OMNI hepatitis > experimento humano > virus

EXPERIMENTO HUMANO

Científicos infectaron con hepatitis a mil personas por 30 años

En un aberrante experimento en humanos que duró 30 años, científicos infectaron a más de 1.000 personas, incluidos niños, con virus que causan hepatitis.

En un programa que duró 30 años, científicos infectaron a más de 1.000 personas, incluidos más de 150 niños, con virus que causan hepatitis.

El aberrante experimento humano es meticulosamente narrado en el libro Dangerous Medicine (“Medicina peligrosa”, en español).

En 1942, en las garras de la Segunda Guerra Mundial, el ejército estadounidense se enfrentó a una amenaza interna. Se sospechaba que un brote de hepatitis había infectado a cientos de miles de personas.

Desesperados por encontrar la fuente del brote y aprender cómo contenerlo, los militares unieron fuerzas con investigadores biomédicos de Estados Unidos para lanzar experimentos humanos, que continuaron décadas después de la guerra.

Eran presos, niños discapacitados, personas con enfermedades mentales graves y objetores de conciencia que realizaban servicio comunitario en vez de ir a la guerra, relata la socióloga y autora del libro, Sydney Halpern.

Las consecuencias del experimento humano a largo plazo nunca se tendrán en cuenta por completo: aunque rara vez es mortal a corto plazo, la hepatitis puede provocar una enfermedad hepática crónica y cáncer años después de la infección inicial.

image.png
Un boletín de 1945 del Servicio Público Civil en New Haven (Connecticut, USA) donde los objetores de conciencia se inscribieron en estudios de hepatitis como parte del esfuerzo de guerra. [Crédito: David Hileman Miller / Swarthmore College Peace Collection]

Un boletín de 1945 del Servicio Público Civil en New Haven (Connecticut, USA) donde los objetores de conciencia se inscribieron en estudios de hepatitis como parte del esfuerzo de guerra. [Crédito: David Hileman Miller / Swarthmore College Peace Collection]

Experimento humano

Las historias de experimentos médicos en humanos a mediados del siglo XX son un territorio muy trillado actualmente.

En el caso del experimento humano con hepatitis comenzó en 1942 con el brote de la enfermedad entre soldados y personal militar de Estados Unidos. Los estudios terminaron recién en 1972, cuando el sentimiento público y profesional hacia los experimentos en poblaciones vulnerables cambió.

Los investigadores estudiaron ampliamente a la hepatitis, distinguiendo entre la hepatitis A, que se transmite por alimentos contaminados, y la hepatitis B, a menudo transmitida por productos sanguíneos contaminados.

Buscaron formas de inactivar el virus de la hepatitis B en los suministros de sangre y probaron tratamientos y medios de prevención.

Algunos de los estudios involucraron la exposición deliberada de personas a material infectado, ya sea por inyección o por ingestión de "batidos" que contenían el virus de la hepatitis en forma de muestras de heces mezcladas con leche con chocolate.

Al menos cuatro personas murieron a causa de la enfermedad en el curso del experimento humano.

No obstante, no hubo un seguimiento a largo plazo, por lo que el monitoreo se detuvo cuando terminaron los experimentos individuales. Es decir que no hay datos sobre cuántos quedaron discapacitados o murieron años después como resultado de su infección.

De hecho, en las décadas de 1970 y 1980, los estudios epidemiológicos habían demostrado que los portadores del virus de la hepatitis B tenían más probabilidades de desarrollar cirrosis y cáncer de hígado que aquellos que no eran portadores.

En niños, por su parte, los síntomas inmediatos de la hepatitis B no son tan graves, pero se sabe que tienen muchas más probabilidades que los adultos de convertirse en portadores de por vida y de sufrir consecuencias a largo plazo.

Con estos ensayos terminados y códigos éticos aparentemente estrictos, para la autora Halpern la pregunta sigue siendo: ¿qué abusos de la ciencia estamos justificando hoy?

Fuente: Nature