Europa se prepara para mirar al cielo este miércoles 12 de agosto. Un eclipse solar recorrerá buena parte del continente durante las últimas horas de la tarde y llegará a ocultar completamente el Sol en algunos puntos, mientras millones de personas podrán observar una fase parcial muy pronunciada.
LA GUÍA
Eclipse solar en Europa: dónde y a qué hora verlo desde España, Portugal y más
El eclipse solar de este miércoles cruzará Europa al atardecer: será total en parte de España y Portugal y parcial en Reino Unido, Francia y otros países.
El momento será especialmente singular porque ocurrirá cerca del atardecer, con el astro muy bajo sobre el horizonte. El fenómeno se extenderá durante unas cuatro horas y 24 minutos, desde que la sombra comience su recorrido hasta que abandone la Tierra, y alcanzará su punto máximo cerca de Islandia. Allí la totalidad llegará hasta los 2 minutos y 18 segundos, aunque en buena parte de la franja el Sol permanecerá completamente cubierto durante menos de dos minutos.
Para España tendrá además un carácter histórico: será el primer eclipse total visible desde la Península Ibérica en más de un siglo, con una franja que atravesará buena parte de la mitad norte del país de oeste a este.
Europa concentrará algunas de las mejores vistas del fenómeno. La totalidad atravesará Islandia, España y un pequeño sector de Portugal, después de pasar por el norte de Rusia y Groenlandia, mientras Reino Unido, Francia, Bélgica, Suiza, Irlanda y el norte de Italia verán cómo la Luna cubre buena parte del disco solar. En las islas británicas la ocultación rondará entre el 90% y el 96%, y en varias zonas del continente se moverá aproximadamente entre el 88% y el 95%. Los horarios y la intensidad cambiarán según el país y la ciudad, por lo que elegir bien el lugar será clave para no perderse uno de los grandes fenómenos astronómicos de 2026.
España, el gran escenario europeo
España será uno de los puntos privilegiados del planeta para observar el eclipse. La franja de totalidad entrará por Galicia y recorrerá el país de oeste a este, cubriendo buena parte de la mitad norte de la Península hasta alcanzar la costa mediterránea y Baleares. A Coruña, Oviedo, León, Bilbao, Burgos, Zaragoza, Castellón, Valencia y Palma son algunas de las capitales situadas dentro de ese corredor.
Madrid y Barcelona, en cambio, quedarán apenas fuera de la trayectoria de la sombra total. En ambas ciudades el eclipse será parcial, aunque la diferencia resultará casi imperceptible sobre el papel: la Luna ocultará alrededor del 99,95% del Sol en la capital española y cerca del 99,8% en la ciudad catalana. Sin embargo, ese pequeño fragmento descubierto impedirá que se produzca una noche completa y obligará a mantener las gafas homologadas durante toda la observación.
Las primeras fases comenzarán alrededor de las 19:30, aunque el momento decisivo llegará aproximadamente entre las 20:27 y las 20:33, según la ciudad. En A Coruña empezará a las 19:31, alcanzará su máximo a las 20:28 y ofrecerá unos 76 segundos de oscuridad total. Burgos disfrutará de cerca de 104 segundos alrededor de las 20:29, mientras Palma, uno de los últimos lugares españoles alcanzados por la sombra, llegará al máximo cerca de las 20:32.
En Madrid, el fenómeno comenzará alrededor de las 19:36 y alcanzará su punto máximo a las 20:32, con un oscurecimiento del 99,95%, según los datos difundidos por el Planetario de Madrid. Desde Barcelona, el máximo se producirá cerca de las 20:29, cuando aproximadamente el 99,8% del disco solar estará cubierto. Para vivir la totalidad desde cualquiera de las dos capitales será necesario desplazarse hacia el norte o hacia localidades situadas dentro de la franja central.
La ubicación será casi tan importante como la ciudad elegida. El eclipse llega a España cuando el Sol ya se encuentra muy cerca del horizonte oeste, de modo que edificios, montañas o incluso árboles pueden impedir ver los segundos centrales. El Instituto Geográfico Nacional recomienda buscar lugares elevados y con una vista completamente despejada hacia el poniente, especialmente en las zonas mediterráneas, donde el astro estará todavía más bajo cuando llegue la totalidad.
En números, algunos de los principales puntos quedan así:
- A Coruña: máximo a las 20:28, con 1 minuto y 16 segundos de totalidad.
- Oviedo: cerca de 1 minuto y 48 segundos de oscuridad completa.
- León: aproximadamente 1 minuto y 45 segundos de totalidad.
- Burgos: máximo alrededor de las 20:29, con cerca de 1 minuto y 44 segundos.
- Zaragoza: entre 1 minuto y 23 segundos y 1 minuto y 25 segundos de totalidad.
- Madrid: máximo a las 20:32, con un eclipse parcial y un 99,95% de oscurecimiento.
- Barcelona: máximo cerca de las 20:29, con aproximadamente un 99,8% de ocultación.
- Castellón: alrededor de 1 minuto y 34 segundos de totalidad.
- Valencia: cerca de 1 minuto de oscuridad completa.
- Palma: máximo alrededor de las 20:32, con aproximadamente 1 minuto y 36 segundos de totalidad.
Para conocer el minuto exacto desde cualquier municipio, el IGN habilitó un visualizador que calcula el inicio, el máximo, el porcentaje de oscurecimiento, la duración de la totalidad y la posición del Sol según la ubicación. Los horarios pueden variar algunos segundos dependiendo del punto concreto desde el que se realice la observación.
Francia rozará la totalidad 27 años después de su eclipse histórico
Francia quedará a las puertas de la franja de totalidad. La sombra completa atravesará el norte de España sin llegar a cruzar los Pirineos, por lo que todo el territorio metropolitano francés, incluida Córcega, verá un eclipse parcial. La cercanía con el corredor central provocará, sin embargo, diferencias muy marcadas entre el suroeste y las regiones del norte y el este.
El País Vasco francés será el punto más favorecido. En Biarritz, la Luna llegará a cubrir el 99,5% de la superficie solar a las 20:27, mientras Bayona alcanzará alrededor del 99,4% un minuto antes. Allí apenas quedará visible un arco de luz, aunque ese pequeño fragmento será suficiente para impedir la oscuridad total y obligará a utilizar protección ocular durante todo el fenómeno.
La ocultación también será muy pronunciada en el resto del sur y la fachada atlántica. Toulouse alcanzará el 97,8% a las 20:26; Bordeaux, el 97,6% a las 20:24; Perpiñán, alrededor del 98,2% a las 20:27; y Marsella, el 96,3% a las 20:25. En Nantes y Brest quedará cubierto cerca del 96% del disco solar, mientras Ajaccio llegará al 96,8%, según los cálculos de la Asociación Francesa de Astronomía y el Observatorio de París.
En París, el eclipse comenzará a las 19:22 y alcanzará su punto máximo a las 20:17, cuando la Luna ocultará el 92,2% del Sol. Lyon registrará un 93,8% alrededor de las 20:21, Lille llegará al 90,4% a las 20:14 y Estrasburgo quedará en torno al 89,9% a las 20:16. El mapa francés mostrará así un gradiente claro: cuanto más cerca de la frontera española, mayor será el oscurecimiento.
La secuencia se iniciará entre las 19:19 y las 19:33, dependiendo de la ciudad, y sus máximos se concentrarán entre las 20:14 y las 20:27. Al igual que en España, el Sol estará muy bajo sobre el horizonte occidental y en varias zonas se pondrá antes de que concluya completamente la fase parcial. En ciudades del Mediterráneo y del este francés, donde el astro tendrá menos de dos grados de altura durante el tramo final, cualquier edificio, árbol o relieve elevado podrá bloquear la observación.
En números, las principales ciudades quedan así:
- Biarritz: máximo a las 20:27, con un 99,5% de oscurecimiento.
- Bayona: máximo a las 20:26, con aproximadamente un 99,4%.
- Perpiñán: máximo cerca de las 20:27, con alrededor del 98,2%.
- Toulouse: máximo a las 20:26, con un 97,8%.
- Bordeaux: máximo a las 20:24, con un 97,6%.
- Ajaccio: máximo a las 20:26, con un 96,8%.
- Marsella: máximo a las 20:25, con un 96,3%.
- Nantes: máximo a las 20:20, con un 96%.
- Brest: máximo a las 20:19, con un 96,5%.
- Lyon: máximo a las 20:21, con cerca del 93,8%.
- París: máximo a las 20:17, con un 92,2%.
- Lille: máximo a las 20:14, con un 90,4%.
- Estrasburgo: máximo a las 20:16, con un 89,9%.
Aunque en el suroeste la luz disminuirá de manera drástica y el paisaje adquirirá un tono similar al del crepúsculo, en ningún punto de Francia continental el Sol desaparecerá por completo. Tampoco podrán observarse la corona solar ni los demás efectos exclusivos de la totalidad. Incluso en Biarritz seguirá llegando suficiente radiación como para causar daños oculares, por lo que las gafas homologadas deberán mantenerse colocadas en todo momento.
La cita tendrá además una importante carga histórica. La última vez que una franja de totalidad atravesó Francia fue el 11 de agosto de 1999, cuando la sombra recorrió el norte del país de oeste a este. Veintisiete años después, el fenómeno regresará con una intensidad excepcional, pero dejará al territorio francés apenas fuera de su recorrido central.
La espera para volver a experimentar una totalidad será mucho más larga. Según el Instituto de Mecánica Celeste y de Cálculo de Efemérides, el próximo eclipse total visible desde Francia tendrá lugar el 3 de septiembre de 2081, con una trayectoria sobre la zona central del país. Antes habrá eclipses anulares en 2059, sobre el suroeste, y en 2075, en Córcega y el extremo sudeste, pero habrá que aguardar otros 55 años para que el Sol vuelva a quedar completamente cubierto sobre suelo francés.
Portugal, 26 segundos de noche en un rincón del mapa
Portugal vivirá probablemente el contraste más extremo de todo el eclipse. La totalidad solo tocará una pequeña porción del Parque Natural de Montesinho, en el extremo nordeste del país, mientras que el resto del territorio observará una fase parcial que oscilará entre el 92% y casi el 100%.
La zona decisiva se encuentra junto a la frontera con España, entre las aldeas de Rio de Onor y Guadramil, dentro del municipio de Bragança. Allí la sombra lunar apenas alcanzará a internarse en territorio portugués y permitirá observar unos 26 segundos de totalidad alrededor de las 19:30, hora local. Será el único punto del país donde desaparecerá el disco solar y podrán verse la corona, las perlas de Baily y el llamado anillo de diamante.
La precisión geográfica resulta fundamental. Aunque suele hablarse de Bragança como el lugar portugués del eclipse total, la ciudad queda fuera de la franja central. En el aeródromo local, por ejemplo, la ocultación será del 99,8%: extraordinariamente alta, pero todavía parcial. Para alcanzar el 100% habrá que trasladarse hacia el norte, hasta el pequeño corredor que atraviesa Montesinho.
Rio de Onor, una aldea fronteriza de apenas unas decenas de habitantes, se convirtió así en el gran centro portugués del fenómeno. La capacidad limitada del lugar, la sensibilidad ambiental del parque y el riesgo de incendios llevaron a controlar los accesos y organizar traslados desde Bragança. La diferencia entre vivir la totalidad o conservar un pequeño arco solar dependerá allí de unos pocos kilómetros.
Fuera de ese rincón, la ocultación seguirá siendo muy elevada. Porto y buena parte del norte rondarán el 98% o 99%; Aveiro alcanzará aproximadamente el 98%; Coimbra, el 97%; y Lisboa, cerca del 95%. En Faro y el Algarve el porcentaje descenderá hacia el 92% o 93%, todavía suficiente para producir una fuerte caída de la luminosidad.
Los horarios portugueses aparecen una hora antes que los españoles y franceses debido al huso horario. En el continente, el eclipse comenzará entre las 18:33 y las 18:42, alcanzará su máximo aproximadamente entre las 19:30 y las 19:38 y concluirá cerca de las 20:30.
Los principales puntos quedan así:
- Rio de Onor y Guadramil: totalidad alrededor de las 19:30, con unos 26 segundos de oscuridad completa.
- Bragança: máximo cerca de las 19:30, con un 99,8% de ocultación en la ciudad y el aeródromo.
- Porto: máximo a las 19:32, con aproximadamente un 98%.
- Aveiro: máximo a las 19:32, con alrededor del 98%.
- Coimbra: máximo a las 19:33, con cerca del 97%.
- Constância: ocultación del 96%, con el máximo alrededor de las 19:34.
- Lisboa: máximo cerca de las 19:36, con aproximadamente un 95%.
- Faro: máximo a las 19:38, con alrededor del 93%.
- Madeira: ocultación cercana al 78%, con el máximo alrededor de las 19:46.
- Azores: entre un 74% y un 77%, con horarios locales que comenzarán cerca de las 17:30.
Portugal llevaba más de un siglo esperando este momento. El último eclipse total visible desde el territorio continental ocurrió el 17 de abril de 1912, por lo que la breve oscuridad de Montesinho pondrá fin a una espera de 114 años. La excepcionalidad aumenta al mirar hacia adelante: después de este miércoles, el país no volverá a quedar dentro de una franja de totalidad hasta 2144.
En otras palabras, los 26 segundos de Rio de Onor y Guadramil quedarán aislados entre dos esperas centenarias. En Lisboa, Porto o Coimbra el espectáculo será mucho más profundo que un eclipse parcial habitual, pero solo ese diminuto rincón de Trás-os-Montes vivirá la noche completa.
Reino Unido vuelve a 1999, pero las nubes pueden cambiarlo todo
Hace 27 años, miles de personas viajaron hasta Cornualles para ver cómo la sombra de la Luna entraba al Reino Unido. Fue el único territorio británico alcanzado por la totalidad, pero las nubes frustraron el espectáculo en numerosos puntos y dejaron una de las imágenes más recordadas del eclipse de 1999: multitudes mirando un cielo gris mientras el día se apagaba.
Este miércoles, el suroeste inglés volverá a ser el lugar más buscado. La sombra completa pasará lejos de la costa, pero en las islas Sorlingas y Cornualles la Luna ocultará entre el 95% y el 96% del Sol. Plymouth quedará cerca del 95%, por encima de Cardiff y Belfast, con alrededor del 93%, y de Londres, donde la cobertura rondará el 91%.
El momento central llegará poco después de las siete de la tarde. Desde la capital británica, la Luna empezará a avanzar sobre el disco solar a las 18:17, dejará apenas una fina medialuna de luz a las 19:12 y se retirará por completo a las 20:06. En Cornualles, el máximo se producirá cuatro minutos más tarde, alrededor de las 19:16.
No llegará a hacerse de noche. El Real Observatorio de Greenwich anticipa una luz parecida a la de un atardecer prematuro o un día muy nublado, con una caída perceptible de la temperatura y sombras más débiles. El efecto será especialmente llamativo porque el eclipse coincidirá con el descenso del Sol hacia el horizonte oeste y comprimirá el cambio de luminosidad dentro del propio anochecer.
La gran incógnita británica no pasa, sin embargo, por los cálculos astronómicos. El Met Office prevé cielos más despejados sobre el centro, sur y este de Inglaterra y buena parte de Gales, mientras Escocia, el norte inglés e Irlanda del Norte tendrán más posibilidades de quedar bajo las nubes.
El pronóstico podría invertir el orden del mapa. Cornualles y Belfast tendrán una ocultación mayor, pero Londres, Bristol, Cardiff y otras zonas del sur aparecen con mejores condiciones para observarla. Los especialistas británicos remarcan por eso que un cielo limpio con el 91% del Sol cubierto ofrecerá una experiencia mucho mejor que un 95% escondido detrás de una capa de nubosidad.
La referencia rápida queda así:
- Islas Sorlingas y Cornualles: entre 95% y 96%, con el máximo a las 19:16.
- Plymouth: cerca del 95%, poco después de las 19:15.
- Cardiff: alrededor del 93%, a las 19:12.
- Belfast: aproximadamente 93%, cerca de las 19:08.
- Manchester y Liverpool: en torno al 92%, a las 19:10.
- Newcastle: cerca del 92%, alrededor de las 19:07.
- Londres: aproximadamente 91%, a las 19:12.
- Edimburgo y Glasgow: alrededor del 91%, entre las 19:05 y las 19:06.
El eclipse también tendrá una consecuencia menos visible. La caída repentina de la producción fotovoltaica, combinada con la elevada demanda eléctrica de la ola de calor, llevó al operador de la red británica a pedir capacidad adicional para la tarde. El margen previsto llegó a quedar unos 1.200 megavatios por debajo de lo necesario, aunque el aviso fue preventivo y no implica un riesgo inmediato de cortes para los hogares.
Para los británicos será lo más parecido a recuperar aquella jornada de 1999, pero sin ingresar en la noche completa. Quienes quieran ver desaparecer totalmente el Sol desde el Reino Unido tendrán que esperar hasta el 23 de septiembre de 2090.
El 1% del Sol equivale a 4.000 lunas llenas: cómo observarlo sin riesgos
Que la Luna cubra casi todo el disco solar no vuelve inofensiva su luz. Según el Instituto Geográfico Nacional, el 1% que permanece visible puede concentrar una luminosidad equivalente a unas 4.000 lunas llenas sobre una región muy pequeña de la retina. Por eso, incluso en Madrid con un 99,95% de ocultación, Barcelona con un 99,8% o Biarritz con un 99,5%, nunca será seguro mirar directamente. El peligro resulta especialmente engañoso porque la lesión no suele causar dolor inmediato y puede descubrirse varias horas después, cuando el daño ya está hecho.
Las gafas adecuadas deben cumplir la norma EN ISO 12312-2 y llevar el marcado CE. Estos filtros reducen la radiación visible al menos 30.000 veces y bloquean también las longitudes de onda infrarrojas y ultravioletas, que el ojo no puede detectar. Antes de usarlas hay que comprobar que no tengan arañazos, perforaciones, dobleces, roturas o partes despegadas, y la observación debe realizarse mediante miradas breves e intermitentes, con pausas regulares y especial supervisión sobre los niños.
Las gafas solo podrán retirarse durante los segundos exactos de totalidad y únicamente desde un lugar situado dentro de la franja central. El momento seguro comienza cuando desaparece por completo el último fragmento brillante y termina apenas reaparece el primer punto de luz, cuando deben colocarse nuevamente de inmediato. En Madrid, Barcelona, Francia, Reino Unido, Lisboa, Porto y la ciudad de Bragança habrá que mantenerlas durante todo el eclipse, porque una ocultación del 99,9% continúa siendo parcial.
Las gafas de sol comunes, aunque se superpongan varias, tampoco sirven, al igual que las radiografías, negativos fotográficos, CDs, cristales ahumados o filtros improvisados. Mucho más peligroso resulta utilizar prismáticos, cámaras o telescopios sin un filtro solar específico colocado delante del objetivo, ya que sus lentes concentran la radiación y pueden provocar una lesión prácticamente instantánea. Las gafas del observador no protegen frente a esa luz amplificada. Quienes no consigan un visor homologado pueden proyectar la imagen mediante un pequeño agujero en una cartulina, colocándose de espaldas al Sol y dejando que la luz llegue a otra superficie blanca, sin mirar nunca a través del orificio.
La exposición inadecuada puede producir retinopatía solar, una lesión para la que no existe un tratamiento específico y que, en los casos graves, puede dejar secuelas permanentes. Si después del eclipse aparecen visión borrosa, una mancha oscura en el centro de la mirada, dificultad para distinguir colores o imágenes deformadas, el Ministerio de Sanidad recomienda acudir cuanto antes a un servicio de oftalmología. La ausencia de dolor no descarta el daño: precisamente esa falta de una señal inmediata es lo que vuelve tan peligrosa la observación sin protección.
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