La guerra de Dilma por la tasa de interés
Dilma Rousseff apuesta gran parte de su presente popularidad en el intento de cambio del sistema de remuneración del ahorro en Brasil para bajar la tasa de interés real, disciplinar los 'spreads' bancarios y así llevar el costo del dinero a niveles propios de un estándar internacional.
04 de mayo de 2012 - 16:13
La 'caderneta de poupança' (libreta de ahorro), creada en un ambiente de fuerte inflación, se volvió, por su simplicidad y por la garantía implícita al ahorrista de que no habrá depreciación en el valor de ese dinero, se volvió una herramienta popular en Brasil. El problema es que el producto comenzó a ofrecer un rendimiento real positivo elevado (tasa de interés nominal - inflación nominal). ¿Es posible modificar ese comportamiento?
Los depósitos realizados a partir del viernes (04/05) en la cuenta de ahorro tendrán una nueva remuneración, de acuerdo con el anuncio hecho el jueves 03/05 por el ministro de Economía, Guido Mantega: del actual 6,17% al año a 70% de la tasa de interés básica (Selic), cuando fuera menor a 8,5% al año. Hoy día está en 9%, lo que generaría un rendimiento anual del 6,3%.
El obstáculo hasta ahora era el ahorro, ya que cuanto más bajo el interés, menor es también el ingreso de otros modelos de inversión que utilizan la Selic como base de remuneración. Ahora, si la tasa Selic baja más (tal como quiere el gobierno), podrían desarrollarse alternativas a la renta fija. Los inversores podrían depositar en caja de ahorro en lugar de comprar bonos del Tesoro Nacional.
El Tesoro vende bonos públicos, una forma de inversión para los compradores.
Pero, incluso con los cambios anunciados por el gobierno en el ingreso del ahorro, los ahorristas pueden estar tranquilos: el modelo de inversión más popular de Brasil seguirá dando resultado porque el gobierno lo seguirá ubicando por arriba de la inflación.
Con un rendimiento de 6,3% al año –en el caso de la actual tasa Selic a 9%-, el área económica se esforzará más para mantener la inflación por debajo del máximo nivel proyectado, que es del 6,5%.
La reunión
Los líderes de la coalición que gobierna Brasil, participaron de la reunión del Consejo Político y salieron "impresionados" con "la seguridad y la determinación" demostradas por la presidente Dilma Rousseff en la batalla contra las las tasas de interés.
La tasa real de interés superpositiva fue la peor herencia de Luiz Inácio Lula da Silva a Dilma. Para la estructura de las socioecoomía brasilera, mucho peor que la división del gabinete segun acuerdos políticos tolerantes a la corrupción partidaria, otro lastre de Lula.
Dilma, en niveles récord de popularidad pero todavía resistida por el Partido dos Trabalhadores, al que pertenece y que reverencia a Lula, y decidida a impedir la recesión, le declaró la guerra a la tasa de interés real superpositiva. Brasil era el líder mundial. Ahora le cedió ese riesgoso privilegio a Rusia, pero lo escolta. O sea que los esfuerzos de Dilma no han sido suficientes, y ella se encuentra convencida de que es una causa no solamente popular sino necesaria.
Ante los líderes de la llamada 'base aliada', repitiendo la linea del discurso del Día del Trabajador, Dilma usó palabras duras para atacar a los bancos y advirtió que los próximos pasos serán terminar con la injusta tributación de los productos de la canasta familia, y los elevados impuestos a la energía y las telecomunicaciones.
Si Dilma cumple ese ideario, habrá dado un paso fundamental para reformar el sistema tributario brasilero, y consolidar sus posibilidades de permanecer en el cargo.
Dilma dijo que los bancos tendrán que adaptarse a la nueva realidad y, para ganar dinero, trabajar en otros niveles de su negocio, básicamente reduciendo sus costos.
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No es fácil. En la tasa de interés vigente en Brasil hay un problema estructural que se remonta a la confiscación del ahorro ocurrida durante el gobierno del hoy senador federal Fernando Collor de Melo.
Precisamente, Collor (PTB-Alagoas), quien ahora es parte de la 'base aliada' del gobierno, fue uno de los que mostró preocupación con el impacto de la medida:
"Todos los blogs (financieros) están en contra. ¿Será que la presidente Dilma no aprendió de mi?", dijo, recordando que aún hoy en día paga el precio por aquella confiscación de los ahorros.
Sin duda que a Dilma, quien es economista de profesión, le cayó pésimo la acusación de la 1er. ministro de Alemania, Angela Merkel, cuando dijo que si Brasil ofrecía tasas de interés tan elevadas, ella no podía impedirles a los alemanes que especularon en Brasil, situación que Rousseff denunciaba que le provocaba una pérdida de competitividad al real frente al dólar y el euro.
Enojo
Cuando los líderes llegaron a la reunión, Dilma ya estaba con su discurso preparado. Aparte de Mantega, ella sólo quiso conocer la opinión del ex ministro de Finanzas, Francisco Dornelles (Partido Progressista-Rio de Janeiro), actual presidente del PP. Dilma lo considera una voz relevante en la macroeconomía.
"Presidente, es una medida acertada. Pero, ¿por qué quiere hacer el corte al 03/05? ¿Por qué no dejar que el dinero se vaya renovando normalmente?", preguntó Dornelles.
En ese momento, el líder del PMDB, Renan (Alagoas), interrumpió al ex ministro, para expresar su apoyo a Dilma, pero fue cortado por la propia Presidente, quien estaba impaciente y dijo que tenía 2 reuniones más por delante. Se le quejó a Mantega porque no estaba respondiendo a lo que le había preguntado Dornelles. Sin embargo, la reprimenda mayor fue para el líder del gobierno en la Cámara baja, diputado Arlindo Chinaglia (PT-S. Paulo), quien mencionó, durante el encuentro, un nuevo paquete de políticas sociales, que Dilma quiere anunciar el Día de la Madre.
"No hables de eso! La cuestión hoy no es esa. ¿Quién dijo que era para hablar de ello? Era un secreto!", dijo Dilma, dejando a los presentes desconcertados, y a Chinaglia mudo.
"Los cargos que aplican los bancos son asombrosos! Es un robo lo que cobran por administrar los fondos de terceros. Mientras que en el exterior los spreads varían entre 0,2% y 0,3%, en Brasil los bancos llegar a cobrar 3%", criticó Dilma, según uno los líderes presentes.
Ella le solicitó a los presentes, apoyo para las nuevas normas de tasas de interés, y dijo que entendía los riesgos, pero que la medida era fundamental para la caída de los intereses en Brasil. Según participantes de la reunión, Dilma dijo que su prioridad es tener en Brasil intereses compatibles con estándares internacionales para
> tasas de interés (Antes de reunirse con sus aliados políticos, sindicalistas y empresarios, Dilma había reiterado la necesidad de que Brasil tenga una tasa de interés real de 2% al año),
> paridad cambiaria, e
> impuestos al consumo.
Dilma fue advertida por los líderes de sus partidos aliados del peligro de perder la "batalla de la comunicación" que inevitablemente está ocurriendo.
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Varios dirigentes recordaron el fallido intento de Lula da Silva, en 2009, de cambiar los rendimientos del ahorro, cuando apareció la propuesta de cobrar un impuesto a las ganancias sobre las cuentas superiores a R$ 50.000 (US$ 26.055).
La mayor preocupación en el PT y sus aliados es que los ahorristas brasileros perciban que sus derechos no son lesionados. Los asesores en comunicación le solicitaron al ministro de Finanzas, Guido Mantega, por ejemplo, que evite expresiones tales como "tocar el ahorro", y enfatice en la "continuidad de los derechos".
La Presidente bromeó diciendo que "Mantega evolucionó".
"Ella se encuentra segura y confiada, y probablemente sea peligroso! Ella no permite que nadie hable", comentó uno de los presentes, luego de la reunión.
"Efecto BC"
Mientras las medidas macroeconómicas ordenadas por Dilma no impacten en la economía real, la producción manufacturera -que registró una caída de -0,5% en marzo respecto de febrero, cuando registró un alza de +1,3%-, puede ingresar a un proceso de despido de personal o de no contratación de nueva mano de obra. Ese comportamiento negativo puede comenzar por la industria automotriz, que presiona al sector de durables y al de bienes de capital. Ese es el gran riesgo que avizora Dilma, e intenta evitar, aunque con inocultable demora.
Según el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), el indicador industrial registró el 7mo. descenso consecutivo, cayendo -2,1%.
En la evaluación de Emerson Marçal, coordinador del Centro de Macroeconomía Aplicada de la Fundación Getulio Vargas (FGV) y profesor de la Escuela de Economía de la FGV-S. Paulo, el resultado se encuentra dentro de lo previsto en una economía en desaceleración.
El impacto negativo en la industria manufacturera, de acuerdo a Marçal, es la composición de la demanda, que favorece las importaciones (los famosos 'transables', con una ventaja de precio/paridad cambiaria para todo lo que llega del exterior), mientras que los servicios ('no transables') carecen de competitividad.
"La demanda comenzó a caer. Por un lado, los consumidores empezaron a gastar meno. Por otra parte, la paridad cambiaria provoca una mayor competencia de los productos importados. Ambos comportamientos afectan a la industria manufactuera local", dijo el economista.
Y ese comportamiento seguirá, al menos, un trimestre más.
"Los efectos de los recortes de la tasa de interés realizados por el Banco Central puede tener efectos positivos sobre la actividad más adelante en el año. Mientras eso no suceda, la producción industrial podría continuar cayendo. Entonces, algunos sectores industriales pueden reducir el ritmo de contratación o inclusive despedir empleados", dice Marçal.
"Si el real se deprecia y bajan las tasas y tarifas que pagan los consumidores y las empresas, puede ocurrir una recuperación pero el proceso es lento", evalúa Marçal.
En 2013 podría reanudarse el crecimiento.
Efectos en el PIB
De acuerdo con Emerson Marçal, el resultado negativo de la producción manufacturera no debe afectar el resultado del Producto Interno Bruto (PIB).
"La industria contribuye con una parte pequeña del PIB", dijo Marçal.
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La participación de la industria es, en la actualidad, alrededor del 20% del PIB.
"Al final del año, cuando ya habrá impacto de los recortes de los intereses, la industria puede crecer +1%. Los estímulos a través del crédito pueden hacer que reaccionen algunas categorías de los bienes durables. Por ejemplo, el sector automotriz", concluye.
Con el resultado del indicador, el equipo de análisis de la consultora LCA estima que el PIB debe haber registrado un crecimiento de apenas +0,5% en el 1er. trimestre de 2012 respecto del 4to. trimestre de 2011, y de +1 2% respecto al mismo periodo de 2011.
También, de acuerdo a LCA, a partir del 2do. semestre, el sector manufacturero deberá presentar una recuperación más consistente -aunque gradual-, en especial si se sienten los efectos sobre la actividad económica de la reducción acumulada de la tasa de interés del Banco Central, la Selic.
Según el informe firmado por Thaís Marzola Zara, Rafael Bistafa, Daniel Lima y Mariana Vergueiro, de Rosenberg & Asociados, el Gobierno seguiría adoptando medidas de incentivo, proteccionistas y cambiarias.
Sin embargo, ellos consideran que esas medidas "son meros paliativos de corto plazo y no resuelven el problema estructural de la industria".
En cuanto al equipo de la LCA, ve la posibilidad de que ellas contribuyan de alguna forma a la mejora del sector.
"La devaluación de la tasa de cambio doméstica y las recientemente anunciadas bajas en las tasas de interés de los bancos públicos (acompañadas, aunque tímidamente, por los mayores bancos privados) también deberían beneficiar en alguna medida, en los próximos meses, a la industria, aunque sea difícil evaluar con mayor precisión si las medidas destaparán el canal del crédito", afirmó LCA.
Opinión
"(...) La propuesta inicial era llegar a un dígito (intereses debajo de 10,0% anual). Pero desde entonces, la actividad económica perdió fuerza, como se confirmó con el bajo rendimiento de la industria. Como todavía no se ha visto que aumente la inflación, la decisión fue derrumbar aún más los intereses. Y ahí fue necesario cambiar las reglas de las cuentas de ahorro. Ellas pagan una renta anual de entre 6,5% y 7,5% –intereses anuales de 6,17% + la Tasa Referencial de intereses (TR)- y no están sujetas ni al impuesto sobre la renta ni a las tasas de administración. Esto significa que, a partir de la tasa de interés básica (Selic) de 8,5% al año (hoy está en 9,0%), las cuentas empezarán a ganar porciones de mercado a los bonos del Tesoro y los fondos de renta fija.
La cuenta remunerará 70% de la tasa Selic más TR cuando los intereses básicos al año estuvieran en 8,5% o por debajo. Eso significa que con una Selic de 8,5% al año va pagarán 6,0%. Dado que se convino que los intereses caerán, pronto la nueva cuenta pagará una remuneración inferior de la ofrecida al comenzar a tener vigencia la norma, este viernes 04/05.
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Hay muchas preguntas que necesitan ser evaluados en las próximas semanas acerca de las nuevas reglas.
Una de ellas es el nivel de riesgo del Sistema de Ahorro y Préstamo. Los depósitos son utilizados por los bancos para financiar la compra de viviendas a intereses proporcionales a los pagados a los inversionistas. Si la Selic volviera a subir -tal como ocurrió tantas veces en el pasado– la remuneración de la cuenta también subirá, y con ello, el interés que se cobra al deudor del sistema.
Si los intereses que paga quien toma el crédito habitacional fueran fijos, se corre el riesgo de no ser coincidentes con las retribuciones abonadas en la nueva cuenta, que será flotante, aunque el ministro de Economía, Guido Mantega, no considere esa posibilidad.
Y si fueran fluctuantes para que acompañen la remuneración de la cuenta, el riesgo será la falta de correspondencia entre el valor de la cuota y el ingreso familiar del prestatario.
Hasta ahora, sólo el gobierno reveló preocupación por el impacto político del cambio. Será necesario conocer cómo funcionarán estas variables técnicas. (...)".
Idalvo Toscano, de la web Carta Maior, cercana al gobernante Partido dos Trabalhadores, afirmo:
"El terrorismo mediático y sus próceres financieros, quieren hacer creer que hay un obstáculo insuperable para la reducción de los intereses básicos de la economía (la tasa Selic) hasta niveles mínimamente civilizados: una remuneración de la cuenta Caderneta de Poupança (libreta de ahorro) de 6% anual + Taxa Referencial (TR), de 6,8% anual.
El punto de vista de ellos es que cambiar las reglas vigentes sería "confiscar el dinero de los pobres", dicen.
El razonamiento sería el siguiente: el 'piso' para la Selic (descontados los impuestos) es la remuneración de la libreta de ahorro (a poupança); por debajo de esa remuneración habría una migración de los ahorristas, y el sector público quedaría sin capacidad de financiarse en el mercado.
Pero las cosas, todavía, no son solamente así: es posible cambiar la forma de remunerar los depósitos sin violentar los derechos de los ahorristas y sin estrangular la capacidad de financiamiento público. (...)
En diversos países encontramos que este tipo de remuneraciones se encuentran próximas a 0% (cuando no son negativas) y continúan siendo significativamente populares a causa de su seguridad.
Sustityuir la forma actual de remuneración, con una elevada prefijación (6% a.a.), por otra calzada en la remuneración de los títulos públicos y que considere el comportamiento futuro del crecimiento, la estabilidad de los precios, el empleo y el financiamiento a largo plazo, satisface los objetivos de la política económica.
(...) Resta resolver 2 cuestiones cruciales:
> Prohibir el uso de intereses compuestos (intereses estimados sobre pagos futuros e incorporados al capital); y
> regular el artículo 192 de la Constitución Federal.
Son puntos cruciales para la construcción de un sistema financiero democrático, inclusive comprometido con el desarrollo del país (...)".












