Las películas tristes nos hacen felices (?)
Las películas tristes dejan a las personas más felices, dice una investigación estadounidense sugiere que dramas alegran a los humanos porque los dejan contentos de sus propias relaciones.
29 de marzo de 2012 - 17:51
Mirar películas tristes provoca felicidad, según una investigación de la Universidad del Estado de Ohio, USA, publicado en la última edición del periódico Communication Research. Según los científicos, esto se debe a que la tragedia en la pantalla llama la atención sobre los aspectos positivos de la vida del espectador.
"Historias trágicas suelen abordar temas como el amor eterno, y eso lleva a los espectadores a pensar en sus seres queridos", dice Silvia Knobloch-Westerwick, autora principal del estudio de mercado. Cuanto más recuerdan a sus seres queridos, mientras ven estas películas, mayor es la felicidad, de acuerdo al semanario brasileño Veja.
En la investigación participaron 361 estudiantes universitarios que vieron una versión corta de la película Atonement (Expiación, deseo y pecado), de 2007.
Antes y después de ver el video, los participantes tenían que responder a varias preguntas que apuntaban a medir la cantidad de felicidad que esas personas tenían en su vida en ese momento. También tuvieron que decir -antes, después y 3 veces durante la película-, hasta qué punto sentían ciertas emociones en esos momentos, incluyendo la tristeza que sintieran.
Al final, los estudiantes tuvieron que clasificar cuánto disfrutaron la película y escribir acerca de cómo el video los había llevado a reflexionar sobre ellos mismos, sus objetivos, sus relaciones y la vida en general. "Lo que las personas escribieron como resultado de la película fue la clave para entender por qué a la gente le gusta ver películas dramáticas", dijo Knobloch-Westerwick.
Según la investigadora, los participantes que mostraron un aumento de tristeza al ver el video, eran más propensos a escribir acerca de personas reales con las que habían tenido algún tipo de relación íntima. Esto, a su vez, aumentó la felicidad de los participantes tras la proyección. "Las personas parecen utilizar el drama como una forma de reflexionar sobre las relaciones importantes de su propia vida. Esto puede ayudar a explicar por qué las películas tristes son tan populares, a pesar de la tristeza que llevan momentaneamente", dice.
Los científicos también probaron la teoría de que los individuos se sienten más felices después de un drama porque se comparan con los propios personajes retratados, y se sienten bien al respecto, ya que sus vidas no son tan malas. Pero esta afirmación no es válida.
Los participantes que informaron pensar en sí mismos después de la película, en lugar de pensar en sus seres queridos no eran más felices. Es decir, "las tragedias no aumentan la felicidad de los espectadores que piensan en sí mismos, pero si ayudan a estas personas a dar más valor a sus propias relaciones", explica la investigadora.
Pero, ¿por qué es necesario sentir tristeza al ver una historia trágica para poder sentirse agradecido de las relaciones? Según Knobloch-Westerwick, las emociones negativas vuelven a las personas más pensativas.
"Las emociones positivas son generalmente una señal de que todo está bien, de que no es necesario preocuparse ni pensar acerca de los problemas de la vida. Pero las emociones negativas como la tristeza, hacen que uno reflexione más críticamente acerca de su situación", cuenta. La investigadora también indica que las relaciones son generalmente la principal fuente de felicidad en la vida de los seres humanos, por lo que pensar en ellas deja a las personas más felices.
Atonement (Expiación, deseo y pecado)
La película es una película británica de 2007, dirigida por Joe Wright y protagonizada por James McAvoy y Keira Knightley, basada en la novela del mismo nombre escrita por el inglés Ian McEwan.
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La historia transcurre en el día más caluroso del verano, en la Inglaterra de 1935, en el periodo previo a la 2da. Guerra Mundial y en el centro de una familia de clase alta. Briony Tallis (Saoirse Ronan) de 13 años, pasa otra mañana aburrida de sus vacaciones en su casa junto a su familia sin más remedio que convivir con su hermana Cecilia (Keira Knightley) y sus primos recién llegados Pier, Jack y Lola, ante la despreocupación de su madre, Emily.
Un día antes, la familia recibió noticias de que León Tallis, hermano mayor de Cecilia, quien además es el hijo predilecto de la familia, llega de viaje junto a un amigo, Paul Marshall, un empresario millonario en la industria del chocolate, para pasar también el resto de las vacaciones junto a la familia de Leon. A causa de la tan esperada llegada de Leon, Cecilia cumple sin mucho ánimo, con el encargo de llevar flores a la habitación de Paul, como una cortesía y muestra de grata bienvenida.
Pero al ver a Robert Turner (James McAvoy), el protegido de su padre, por la ventana decide llevar un florero a llenar con agua de la fuente en los jardines de la casa, con el pretexto de pasar junto a él y hacer algo de platica "casual".
Todo se arruina con los comentarios de Robbie sobre la llegada del millonario amigo de Leon, por el cual Cecilia "parece" interesada, pues su padre lo describe como muy encantandor. Al empezar sentirse irritada con él sin razón aparente, esta le echa en cara el que su padre pague la universidad de Robbie pero él se defiende argumentando que lo pagará todo, haciendo sentirse culpable a Cecilia, molestándose de nuevo consigo misma.
Intentando romper la tensión, ya en la fuente Robbie se ofrece a ayudarla pero esta se niega, forcejeando con el carácter obstinado de Cecilia, rompiendo el florero y causando que una pieza cayera al agua. Después querer darle una paliza a Robbie, y de este advertirle a Cecilia de los trozos de cerámica en el suelo, ella desiste, y Robbie ve como esta se deshace de su ropa, quedándose sólo en ropa interior para después entrar en la fuente y buscar la pieza que cayó dentro, preocupado ante la tardanza de Cecilia por salir.
Una vez fuera, por mero impulso y sin haber apagado su enojo todavía, Cecilia se queda estática frente a Robbie, con la escasa ropa completamente empapada antes de caer en la cuenta del estado en el que estaba y vestirse rápidamente para después dirigirse a la casa con paso rápido, avergonzada. Al quedarse solo, Robbie se acerca y suavemente toca el agua tibia que segundos antes tocó la piel de Cecilia, haciendo notar el estado en el que ésta lo dejó después de tal escena, y obviando su atracción por ella.
Briony, de 13 años, hermana menor de Cecilia, está totalmente entregada a la literatura y goza de una gran imaginación, además de poseer la característica de estar siempre en el lugar y momento menos adecuado y enterarse de cosas que tal vez no hubiera querido saber. Es por esta característica que observa desde la ventana de su recamara lo que sucede entre Cecilia y Robbie, causando en ella asombro y algo de morbo que le hacen imaginar malas intenciones de parte de Robbie.
Al final del día, las vidas de los tres habran cambiado para siempre. Robbie y Cecilia habrán cruzado una frontera que jamás se habían atrevido a cruzar y se convertirán en víctimas de la intrigante imaginacion de la niña.









