TENDENCIAS

3 chistes judíos

Para comenzar la mañana, 4 intentos de lograr una sonrisa del lector:

 

Chiste 1
 
Iankel y Jaim visitan Nueva York y van a comer a un restorán chino Kasher en el viejo East Side.
 
Se sientan a la mesa y el mozo chino se les acerca y les habla en idish. Ambos se sorprenden gratamente.
 
Luego de comer, se acercan a la caja a pagar y entonces aprovechan para felicitar al dueño por el mozo chino que habla idish.
 
"Shhh, no lo digan en voz alta", respondió el dueño, "él cree que le estamos enseñando a hablar en inglés....".
 
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Chiste 2
 
Berl y Shmerl van caminando por la calle en Moscú en la época pre-perestroika.
 
De repente, ven un policía mirándolos atentamente.
 
"Estoy con problemas", dice Berl. "No tengo mis documentos en orden y si la 
Policía me los pide, me llevará preso!".
 
"No te preocupes", lo calma Shmerl. "Yo tengo mis documentos en orden. Voy a empezar a correr y me va a perseguir pensando que tengo algún problema.  Mientras tanto vos te escapás".
 
Dicho y hecho. Shmerl empieza a correr y, efectivamente, el policía lo empieza a perseguir.
 
Finalmente lo alcanza. "Mostrame tus documentos", le ordena el policía a Shmerl. Él se los muestra al oficial.
 
"Están en orden. ¿Por qué, entonces, corriste?", le pregunta.
 
"Mi médico me mandó correr cada día por mi salud", responde Shmerl.
 
"Peo ¿por qué no frenaste cuando viste que te estaba persiguiendo?", insistió el policía.
 
"¿Me estaba persiguiendo? Yo creía que Ud. iba al mismo médico...", respondió Shmerl
 
 
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Chiste 3
 
En una reunión Samuel se acerca a Jacobo y le dice que quiere hablar con él.
 
"Boino, decime qué pasa", le dice Jacobo.
 
"No, acá no; vamos a otro lado porque te lo quiero decir a vos solo y no quiero que los demás se enteren", le dice Samuel.
 
Se apartan del grupo de amigos y cuando están solos, Samuel le dice: "Necesito $ 1.000 para cubrir el banco".
 
Jacobo le contesta: "Quedate tranquilo yo no se lo voy a decir a nadie."

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