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Y el Oscar fue.... para Argo (¿Qué dirá Irán?)

De labios de la primera dama de Michelle Obama salió el nombre que todo el mundo esperaba escuchar. 'Argo', la cinta sobre la crisis de rehenes en el Irán de 1979, se llevó el Oscar a mejor película, confirmando su racha imparable de las últimas semanas y dejando por el camino a potencias como 'Lincoln' y a 'Amor', a pesar de verse superada en número de premios por 'La vida de Pi', con cuatro. "Nunca pensé que volvería, pero lo he hecho", dijo Ben Affleck con lágrimas en los ojos y en referencia a su victoria por el guión de 'El indomable Will Hunting' en 1997, la gesta junto a su buen amigo Matt Damon. Su cinta se llevó además el Oscar al mejor guión adaptado para Chris Terrio y el de mejor edición para William Goldenberg.

 

El largometraje Argo se alzó con el gran premio de la noche a la mejor película y Steven Spielberg se marchó con las manos vacías. Su película, Lincoln, pasó de ser la que defendía un mayor número de candidaturas a recibir tan solo un par de ellas, entre las cuales estaba la esperada y merecida para Daniel Day-Lewis como mejor actor. 
 
La mayor sorpresa de la velada ocurrió cuando la primera dama, Michelle Obama, fue la encargada. vía satélite. de hacerle saber a Ben Affleck (y George Clooney, el productor ejecutivo) su victoria. 
 
“Es un honor”, comentó la esposa de Barak Obama en un hecho inédito al anunciarse un Oscar desde la Casa Blanca. 
 
Así Michelle Obama corroboró la 'conexión Casa Blanca' de un año cinematográfico Made in Obama. 
 
“Quiero reconocer la labor de Steven Spielberg, que es un genio”, advirtió Ben Affleck, quien logró su primer Oscar hace 15 años como guionista de El indomable Will Hunting. 
 
No faltaron los agradecimientos sarcásticos a Irán y Canadá, que tantas críticas han lanzado contra la película. 
 
La tradición manda y el mejor montaje, es la mejor película. Si Argo funciona es porque funciona su montaje. Y si el montaje funciona es por el guión, basado en los hechos reales contados por Tony Mendez. Por eso la película de Affleck también se llevó el mejor guión adaptado. En total, 3 premios gordos. 
 
La victoria de Argo parecía cantada tras barrer en todos los premios que precedían al Oscar. La película había completado la 'carrera perfecta' antes de llegar a la alfombra roja del Dolby Theatre: venció en los Globos de Oro, en los Critics' Choice, en los BAFTA y en los premios de los sindicatos principales de Hollywood (productores, directores, actores y guionistas). 
 
Sólo 2 películas habían logrado este éxito tan unánime previamente: 'American Beauty' (1999) y 'Slumdog millionaire' (2009). 
 
Sin embargo, Argo tenía encima la pesada losa de la historia. Ben Affleck no había conseguido la candidatura de mejor director y en los últimos 80 años sólo 1 película había sido la gran triunfadora sin que su realizador fuera nominado por la Academia: Paseando a Miss Daisy (1989), que tenía 9 candidaturas, 1 más que Nacido el 4 de Julio. 
 
Pero Argo era la 5ta. película más nominada, con 7 opciones de premio. Por lo tanto, su victoria le convierte en la primera película que vence partiendo desde una 5ta. posición en número de nominaciones.
 
Lo logró gracias a un guión sólido y muy definido. Con una narrativa clásica pero contundente, no arriesga ni innova pero es fiel al estilo tradicional de Hollywood de contar y transmitir grandes historias al espectador. 
 
"Cuando gané mi primer Oscar hace 15 años no sabía lo que estaba haciendo", dijo Affleck, señalando que lo importante no son los golpes de la vida. "Lo que importa es levantarse".
 
Sin duda para destacar la labor del productor ejecutivo George Clooney, conocedor de todas las triquiñuelas necesarias para ganar un Oscar.
 
 
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El taiwanés Ang Lee recibió su premio al mejor director por su trabajo en La vida de Pi (Una aventura extraordinaria), quitándole la victoria a Steven Spielberg, corroborando lo que se decía en los últimos días: que Lincoln se estaba desvaneciendo. 
 
Con sus 4 estatuillas, La vida de Pi (Una aventura extraordinaria) fue la ganadora por puntos de la noche.
 
La vida de Pi (Una aventura extraordinaria) comenzó la jornada acumulando los premios técnicos: mejores efectos especiales y mejor fotografía. Con US$ 600 millones en recaudación por todo el mundo, la película sumó la tercera estatuilla con la mejor banda sonora. 
 
Cuando parecía quedaría en 3 Oscar, Ang Lee recogió la recompensa al mejor director y dio “gracias al dios de las películas”. 
 
Jennifer Lawrence ganó el de mejor actriz por su trabajo en El lado luminoso de la vida, y Anne Hathaway como mejor actriz de reparto por Los miserables.
 
Jennifer Lawrence confirmó su grandeza prematura derrotando a Emmanuelle Riva y a Jessica Chastain como mejor actriz, 
 
“¿Que qué se me pasó por la cabeza cuando oí mi nombre? Una palabra que no puedo decir y que empieza con f [por fuck, joder]”, dijo Lawrence, nerviosa por su resbalón al subir a recoger el premio. “Solo tienes que mirar este vestido para darte cuenta de por qué me caí”, dijo sin soltar la estatuilla.
 
El mejor actor protagonista fue para Daniel Day Lewis, el primer actor de la historia que gana tres Oscar en esta categoría y, lo que es más difícil todavía, es el primer actor en una pelicula de Spielberg en ganarlo.
 
El premio más cantado de todos fue el de Anne Hathaway a la mejor actriz de reparto, sobre todo, si tenemos en cuenta la tradición favorable a los musicales confirmada con Catherine Zeta-Jones, que lo obtuvo con Chicago, y Jennifer Hudson, por Dreamgirls. 
 
El personaje de la Fantine, de Hathaway, en Los miserables, logró un recorrido vital tan breve como intenso.
 
Michael Haneke ganó el Oscar a mejor película de habla no inglesa con Amor (de Austria). 
 
Christoph Waltz tampoco le faltaron palabras para celebrar su victoria como mejor actor de reparto por Django desencadenado. “Esto no tiene ni siete minutos de vida”, declaró con la segunda estatuilla de su carrera, en esta ocasión conseguida contra todo pronóstico, lo mismo que ocurrió con el segundo premio de este spaguetti western, el del mejor guion original, que recogió un Quentin Tarantino sin aliento por la emoción. 
 
Ambas victorias sorprendieron no solo porque las quinielas de los Oscar hace tiempo se habían olvidado de ellos, sino porque desde la masacre de Newtown, Django desencadenado había intentado pasar inadvertida dentro de una campaña centrada en películas menos violentas mientras en USA crecía el pedido de limitar la venta de armas.
 
Uno de los detalles de la noche: la bandera francesa formada por los colores de los vestidos de las actrices de Los miserables mientras interpretaban One Day More, con Hathaway, Helena Bonham Carter, Samantha Barks, Hugh Jackman, Russell Crowe… Barbra Streisand regresaba a los Oscar casi cuarenta años después, repitiendo el tema que cantó en la edición de 1975, The Way We Were.
 
Otro: Mark Andrews recibió el premio a mejor cinta de animación por 'Brave' luciendo una falda escocesa.
 
Otro: el empate entre 'Skyfall' y 'La noche más oscura' en una misma categoría, la de edición de sonido. Es la sexta vez que ocurre algo así, recordando el premio que compartieron Barbra Streisand y Katherine Hepburn en 1968, el de mejor actriz.
 
Uno de los momentos más esperados de la gala ha sido la interpretación de Adele, que ha arrasado entre el público con una interpretación brillante del tema principal de Skyfall, canción que le ha valido un Oscar.
 
El que parecía, sin embargo, que iba a ser el momento álgido de la noche se desinfló. Al final no se pudo ver en el escenario a los actores que han interpretado a 007 (Daniel Craig, Timothy Dalton, Pierce Brosnan, Roger Moore, Sean Connery y George Lazenby) como se había comentado sino un montaje con la música y los lugares en que transcurren las míticas películas de la saga. 
 
Shirley Bassey, la voz detrás del inolvidable tema de Goldfinger, sí que ha puesto una nota de color al interpretar el famoso tema del filme que fue candidato al Oscar en 1964, pero ese año el premio a mejor canción se lo llevó Chim Chim Cher-ee, de Mary Poppins. 
 
En cuanto a la ejecución de la ceremonia, el comediante, actor, director y cantante Seth MacFarlane obtuvo un veredicto positivo de las redes sociales. A Quentin Tarantino le acusó de querer ser "negro", se burló del espíritu violento de Chris Brown, el novio de Rihanna, y consiguió arrancarle una sonrisa a Tommy Lee Jones... La Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas buscaba devolverle popularidad a la ceremonia con la elección del humorista -creador de la serie Padre de Familia- en un mercado cada vez más reacio a estos despliegues de cine, moda y autobombo patrio. Al menos en las redes sociales, su tarea fue aprobada.