Barcelona

Barcelona es una ciudad que mezcla postal turística, diseño urbano y pulso mediterráneo con una naturalidad difícil de copiar. Entre las fachadas modernistas de Gaudí, las tiendas de lujo de Passeig de Gràcia, la vida nocturna, la playa y una gastronomía que va del bar de tapas al restaurante Michelin, la capital catalana funciona como destino y escenario al mismo tiempo. Por eso la llegada de figuras como Bad Bunny no pasa desapercibida: la ciudad absorbe el fenómeno, lo amplifica y lo convierte en parte de su propio ritmo.