CIENCIA

SPACEX

Histórico: Tras 4 intentos fallidos, aterrizó con éxito la nave para viajar a Marte

Pruebas anteriores habían terminado en explosiones. Un paso que allana el camino para enviar astronautas o equipos a la Luna, Marte y otros planetas.

La base está, como suele decirse. En este caso, para el sueño humano de llegar a Marte u otros planetas, la nave está.

En la tarde del miércoles 5/5, el prototipo SN15 del cohete Starship, de SpaceX (empresa de fabricación aeroespacial dirigida por Elon Musk), logró, por primera vez y tras varios intentos, un aterrizaje exitoso.

La Starship voló unos pocos minutos (16) en los cielos de Texas y luego logró reorientarse y descender para posarse nuevamente sobre la plataforma desde donde había partido, sin explotar después.

4 intentos anteriores de prototipos Starship (SN8 en diciembre, SN9 en febrero, SN10 y SN11 en marzo) habían aterrizado correctamente pero explotaron instantes después.

Los vuelos de prueba de Starship apuntan a lograr desarrollar un sistema de transporte totalmente reutilizable para futuros vuelos a la Luna y a Marte. El cohete tiene la capacidad para transportar toneladas de material y hasta 100 personas en cada vuelo hacia Marte.

 

La nave despegó alrededor de las 18.24 (hora local) desde la plataforma de lanzamiento que tiene SpaceX en Boca Chica, sur de Texas, sin tripulación a bordo.

Los 3 motores Raptor que la elevaron se fueron apagando uno a uno antes de alcanzar su altura máxima: unos 10 kilómetros por encima de la superficie terrestre.

Luego maniobró para alcanzar la posición horizontal antes de iniciar su descenso. Se aprovechó la aerodinámica del cohete gracias a sus 4 aletas metálicas. Los apéndices se activaron por una computadora a bordo de la propia nave, para controlar la posición de Starship durante el vuelo.

La preparación final para el aterrizaje implicó la activación, de nuevo, de los motores de SN15, para así lograr aterrizar suavemente en el punto de partido.

"Estamos en tierra, la Spaceship ha aterrizado", dijo el principal ingeniero de integración de SpaceX, John Insprucker, durante el comentario en vivo del vuelo.

El prototipo testado hoy contaba con cientos de mejoras respecto del modelo anterior, el SN11, que parecen haber resultado útiles para superar el escollo del aterrizaje, explica el diario La Vanguardia.

La retransmisión del aterrizaje mostró llamas que seguían ardiendo en la base del cohete luego de que los motores se apagaran, pero un sistema de supresión automática de fuego envió una corriente de agua al punto de aterrizaje, extinguiendo finalmente las llamas, explica El Periódico.