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Petróleo en Brasil: Una industria de 20% del PBI

La inversión privada + Petrobras llevará a la industria del petróleo en Brasil a una participación de 20% en el PIB en 2020.

Cuando se proyecta el futuro económico de Brasil, ningún negocio es tan prometedor como el petróleo. Se espera que para el año 2020, el país supere la marca de 6,4 millones de barriles producidos al día –hoy se encuentra en 2,2 millones-. 

 
Para lograr ese objetivo, la Agencia Nacional del Petróleo (ANP) estima que eso demandará R$ 400.000 millones (US$ 200.653 millones) en equipos y servicios, proporcionando un 'ciclo virtuoso' de inversión en el país. 
 
De aquí a 8 años, la industria del petróleo, encabezada por Petrobras, deberá representar el 20% del PIB, el doble de la actual participación. En 1997 representaba el 3% del PIB. Ese año, el gobierno del presidente Fernando Henrique Cardoso, sancionó la Ley N°9.478 que rompió el monopolio estatal y creó la ANP. 
 
De acuerdo con el consultor Marcos Panassol, de PWC, el fin del monopolio creó las condiciones para la aparición de petroleras brasileñas privadas y atrajo inversores internacionales. Aún así, Petrobras es la que domina el sector. 
 
La compañía, liderada por la ejecutiva minera Graça Foster, desarrolla el plan de inversión más grande del mundo. De 2011 a 2015, Petrobras invertirá R$ 224.700 millones (US$ 112.716 millones) para explorar nuevos pozos, extraer petróleo en aguas profundas y en el pre-sal (la plataforma marina brasilera), obtener gas y producir etanol y fertilizantes. 
 
Brasil recibirá el 95% de esas inversiones. Equipos tales como equipos de perforación, plataformas y buques, deberán producirse principalmente por la industria brasileña, lo que ha atraído la atención grandes proveedores mundiales al país. Petrobras, sin embargo, no fue la única empresa en aprovechar el auge del petróleo Brasil. 
 
En agosto de 2002 se publicó "El petróleo brasileño de Shell", informándose que, por primera vez en la historia, una petrolera privada extraía petróleo en territorio brasilero. Hoy, al menos 3 empresas de capital nacional importantes también están en carrera por la explotación del "oro negro". Tal como ya informó Urgente24, ellas son OGX, del empresario Eike Batista; HRT, de Marcio Rocha Mello; y Queiroz Galvão Óleo e Gas, del grupo Queiroz Galvão. 
 
"Un grupo empresarial que sabe de Brasil hace tanto tiempo no podía mantenerse al margen de esta ocasión tan prometedora de la industria del petróleo y del gas", afirmó Antonio Augusto de Queiroz Galvão, presidente de la junta directiva del holding, durante la apertura de capital de la compañía en febrero de 2011. 
 
Las tres compañías petroleras comenzaron 2012 proyectando inversiones por un total de US$ 7.500 millones hasta el año 2015. 
 
Según el CEO de HRT O&G, Milton Franke, en el bienio 2012/2013 la empresa aplicará entre R$ 1.400 millones (US$ 702 millones) y R$ 1.600 millones (US$ 802 millones). La HRT tiene 21 bloques de exploración en la Cuenca del Solimões, Amazonas y 12 bloques en Namibia, en la costa oeste de África. 
 
La expectativa en el mercado es que la producción comience en 2012. "En unos pocos años de actividad, nosotros y otras empresas brasileñas que han surgido en los últimos años nos hemos convertido en actores importantes en el país y en el extranjero, lo que demuestra el potencial de los empresarios nacionales", dice Franke. 
 
El boom del petróleo también cambió definitivamente la trayectoria de empresas como Sorocabana Jaraguá Equipos, que espera facturar, por primera vez, más de R$ 1.000 millones (US$ 501,6 millones) en 2012, valor casi 10 veces mayor que el alcanzado hace una década. "Hoy, 80% de nuestra facturación proviene del sector petrolero", dice Nasareno Neves, vicepresidente de Jaraguá. 
 
En diciembre, la empresa concluyó inversiones por R$ 15 millones (US$ 7,5 millones) para construir su 3ra. planta en Pernambuco, diseñada para cumplir con un contrato de R$ 1.500 millones (US$ 752,4 millones) para suministrar tuberías y estructuras para los 18 hornos petroquímicos de la Refinería Abreu e Lima. 
 
Las empresas multinacionales también aumentaron sus apuestas en el país. La GE Oil & Gas, una empresa que desde 2007 proporciona más de 300 sistemas de cabeza de de pozo submarinos para 11 operadoras diferentes, lleva a cabo inversiones por US$ 260 millones para expandir sus unidades en Niterói, Macaéy Jandira. 
 
El grupo GE también está colocando US$ 170 millones para construir un centro de investigación en Río de Janeiro. "La oportunidad de desarrollar tecnologías para la exploración en el pre-sal fue decisiva en la elección de Brasil como sede del nuevo centro", dice João Geraldo Ferreira, presidente de GE Oil & Gas en América Latina.