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La transformación de Scarlett Johansson

La bella actriz sorprendió con un estilo gótico en la portada de la revista W, que en su 40° aniversario retrató a cuatro actrices representando los últimos cuarenta años de la moda. Además de Scarlett, están Keira Knightley, Mia Wasikowska y Rooney Mara.

 

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) A Scarlett Johansson cualquier look le queda bien, es innegable. Ahora se la pudo ver con un estilo gótico en la portada de la revista W, que retrató a cuatro actrices con cuatro looks diferentes para representar los últimos cuarenta años de la moda.
 
Además de Scarlett, la publicación fotografió a Keira Knightley, Mia Wasikowska y Rooney Mara, a las que ha transformado de arriba a abajo para idear cuatro estilismos a cargo de grandes firmas que pretenden condensar la evolución de la moda desde los 70 hasta la primera década del siglo XX.
 
Así, a Keira la vemos rubia y elegante, como una mujer madura, para convertirse en icono de la moda de los 2000's, bajo la batuta de Chanel. La actriz de Piratas del Caribe y habitual rostro de la casa francesa lleva una chaqueta en tweed trenzado, pendientes de oro blanco, rubí y diamantes de Fabergé y anillo de oro blanco, perla y diamantes de Chanel Fine Jewelry.
 
Scarlett, por su parte, luce un estilo más agresivo, que representaría la moda de los años '90. Morena, con mechones teñidos como si de canas se tratase y piercing en la nariz, la actriz lleva un vestido de seda con encaje de la firma para la que presta su imagen, Dolce&Gabanna. Además, decoran sus manos todo tipo de anillos de oro blanco y negro con diamantes de David Yurman, Repossi, Bottega Veneta y De Beers. Con ese look tiene un 'aire' a Cruella De Vil.
 
La revista también eligió a la actriz australiana Mia Wasikowska («Alicia en el país de las maravillas», de Tim Burton) para representar la moda de los 80, en este caso, con un diseño de Nicolas Ghesquière para Balenciaga.
 
Y Rooney Mara es la imagen de los '70 para la revista, con un vestido de seda y lana de Prada, adornado con una camisa de popelín y un sombrero de Albertus Swanepoel, que la hacen casi irreconocible.