandades. Basta recordar la absurda prohibición de vuelos nocturnos que, todavía, rigen para las operaciones en el aeropuerto de El Palomar para concluir que, en estas materias, la arbitrariedad jurisdiccional está de moda. Pero lo inexcusable -o, mejor dicho, lo sospechoso- es que el ministro de Transporte de la Nación se haga eco de los preconceptos que, en ciertos sectores, existen contra Flybondi en particular y contra las Low Cost en general.

A todo esto la publicación agrega que días pasados, Mario Meoni, declaró en El Destape Radio que “el plan aéreo del Gobierno (de Macri) era solo habilitar dos compañías de bajo costo” y que él considera “que no hay suficientes controles en los vuelos (de estas empresas)”. Es decir, el ministro considera que la ANAC y su propio ministerio son morosos a la hora de hacer cumplir con las reglamentaciones que deben imponer en virtud de sus atribuciones. 

La falta de seguridad de este tipo de compañías es, por supuesto, es una leyenda. Cuando se revisan los accidentes e incidentes de aviación comercial investigados por la JIAAC (https://so.jiaac.gob.ar/jiaac/busqueda-de-expedientes/?anio&pais) en matrículas “LIMA VÍCTOR”, esto es, de bandera argentina, aparecen múltiples sucesos, los que incluyen aviones de LATAM, Aerolíneas Argentinas y Andes junto con los de Flybondi -los únicos que aparentemente se hacen famosos. 

En el 13 de noviembre de 2018, la tripulación de un novísimo Boeing 737 MAX 8 (LV-HKW) de Aerolíneas Argentinas con 180 pasajeros reportó vibraciones en el motor izquierdo mientras volaba en fase de crucero bordeando una zona de tormenta convectiva. Correctamente, el comandante decidió aterrizar por precaución en el Aeropuerto de Resistencia, Chaco, exactamente igual que lo hiciera su colega de Flybondi y por un problema también originado en uno de los impulsores de la nave.

Sin embargo, mientras que nadie se enteró del inconveniente del avión de Aerolíneas -excepto sus pasajeros, que quedaron varados en Resistencia- el de Flybondi se transformó en una noticia nacional. Tampoco hubo un juez que, en aquella oportunidad, ordenara que el MAX 8 de la aerolíneas quedase fuera de servicio hasta que se investigara lo sucedido, aunque luego, preventivamente, la empresa lo desprogramó a los fines de una inspección mayor del motor. 

Explica el Alfil que es evidente que las varas con que se miden situaciones similares son diferentes y que, por una cuestión de tamaño, de desconocimiento o de prejuicios ideológicos, las Low Cost son las candidatas al cachetazo de parte de cualquiera sin mayores fundamentos. 

El tema no es menor porque de prosperar un castigo "low cost" los primeros que se verán afectados serán los gobernadores quienes notaron que los ingresos por turismo y conexiones crecieron acompañados por las compañías de bajo costo, más que por las estatales.

En el largo plazo el tema va a seguir sin resolverse, por varias razones, entre ellas, la inactividad de los 5 Boeing 737-800 MAX que por ordenes clarisimas del fabricante debe permanecer en tierra hasta nuevo aviso. No hay fecha para volver al aire. Los MAX estaban en rutas regionales y cabotaje. Otra cuestión estará centrada en los mantenimientos que necesitan los Embraer de Austral que coinciden porque, cuando se compraron en la gestión K, entraron juntos.

Tampoco se sabe con cuantos A 330 reemplazarán la salidas de los A340 ni en que fecha en que estarán activos. Un punto de final abierto.

En la última etapa de la gestión macrista se analizaba reemplazar los Embraer por máquinas algo más grandes en función de los planes de crecimiento que se proponían desde las oficinas de Aeroparque, Nada de esto ocurrió. Hoy las autoridades nacionales hablan más de impulsar a Aerolíneas Argentinas que de idear un cuadro de mayor competencia.

Volviendo a la publicación de Alfil allí se explica que, sería mejor tener reglas iguales para todos. Al tiempo muestra la preocupación de quienes aspiran a tener un mercado aerocomercial más grande, con muchos actores y más pasajeros volando.

Sería particularmente grave que todas estas acciones fueran la antesala para imponer un monopolio de facto por parte de Aerolíneas Argentinas y sus sindicalistas.

El país necesita más competencia, emprendedores e innovación, no lo contrario. Estamos pagando un precio altísimo por no tener más de estos ingredientes en nuestra economía. El Estado no debería contribuir a su extinción, como parece querer hacerlo en este caso. concluye el medio cordobés.
 

Comentarios

Otro opinologo que POCO sabe de aviación.
Vayanse a vivir a palomar! y después me cuentan cuando les pase un avión por la cabeza a las 2 am.
Muchos de los principales aeropuertos del mundo tiene restricción operativa por ruido y contaminación.
Sydney por ejemplo tiene curfew. En europa muchos aeropuetos prohiben el uso de reversores de los aviones por el ruido, y es obligatorio usar los equipos electricos del aeropuerto en lugra de las turbinas de los aviones. El propio aeroparque tiene restricciones para aviones más viejos y ruidosos durante la madrugada. acá inventaron un aeropuerto en medio de un barrio residencial que para colmo está bajo dependencia de aeropaque que a su vez también controla san fernando, un caos poco visto en el mundo, y que no permite incrementar la cantidad de vuelos, pues cada despegue y aterrizaje de palomar debe coordinarse con los de aeroparque y san fernando. un cambalache politico, hubiera sido mejor usar la plata, ese hubiera sido un buen aeropuerto low cost.

los max tienen problemas de fábrica, el mundo ya sabe de ello. si bien el problema de aerolineas no fue ese, las vibraciones de las que ud habla y parece poco saber, son por formación de hielo, otro problema que boeing tiene a ceusta con este modelo. ese modelo el mundo entero lo tiene en revisión, no veo por qué la justicia debería meterse.
Finalmente, no coincido que la justicia retenga un avión, pero celebro que alguien al fin por lo menos aga ruido. A todas las empresas les pasan cosas, es verdad. Pero el historial de flybondi es más que preocupante, con tan solo aviones y 2 años, tienen el record histórico guiness mundial de fallas, demoras, cancelación de todo tipo que se les pueda ocurrir. la falla en que actuó la justicia venia recurriendose varias veces en el mismo avión en el úlitmo mes.